Conversamos con los dibujantes Marcos Martín (Barcelona, 1972) y Albert Monteys (Barcelona, 1971). El primero viene de los superhéroes. De la industria americana. De la ciencia ficción. El segundo, de los personajes cotidianos. Del mercado español. De la realidad más absoluta, la actualidad. Albert tiene más de veintiocho mil seguidores en Twitter. Marcos no tiene ni presencia en redes sociales, ni teléfono móvil. Dos estilos dispares y dos orígenes muy diferentes, la Marvel y El Jueves, las casas donde se han forjado como artistas. Marcos salió de la Marvel para desarrollar sus propias ideas. Albert dejó El Jueves para fundar junto a otros compañeros Orgullo y Satisfacción. Ahora se han encontrado en Panel Syndicate, el proyecto de Marcos desde donde explora los devenires del cómic digital y para el que ha contado con una historia creada por Albert.
Empecemos por la génesis de todo: ¿cómo surge Panel Syndicate?
Marcos Martín: Me suelen preguntar si fue primero The Private Eye o Panel Syndicate. ¿El huevo o la gallina? La verdad es que surgieron de manera separada y convergieron en una sola cosa.
La idea de Panel Syndicate es anterior, la tuve hace muchos años buscando una manera de distribuir los cómics de una forma más económica, más universal y que fuese más asequible para el público, ahí es donde entra la tecnología. Es el momento en que aparece Internet y una manera fácil de pagar, de llegar y de presentar contenidos. Pensé que ahí había una posibilidad de conseguir que el cómic llegase a más gente y así nació la idea de lo que luego sería Panel Syndicate.
Cuando yo tuve esta idea todavía estaba trabajando en Marvel y siempre me pareció que para que un proyecto como este funcionase se necesitaba el nombre de un autor muy potente detrás, porque la clave es la presencia, que la gente sepa que existes. Yo solo no tengo el peso para arrastrar a la cantidad de gente que se necesita pero si George Lucas monta algo, ya sabes que va a atraer a muchísimas personas tan solo con ver su nombre.
En esta época, debía ser 2009 más o menos, siempre pensaba que la persona ideal para hacer esto que no fuese Steven Spielberg sino alguien factible, alguien que conociera y que realmente tuviese ese peso, era Brian K. Vaughan.
Brian en ese momento estaba muy metido en el mundo de Hollywood, yo diría que estaba todavía con Lost, y yo me planteaba que si algún día él volvía al mundo del cómic estaría bien proponérselo. Era muy extraño que sucediera pero mientras le daba vueltas iba dibujando Spiderman y Daredevil hasta que se dio la casualidad. Un día me escribió y me dijo: «Oye que vuelvo otra vez a hacer cómics, si tú quieres en algún momento hacer algo…» y dije que sí porque justo se acababa mi contrato con Marvel.
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Muy chula. Me ha encantado la entrevista.
En un proyecto donde esté Monteys, la calidad está fuera de toda duda. Ánimo y felicidades!
http://casaquerida.com/2015/04/14/huelgas-silenciadas/
Pingback: Albert Monteys y Marcos Martín: «No nos conformamos con vivir de la publicidad o donaciones. Queremos vivir del cómic»
Cuatricromía. Como cromo, como croma. De ‘chróma’, griego. Color. Cromía. Cuatricromía, no ‘cuatricomía’. Cuatricromia, cuatricromía, cuatricromía.
¡Maravillosa, impagable, monumental entrevista a estos dos caballeros! ¡En realidad no consigo recordar otra mejor en la historia de Jot down! ¡Sigan por esta línea!
¡Pero qué sutil, Enrique! Fino, fino…
» … cuando mandaba Aznar era muy fácil hacer chistes, la mitad te venían hechos y además como la mayoría de los humoristas cojeamos por la izquierda, le teníamos más rabia y nos resultaba fácil. Cuando ganó Zapatero estuvimos todos unos cuantos meses que no sabíamos exactamente cómo hacer chistes. Nos pasa también un poco con Podemos, por un lado como humorista les puedes buscar las vueltas y tienen un montón de contradicciones y cosas que no funcionan; pero por otro lado, como hay gente que está muy ilusionada —y por otra parte, en abstracto es un proyecto que a mí no me disgusta—, te sabe mucho peor atacar a un señor de Podemos. Aunque tienen un punto que da rabia también, que a mí hay muchas cosas de Pablo Iglesias especialmente que no me gustan nada, pero en todo caso tienes que hacer un esfuerzo de profesionalidad para meterte con él, porque meterte con Rajoy te sale solo. Nuestro trabajo es procurar ser tan ácidos con unos como con otros»
Le alabo la sinceridad a este señor. La mayoría de los actores, humoristas, cantantes, etc … están en esta línea pero no lo dicen.
Hablando de líneas, tengo que felicitarte por haber escrito la última, tú solito, pacorro.
¡JA, JA, JA!
” … cuando mandaba Aznar era muy fácil hacer chistes, la mitad te venían hechos y además como la mayoría de los humoristas cojeamos por la izquierda, le teníamos más rabia y nos resultaba fácil. Cuando ganó Zapatero estuvimos todos unos cuantos meses que no sabíamos exactamente cómo hacer chistes. Nos pasa también un poco con Podemos, por un lado como humorista les puedes buscar las vueltas y tienen un montón de contradicciones y cosas que no funcionan; pero por otro lado, como hay gente que está muy ilusionada —y por otra parte, en abstracto es un proyecto que a mí no me disgusta—, te sabe mucho peor atacar a un señor de Podemos.»
Mire buen hombre, no es que sea difícil hacer chistes con un señor como José Luis Rodríguez Zetaparo, probablemente el peor presidente de la democracia española, tampoco con Pablo Iglesias.
No es cuestión de dificultad; lo que pasa es que usted es un sectario. Usted piensa en el binomio buenos/malos y piensa que hay unos tíos que ímplicitamente hacen cosas para fastidiar a la sociedad y otros de un bando diferente que piensan más en la sociedad.
Como usted bien dice, esto no es nada raro: le pasa a todos los cómicos, actores, artistas en general, etc… Es más, es uno de los grandes problemas que existen en este país: ese sentimiento cainita, esa envidia entre compatriotas…Supongo que es normal es una democracia joven al fin y al cabo.
Enhorabuena por la entrevista.
Lo divertido del asunto es que el señor Monteys pensara que no es un sectario para nada.
Pero si lo mismo que él dice lo dijera un tio de derechas, le parecería un facha de tomo y lomo.
La izquierda española necesita abrir las ventanas con urgencia.
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