Javier Jiménez: «A la hora de emprender todo el mundo piensa que la idea es lo más importante, pero las ideas no valen para nada»

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Fotografía: Énkar Neil

Javier Jiménez Marco (Valencia, 1966) se licenció en Ciencias Económicas por la Universidad de Valencia y desde el principio su carrera profesional ha estado ligada a la cadena de supermercados Mercadona. Después de pasar por el departamento de compras fue nombrado director de la División Financiera y Contable, realizando labores fundamentales para la expansión de la compañía. Ahora ocupa el cargo de director general de Lanzadera, la aceleradora de empresas impulsada por Juan Roig.

Entrevistamos a Javier en el marco de las jornadas sobre el #FuturoImperfecto, en el centro cultural Espai Rambleta, para conversar sobre el presente y futuro de la formación, el empleo y el emprendimiento. Javier es sensato, asertivo y habla muy claro sobre ideas y gestión empresarial. Si necesitas ayuda para montar un negocio innovador: es tu hombre.

Voy a empezar con la pregunta más difícil de la entrevista: ¿Noel o Liam Gallagher?

Yo voy con Liam, yo voy con Liam, sí, sí, sí. Es el que tiene el carisma y es el que es la estrella del rock and roll.

Sin embargo, luchas en internet para que Oasis se una, ¿no?

Sí, hago mis pinitos y tengo un hashtag que se llama #OasisReunion, por si alguien quiere apoyar el reencuentro de estos dos hermanos [risas], si al final se vuelven a unir saldremos todos ganando. 

En 1992 te licencias en Económicas y en 1993 empiezas en Mercadona como jefe de compras. ¿Recuerdas la entrevista de trabajo? Cuéntanos cómo fue el proceso.

Recuerdo que para la primera entrevista de trabajo prácticamente me vistió mi madre [risas]. Me puso una americana que tenía de mi padre mientras yo le insistía en que quería ir con un toque moderno. Al final llegamos a un acuerdo: la americana de mi padre, una corbata y unos pantalones vaqueros. O sea, horroroso. En la entrevista me daba cuenta de que la persona que me evaluaba, que iba con un traje impecable, me miraba raro. Pasé bastante apuro. 

En ese año comienza la estrategia SPB de Siempre Precios Bajos. ¿Cómo era Mercadona en 1993?

Era una empresa con un espíritu muy familiar, mucho más pequeña de lo que es ahora. Para mí fue todo un reto porque en aquel momento vivíamos en un país donde todo lo que se vendía era mediante ofertas: 2 por 1, 3 por 1, descuentos, rebajas y cupones. Entonces nosotros nos salimos de la norma y anunciamos a bombo y platillo que no vamos a tener ofertas. Era algo rompedor y fue muy divertido.

Ha ido bien…

Sí. En aquel momento nos dieron sopas con honda por todos los lados y tuvimos que tirar de resiliencia. 

Desde que empezaste en Mercadona has ido promocionando continuamente. ¿Es una política de empresa o tu caso es una excepción?

No. Es una política de empresa. Nosotros creemos en la política de promoción interna. Es decir, la gente tiene mucho talento y con la experiencia y el trabajo se va formando y va cogiendo más responsabilidad.

La plantilla de Mercadona es ya de ochenta y cinco mil ochocientas personas con puestos estables, de calidad y que, generalmente, no trabajan los domingos. Nada que ver con las condiciones de empresas similares del sector. ¿Qué ventajas tienen las políticas de calidad en el empleo? ¿Por qué no las adopta la competencia?

Estoy convencido de que un trabajador contento produce más y atiende mejor a los clientes. Al final, el otro tipo de política, el ahorro de gastos, de formación y de sueldo, provoca que el trabajador no esté contento, que esté pensando en si lo van a renovar o no, en si llega o no llega a fin de mes y eso se traduce en menos sonrisas al cliente y una peor atención. 

En 2009 te conviertes en el director de la división financiera. ¿Hay una fuerte relación entre el departamento de compras y el departamento financiero? ¿Es esta relación clave en el éxito de Mercadona?

Yo empecé en el departamento de marketing porque quería ser el experto en marketing, —el marketing del año 92 no nada tiene que ver con el de ahora— pero eso me duró muy poco tiempo. Luego entré en el departamento de compras y estuve viajando por todo el mundo comprando, y cuando pensaba que me iba a jubilar en ese puesto, me llega la oportunidad de ser el director financiero de una empresa que ahora mismo emplea a noventa mil personas y factura veinticinco mil millones; una empresa muy grande. Lo primero que hice fue bajar al garaje de mi casa a rescatar los apuntes de la universidad, no entendía mi letra y pensé que eran los apuntes de mi hermano.

Y no, no eran apuntes de mi hermano, eran los míos; no entendía mi letra y tampoco entendía lo que ponía. El mundo está cambiando muy rápido y el mundo de finanzas también. Creo que lo bonito que tiene todo esto es que vas haciendo cosas, que te van formando y tú vas adquiriendo una visión más amplia y general de la empresa. No tiene nada que ver el mundo de las finanzas con el mundo de las compras. De hecho, muchas veces cuestionábamos cosas relacionadas con las compras; desde el punto de vista del comprador a lo mejor están perfectamente hechas y sin embargo, desde el punto de las finanzas no es lo más recomendable. No tiene nada que ver, pero personalmente a uno le nutre y te hace un poco mejor. 

En 2012 empiezas al frente de Lanzadera. ¿Cómo se gesta esta incubadora de empresas? ¿Cuál es el objetivo?

Me dijeron desde Mercadona que me iba a encargar de poner en marcha una aceleradora e incubadora. Entonces, básicamente lo que hicimos en ese momento fue fijarnos en lo que ya se estaba haciendo y estudiarlo para incorporarlo a nuestro proyecto. Copiamos lo que había, le cambiamos cuatro palabras y listo, así de básico. Alquilamos una planta baja, empezamos a adecuarla, hicimos un programa, hicimos una web y todo esto sin experiencia; nosotros éramos una startup más. Empezamos con mucha ilusión y con poco conocimiento y equivocándonos mucho y corrigiendo muy rápido, y al final hemos construido lo que hoy tenemos.

Por Lanzadera han pasado más de doce mil proyectos. ¿Cuáles son los errores más habituales a la hora de emprender?

Yo, habitualmente, apunto todo lo que hago. También los errores más comunes me los apuntaba y, cuando nos invitaban a algún foro relacionado con el mundo de las startup, los contaba. Empecé con los cinco errores más comunes de los emprendedores. Luego ya pasé a los diez errores más comunes, y más tarde a los quince . Al final he quitado los números y la ponencia se llama: «los errores más comunes». 

Te voy a enumerar los tres que considero más significativos. El primero es que a la hora de emprender todo el mundo piensa que la idea es lo más importante y las ideas no valen para nada, pero para nada. La clave es la capacidad que tienen algunas personas para poner en marcha los proyectos. El segundo error es no tomar conciencia de que el emprendedor está solo y muchas veces no sabe dónde se mete. Y la tercera es la falta de conocimientos generales de gestión. Muchas veces se tiene mucho conocimiento del producto o del servicio que se quiere prestar, pero del apasionante mundo de la contabilidad no se tiene ni idea, ni quieren tenerla, y eso puede que lleve la empresa a pique. 

¿Qué diferencia hay entre un emprendedor y el autónomo de toda la vida?

Un emprendedor y el autónomo de toda la vida son lo mismo. Yo utilizo el término startup en lugar de PYME porque así la gente piensa que soy más listo. Si quieres buscarle un matiz diferencial podemos decir que una startup es una empresa pequeña que tiene que crecer muy rápido. Una PYME puede estar creciendo a ritmo sostenido pero una startup, que normalmente es de base tecnológica, tiene que crecer muy rápido. 

Lanzadera acaba de incorporar cuarenta nuevas empresas. ¿Cuáles destacarías de este nuevo grupo?

Yo tengo dos hijas, una que se llama Marta y otra que se llama Rocío, y las dos son encantadoras y quiero a las dos por igual. Por Lanzadera han pasado muchas y lo que tengo que destacar de todas es su común denominador: la ilusión, el esfuerzo y las ganas que todos los chicos y chicas de estas empresas le están poniendo. Creo que eso es lo más destacable.

De las veinte ventas más importantes de empresas tecnológicas en España, ninguna procedía de una aceleradora. Háblanos de alguno de los mejores proyectos que han pasado Lanzadera.

Es que el objetivo para nosotros no es vender las empresas. Nosotros pensamos que una empresa está para generar empleo, generar riqueza y mejorar el bienestar de la sociedad. Un empresario tiene que querer continuar con la empresa. No es nuestro objetivo encontrar y potenciar un «unicornio» pensando en la venta. 

Como hemos comentado antes, Mercadona tiene un modelo laboral de estabilidad, sin embargo, las startups tecnológicas fomentan una economía de plataformas conocida despectivamente como uberización de la economía. ¿Qué te parece la economía de plataformas? ¿Extiende Mercadona su respeto por los trabajadores a su círculo de influencia? 

Creo que esto de generalizar y frivolizar con todo esto es delicado. Que levante la mano quien no ha utilizado nunca Uber, Glovo o Just Eat. Lo importante es que para el cliente es bueno; lo que tenemos que hacer es marcar algunas reglas de juego que sean buenas también para el resto de componentes. Lo que no podemos hacer es montar empresas pensando exclusivamente en el bienestar del trabajador como tampoco lo podemos hacer pensando exclusivamente en el capital. Hay que centrarse en lo que es bueno para el cliente, y luego tenemos que ver cómo lo hacemos para que sea también bueno para el resto de elementos de la cadena empresarial. El mundo está cambiando, está cambiando muy rápido y hay que regular en beneficio de todos sin tener que prohibir directamente los nuevos modelos de negocio. 

¿Y no es una contradicción precisamente que Mercadona apueste por este trabajo estable si luego acelera empresas que potencien sistemas de autónomos dependientes como hacen estás compañías?

Nosotros no vamos a tener ningún tipo de trabajador que no esté regulado y que no esté conforme a la ley. Sin embargo, no quiero desprestigiar ningún tipo de negocio sin tener toda la información y banalizar un tema que está generando economía y empleo.

Uno de los objetivos de las aceleradoras de startups es trabajar con proyectos que conecten directamente con la matriz de la empresa que las apadrina. En vuestro caso, ¿cuántos proyectos de los doce mil que han pasado por Lanzadera están trabajando con Mercadona? ¿Ha habido alguna operación de compra-venta?

Sí, hay equipos como WiTrac, una empresa centrada en geolocalizaciones, que está trabajando con Mercadona; pero no es el fin de Lanzadera lanzar productos o servicios para mejorar Mercadona. Quiero matizar que Lanzadera no es la incubadora de Mercadona, es incubadora de Juan Roig. Mercadona tiene otros accionistas además de Juan Roig. Lanzadera es una iniciativa privada suya que nada tiene que ver con Mercadona. 

Otra de las inversiones potentes de Angels es Playfilm, empresa de vídeos publicitarios que tiene como socios a Marcos de Quinto o Rodríguez Zapatero [ex-CEO de Google en España]. ¿Qué tiene de innovador este proyecto para tener como socios a estos expertos en marketing?

Es un proyecto relacionado con el mundo de la comunicación, es otra manera de comunicar, con vídeos que son interactivos y que además no son invasivos y no molestan al que lo está visualizando, porque hay una gamificación y te permite jugar con el anuncio. Esto para las marcas tiene mucho valor porque te conecta de alguna manera mucho más directa. 

En el sector de las startups si no utilizas términos en inglés o no tienes Instagram no eres nadie. ¿Cómo es de importante la imagen de un proyecto a la hora de invertir en él?

Yo siempre digo que está muy bien trabajar con PowerPoint, pero es mucho más importante trabajar con Excel. He visto proyectos fenomenalmente contados que si vamos para El Club de la Comedia serían fantásticos, pero luego detrás no hay nada, y también gente que tiene un proyectazo y le cuesta contarlo. Evidentemente, la forma es importante, hay que saber trasmitir el mensaje de lo que quieres hacer, pero lo verdaderamente importante está en la chicha, en el Excel.

Cuando presentan el presupuesto de un proyecto nuevo, los gastos siempre como mínimo se cumplen, pero los ingresos muchas veces son ficticios. ¿Cómo analizáis la parte de los ingresos? 

Lo importante es lo que acabas de decir. La parte de la venta es una incógnita, los gastos se suelen cumplir o se incrementan. La clave es saberlo. Nosotros ya tenemos cierta experiencia en este tipo de cosas y sobre todo somos bastante prudentes; siempre utilizamos criterios de prudencia con los ingresos. He visto gente que dice: «primer año vendo 0, segundo año vendo 20 millones», pues toma mi cartera, tío, yo voy a invertir en ti [risas]. Somos bastante prudentes en hacer este tipo de proyecciones.

¿Qué porcentajes de proyectos vienen ya con la figura del contable incluido? 

No muchos. Es decir, lo que normalmente vemos es gente que tiene una idea o un proyecto, está empezando a funcionar. El marketing es muy sexi, hablar de campañas, de branding y tal, pues mola. Hablar del apasionante mundo de contabilidad, ya menos. Hablar de pagar el IVA, menos todavía. Pues ese tipo de cosas son fundamentales para las empresas.

En plataformas como Kickstarter también se consigue sacar adelante proyectos tecnológicos mediante el micromecenazgo. ¿Qué te parecen las iniciativas de crowdfunding para lanzar proyectos? ¿Qué ventajas y desventajas tienen sobre el emprendedor con respecto a las aceleradoras como Lanzadera?

Nosotros utilizamos mucho a Kickstarter y a muchas más plataformas similares. Es una manera más de lanzar un producto al mercado. Es un modo estupendo de hacerlos sin un solo euro de inversión. Tú lo pones ahí en una presentación, dices que va a lanzar a esta mesa, que tiene estas características y hay gente que lo ve y lo precompra. Las primeras unidades las puedes fabricar con el dinero de otros sin haber puesto un duro. Si el producto gusta, si el producto funciona, pues a partir de ahí arrancas. Es una manera más de lanzar tu producto directamente al mercado. Nosotros lo utilizamos mucho y nos funciona muy bien.

O sea, que quien se adhiere a Lanzadera puede perfectamente usar como vía de ingresos un crowdfunding.

Hemos hecho, por ejemplo, uno con una startup nuestra que se llama Chibig que desarrolla videojuegos. Lanzó inicialmente un juego que se llama Deiland para PlayStation; luego para la continuación, que se llama Summer in Mara, hizo un crowdfunding con Kickstarter con un éxito brutal. Ha recaudado más de doscientos mil euros, ha vendido diez mil copias y eso le ha permitido financiarse y hacer un juego mucho mejor. Para nosotros es una herramienta superválida. 

Ahora presentáis un nuevo programa denominado Traction. ¿En qué consiste?

Es una apuesta importante basada en el análisis de los proyectos que hemos lanzado desde que empezamos. Hay comunes denominadores en la falta de conocimiento de los emprendedores; los hay que saben de finanzas y los hay que no, o unos saben de marketing y otros no saben de marketing, etc. Entonces lo que hacemos, de manera gratuita, sin coste, es seleccionar personas que quieran emprender, tengan ya una idea o no, y en tres meses les vamos a dar los conocimientos básicos para poder lanzar una startup. Y no nos quedamos ahí, en esa formación que insisto, es gratuita, sino que además quienes terminen favorablemente este programa de formación entran en el programa de aceleración donde nosotros les financiamos la idea o proyecto que durante ese período de tiempo han estado desarrollando. Con lo cual, combinamos la formación y la aceleración, el empuje de profesionales y de euros los vamos a poner a disposición de personas que quieran emprender desde cero. Es absolutamente novedoso. 

Flamingueo es un proyecto que nace directamente de EDEM Escuela de Empresarios, la universidad y escuela de negocios que comparte espacio junto a Lanzadera y junto a la sociedad de inversión Angels en Marina de Empresas. En junio cerró una ronda de financiación de doscientos cincuenta mil euros. Este ciclo de emprendimiento inspirado en todas sus fases por el Modelo de Calidad Total, ¿es el antecedente de Traction?

Claro, al final lo que hemos hecho es simplificar todo eso. Flamingueo, que tú mencionas, fueron tres chavales que entraron en EDEM, se conocieron en la cafetería y montaron esta empresa de flotadores grandes que son unos flamencos. Unos flotadores, que, por cierto, sirven para cualquier cosa menos para no ahogarse. Este tipo de productos de postureo han tenido un éxito brutal.

Nos decía Mikel García, director general de Triodos Bank, que estamos en una economía que en este momento no está vinculada con la realidad social y que sigue tiempos cortoplacistas. ¿Es este el modelo de empresas que potencia Lanzadera?

No. Ya he dicho antes que nosotros lo que buscamos son empresas que sean sostenibles, que crezcan y que generen valor y empleo que creo que es nuestra aportación pequeña para que a todos nos vaya mejor. Cuanto más emprendedores haya, más empresas habrá, cuantas más empresas, habrá más empleo, cuanto más empleo, más bienestar. Y si los que lo tienen que gestionar, lo gestionan bien, pues nos irá mejor a todos, tendremos más dinero, gastaremos más en Mercadona y todo esto. 

Diría que el lugar común de los proyectos asociados a Mercadona y Lanzadera es la cultura del esfuerzo, pero palabras como ética o sostenibilidad no aparecen en vuestros programas. ¿No crees que debéis apostar en ese sentido también?

Y lo hacemos, pero que tiene menos taladro el mensaje. Con respecto a la cultura del esfuerzo, alguna vez me han preguntado por la fórmula del éxito. Yo la fórmula del éxito no la conozco, pero si me sé de memoria la fórmula del no éxito. Y la fórmula de no éxito es no currar. Esa es segura. Luego, si trabajo mucho, ¿voy a tener éxito? No. Pero te aseguro que hay correlación.

Desde 2010, Mercadona, EDEM y AVE patrocinan el Premio Rei Jaume I al emprendedor. El 2019 se le concedió a Carlota Pi Amorós, cofundadora de Holaluz, empresa ética y sostenible. ¿Qué te parecen estos premios? ¿Estáis involucrados en la elección o simplemente sois patrocinadores?

Estamos, mis compañeros pueden dar fe de las curradas que nos pegamos revisando candidaturas, yendo por España contando qué es esto de los premios. Al final lo que queremos decir es que en este país hay mucho talento y mucha gente haciendo grandes cosas. Nosotros hacemos nuestra pequeña aportación para que esas personas tengan el reconocimiento que se merecen, para dar valor a la figura del empresario. El empresario es el que ayuda a generar empleo y generar riqueza, hay que poner en valor su figura. 

Hace poco se anunciaba la quiebra de Thomas Cook, el segundo operador turístico mundial ¿Cómo crees que afecta a un país como España tan dependiente del turismo?

Es la segunda vez que me lo preguntan hoy. A ver, yo tengo mi opinión de lo que ha pasado con Thomas Cook, pero es mi opinión personal y creo que a nadie le interesa, me la quedo para mí mismo. Lo que es seguro es que el mundo está cambiando y esto que ha pasado con Thomas Cook no es nuevo. Yo ahora monto un bar y me ponen un bar al lado que lo hace mejor que yo y más barato y ya te imaginas dónde va la gente. Esto es más antiguo que el ser humano.

¿Es el modelo de turismo que tenemos sostenible? 

No voy a revelar nada que nadie no sepa. Que el turismo es una de las principales industrias de este país, entonces tenemos que cuidarla. Nosotros desde nuestra modestia estamos lanzando empresas relacionadas con el mundo de turismo que están funcionando muy bien. Con una de ellas, Airhopping, estamos tratando de innovar en este mundo. Pero, ¿por qué? Pues porque es una de las principales industrias de este país y hay mucho conocimiento y mucho talento relacionado con ella. Hay que innovar, porque en estos tiempos las empresas son como las bicicletas, como dejes de pedalear, te caes. El día que Mercadona no innove y cada vez que venga un cliente y no se sorprenda, pues irá a comprar a otro sitio 

En Lanzadera tenéis el programa Corporate, un programa de aceleración e incubación de empresas conjunto entre Lanzadera y grandes corporaciones. ¿Se trata de hacer outsourcing del I+D? ¿Cómo se protege al pequeño ideador de que su idea se la queden las grandes corporaciones?

Este proyecto nace porque las grandes empresas piensan que dentro de su ecosistema laboral todos piensan igual, y como piensan igual todas las soluciones que aportan son las mismas. Nosotros no pretendemos innovar por nadie o sustituir el departamento de innovación de nadie, vaya esto por delante. Nosotros lo que hacemos es un pequeño satélite fuera de las empresas y vamos buscando cosas que alguna gran corporación le puede interesar. Eso es lo que hacemos. Buscamos proyectos por el mundo que le puedan interesar a Nestlé o a Airbus o a Sony PlayStation o a Mercadona, que les puede interesar porque puedan innovar por ellos. Les seleccionamos y se las presentamos. Eso es lo que hacemos. 

Por ejemplo se están haciendo juegos para PlayStation.

¿Sabes cómo hacen las cosas y cuál fue el encargo de PlayStation? Ellos piensan los juegos en Japón, los hacen en Estados Unidos y todo el mundo tiene que jugar al mismo juego. Claro, empiezan a salir cuatro simpáticos o simpáticas en un garaje que te hacen un videojuego que como ellos dicen tiene alma local, que tú te sientes identificado aquí en España al jugar, y entonces empiezan a perder cuota. ¿Qué es lo que ellos buscan? Buscan estudios que ellos llaman indies, estudios independientes que hagan juegos con ese alma local. Nosotros nos hemos encargado de buscar esos estudios y nuestro aporte es la parte de empresa y el aporte que tiene Sony es la parte de desarrollo de producto.

Eres vocal de la Junta Directiva de AVEPe, la asociación valenciana para el fomento y visibilidad de la industria del eSports. ¿Cuál es tu juego favorito? ¿Estás enganchado a alguno?

No, tampoco. He jugado a Fortnite y soy malísimo.

Ahora la VIU acaba de sacar un Master de eSport. Desde tu perspectiva como conocedor del sector y del negocio, ¿crees que hay una industria de eSport latente que tiene futuro?

Brutal. Y en esta comunidad especialmente. La Comunidad Valenciana es una comunidad especialmente potente en muchas áreas, pero en el mundo de desarrollo de videojuego lo es más. En Valencia se celebra la DreamHack, que es la feria de los videojuegos y de la industria de eSport y es para flipar, la primera vez que vas ahí alucinas. Hay cuarenta mil personas viendo cómo gente juega a un videojuego y esto es como cuando estás viendo un partido de fútbol y la gente empieza a emocionarse y a animar. Hay una industria detrás de marcas, de patrocinadores, gente que desarrolla, canales de comunicación y todo genera un montón de ingresos y sobre todo un montón de puestos de trabajo. Entonces, podemos hacer dos cosas: seguir diciendo que nosotros lo que queremos hacer es apartamentos en no sé dónde o generar este tipo de industrias.

En Lanzadera hay una apuesta clara por los videojuegos. Háblanos del TestingDay que se celebró el 14 de septiembre. ¿Hay ya algún juego o app de juego disponible para descargar y probar que se haya realizado en Lanzadera?

Lo que hacemos en testing days es abrirnos a la comunidad de gamers para que los jugadores y jugadoras de videojuegos conozcan a quienes los desarrollan, y puedan jugar antes de que salgan en el mercado. Eso le viene siempre muy bien a la gente que desarrolla. Y hacemos una especie de fiesta: mira, aquí están los videojuegos que estamos desarrollando para estas próximas Navidades, esto son las personas que lo están desarrollando, puedes venir a jugar y lo que esperamos es que nos deis feedback de lo que os están pareciendo los videojuegos. Es una mezcla de dar a probar el videojuego, de fiesta, de aperturas de puertas que es una verdadera pasada, vinieron más de doscientas personas y fue maravilloso, esta es la tercera vez que lo hacemos 

Entonces dentro de los sectores que trabajáis el videojuego sería uno de los más importantes.

Yo diría que sí.

Una de las condiciones para impulsar proyectos es localizarse físicamente en la Marina de Empresa. ¿Lanzadera es solo para los valencianos? 

No. Es para todo el mundo. Lo que ocurre es que todo lo que aportamos está ahí. El networking que se produce con las dos mil personas que somos se produce ahí, las formaciones que damos, las damos ahí, los profesionales de Lanzadera de distintas disciplinas que estamos para ayudar a los emprendedores, estamos físicamente ahí. Entonces, si tú no estás ahí, te lo pierdes y no te podemos aportar conocimiento ni networking. Nosotros no sabemos hacer este tipo de aceleraciones a distancia. Todo lo que ofrecemos, todo lo que nuestro programa ofrece, de conocimiento y demás, se produce ahí. Por eso pedimos que la gente venga, ahora estamos pidiendo que venga a Valencia, a unas instalaciones a siete metros del mar con la luz que tenemos, es decir, el que no se inspire con esto… Y tenemos equipos de otros países, tenemos equipos italianos, gente de otras comunidades autónomas, y es fantástico.

Pero no solamente pedís que vayan ahí a hacer la formación y hacer networking, además… ¿la empresa se tiene que domiciliar ahí o no?

Se tiene que domiciliar en España.

¿No hace falta que sea en Valencia?

No, se tiene que domiciliar en España, porque nosotros estamos para potenciar las empresas españolas.

¿Cómo ves tú el futuro de empleo?

Bueno, yo soy optimista por naturaleza, vamos, estoy convencido de esté quien esté, venga con quien venga, estaremos seguramente mucho mejor.

Te gusta correr, ¿no?

Me gusta correr y me gusta ir al gimnasio. Igual es muy mundano, pero también me gusta ver el fútbol y alguna que película de acción.

Para cerrar las entrevistas en Jot Down normalmente pedimos que nos recomienden un libro. En tu caso te pediría que nos recomendases una cuenta a la que seguir en Instagram o Twitter para inspirar a emprendedores.

Hombre, la página web de Lanzadera obviamente, y si alguien quiere una cuenta de Twitter pues la mía por ejemplo. Pero más allá de esto hay un libro de emprendimiento que me encanta que es Capitalismo consciente, escrito por Raj Sisodia. Lo vengo a recomendar precisamente por la conversación de antes. Hay una dicotomía entre el capitalismo brutal y el capitalismo consciente y yo creo que es muy recomendable para leer, que hay un capitalismo bueno.

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4 comentarios

  1. Tito B. Diagonal

    Tanta monserga para después, ir a Mercadona para ver qué es eso de lo que todo el mundo habla y salir con las manos vacías porque, al menos a mí, me ha parecido una absoluta birria. Juro por lo más sagrado que iba con la intención de salir cargado, pero no encontré nada de lo que yo adquiero en otros sitios y no daré nombres para no hacer sangre.

  2. Mis respetos a este señor que por lo narrado llegó a donde está gracias a sus esfuerzos y virtudes, y por tener una visión de la empresa muy semejante a la del soñador Olivetti de los sesenta, el hebreo italiano creador de la Olivetti, quien concebía la fábrica como un lugar de producción pero teniendo en cuenta el bienestar del trabajador, pero cuando habla de «financias» las alarmas se desatan. En esta noble palabra se esconde el mal mayor del capitalismo: ganar el máximo posible sin esfuerzo.

  3. Baruch

    Que de una «Escuela de Empresarios» (sic) salga una empresa que vende flotadores que no sirven para nada y que a este señor le parezca estupendo lo explica todo a la perfección. O no?

  4. el papa de Roma

    «La Comunidad Valenciana es una comunidad especialmente potente en muchas áreas» Ya lo dice el refrán: La paella y la corrupción , como en Valencia en ningun sitio.

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