Con la pantorrilla untada en analgésico y envuelta en film transparente, nos recibe José María Martínez, conocido como «Chemita» Martínez, atleta olímpico, fondista español. «Esto no es nada», nos dice, y apunta a sus calcetines azules de rayas: «también me he propuesto marcar tendencia en las carreras».
Estamos en el Centro Deportivo de Navalcarbón, en Las Rozas, en la pista de atletismo que es su segunda casa, para hablar con él sobre qué es correr y cómo explicar la vida a través del running. En su palmarés, dos medallas (oro en el europeo de Munich y plata en de Goteborg), más de cuarenta internacionalidades, dos participaciones en Juegos Olímpicos y la perseverancia de trescientos sesenta y cinco días al año de duro entrenamiento. Sonríe enormemente cuando dice que son pocas las buenas carreras y muchas las normales o malas. Sonríe también mientras nos explica que correr hace feliz, aunque duele. Bajo el tenue sol de invierno, al terminar, dan ganas de hacer un par de vueltas.
Y nos damos cuenta de que no estábamos equivocados: Chema es un romántico del deporte, un predicador del atletismo, un loco de los de antes. Con él charlamos también de política, educación y claro, del dopaje. De un pasado que fue mucho mejor y un futuro que aún no ha escuchado el disparo de salida.
Terminas el año con tu despedida oficial del deporte de élite, en la Maratón de Nueva York y con la San Silvestre Vallecana el pasado 31 de diciembre, pero desde 2011 no compites en un campeonato a nivel mundial ni europeo.
En 2011 estuve en Corea y en 2012 no pude ir a los Juegos porque me rompí la fascia y no pude competir. Realmente lo de la retirada es más que nada para poner fin a un periodo de mi vida. Son dieciocho años en alto nivel, viviendo en una concentración plena. Desde el año 93 o 94 antes de ser internacional ya vivía en esa concentración, así que son casi veinte años de muchísimos kilómetros, muchísima presión, muchísimas competiciones al más alto nivel, y ahora me he levantado un día como Peter Pan y me he hecho mayor. Tengo una familia maravillosa, tengo que pensar un poco hacia dónde va a caminar mi vida siendo una persona normal. Esta retirada para mí no lo es porque voy a seguir corriendo y, como ya he dicho alguna vez, voy a morir con las zapatillas puestas. Dejo la alta competición pero por una cuestión de nivel, porque no es el que tenía hace dos años.
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Me pasa con los deportistas de este perfil que no consiguen transmitirme realmente el por qué de su pasión por lo que hacen. No me llega su mensaje porque es el mismo de siempre y me parece algo plano. Imagino que hay que vivirlo para comprenderlo. Quizás sean de ese tipo de cosas que es mejor no explicar con palabras porque no bastan. Y lo digo desde el respeto absoluto y la admiración. En cualquier caso, gracies Jot Down por intentarlo.
preciosa entrevista y muy motivadora. Gracias!
La entrevista está bien, pero en toda la parte del dóping, fuera del discurso plano y genérico, el entrevistador debería ser más incisivo: ¿Odriozola ampara según que cosas… -véase caso Marta Fernández-? ¿Qué opinas de Sergio Sánchez? ¿Te lo creíste alguna vez, por qué no dijiste nada…? ¿Y los que corrían con relativa felicidad, antes de ti, en 2.07…? Etc., etc.
Este va de Bono-U2, pero más cañí: en lugar de correr y hablar con Bill Gates, corre y habla con los altos ejecutivos españoles, de menos entidad, pero que mandan en lo suyo.
Aguardaré unos años (tal vez me equivoque) a que se presente por el PP como candidado a alcalde o quizás a senador…
Tu comentario me parece un tanto sectario desde el punto de vista político…..No se porque relacionas a un excelente deportista, buena persona y que hace un análisis global muy comedido con que tenga que ser alcalde del PP….en fin, así nos va en este país.
Lógicamente es un exdeportista de élite que tiene que pensar en su futuro y si puede entrenar a ciertos peces gordos y le pagan por ello pues mejor para el.
Eso no creo que tenga que ver con ser como Bono, ser pepero o un neocon.
La entrevista me ha gustado.
La gente que sufre haciendo deporte o hace pruebas de mucha difícultad, que las haga, y las disfruten. Pero que no nos lo cuenten, porque no les hemos pedido ir. Gracias!)
O eso, o no lo leas, si no te interesa. Tan fácil como eso.
Chema Martínez, mientras corría el maratón del Campeonato de Europa que se celebró el 2010 con un calor y una humedad considerables, respondió con una sonrisa solar a este humilde aficionado cuando le animó desde una acera de la Gran Via de Barcelona. Las malas personas no sonríen cuando corren a 3’15» el km después de casi dos horas de competición; las buenas sí (o al menos lo intentan). De todos modos, quizá 27’30» sea para muchos solo una cifra, un dato menor que no cambiará el mundo, pero que cualquiera que se haya calzado unas zapatillas debería leer con atención antes de escribir con ligereza. Creo que ese dato menor merece ser leído con respeto y con admiración.
Gran entrevista. Y grandes fotos. Me encanta como la imágenes, además de al entrevistado, dejan intuir a la entrevistada.
Siempre es un placer leer entrevistas de Chema Martínez. Yo que soy un humilde aficionado a correr valoro muchísimo la sinceridad y la pasión que transmite por este deporte. Muchos como él hacen falta.
El novelista también puede sufrir; su dolor es de naturaleza diferente al del atleta. El de éste es un sufrimiento físico; el de aquél, emocional. Creo que muchos atribulados novelistas habrían dado cualquier cosa por sufrir el dolor del atleta.