
Sigrid Rausing (Lund, 1962) habla en un murmullo constante. Se desliza por las palabras con precaución de funambulista, con una delicadeza decidida. Se parece a la timidez, pero en realidad es solo cautela. Ha visto su nombre —y su apellido— en demasiados titulares escabrosos como para que las entrevistas sean territorio seguro. Especialmente desde 2012, cuando la vida de su familia se tiñó de amarillo tabloide. Entonces pasó de ser una de las mujeres más poderosas de Reino Unido, una filántropa, la heredera del imperio de Tetra Pak, o la editora de la revista literaria Granta, a convertirse en un personaje de una suculenta tragedia de ricos. Su hermano Hans había convivido dos meses con el cadáver de su mujer, Eva, que había muerto por sobredosis. La encontraron sepultada bajo lonas y televisores, en un cuarto sellado con cinta adhesiva. El escándalo, el morbo, las portadas repletas de detalles macabros. Todo parecía irremediable, salvo lo que hizo Sigrid Rausing: escribir un libro.
Lo llamó Mayhem (Caos). No fue carnaza para los animales de un circo hambriento, sino unas delicadas memorias que exploraban cómo su hermano había llegado hasta allí. Y ella. Una reflexión sobre la culpa, el dinero, y sobre todo, las drogas y la verdadera naturaleza de la adicción. De la destrucción. Se reivindicó como narradora de una historia que todos creían conocer.
Hoy, Sigrid Rausing parece aceptar que nunca entenderá del todo lo que ocurrió. Lo hace con una calma submarina, densa. La misma que utiliza para no importunarse cuando vuelven a describirla como una millonaria sin maquillar, o cuando insisten en sonsacarle alguna actualización jugosa sobre su familia. Se abre paso a través de todo eso y habla, sobre todo, de escribir. Del cuadragésimo aniversario de la revista Granta, de la sacudida del MeToo en el mundo literario, del libro que está por venir. Lo escribe de espaldas al público, ajena a él. Cree que es la única manera. Con los pies, siempre firmes, en el alambre.
Antropóloga, escritora, filántropa, millonaria. ¿Cómo te presentas a ti misma? ¿Quién es Sigrid Rausing?
Me gusta describirme como editora, porque es una de mis ocupaciones principales, publicar, editar… Me cuesta decir de mí misma que soy escritora, a pesar de todo.
¿Cómo te sientes cuando lo primero que se menciona de ti es tu fortuna? «Una de las mujeres más poderosas de Reino Unido…».
No me gustan nada esas categorizaciones, lo reconozco, porque otorgan un significado muy vano a todo. Mi sentido de la identidad no está vinculado al dinero. La experiencia me dice que, para muchas mujeres en mi situación, que han sido dotadas con más recursos, este es un legado complicado con el que vivir y resulta difícil abrirse a hablar de ello. Porque es un terreno lleno de prejuicios. Así que yo no pierdo el tiempo pensando en ello, sinceramente.
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Por suerte (ahora)y por desgracia (en su momento) tengo a 3 personas muy cercanas que fueron yonquis de heroína a finales de los 80 y principios de los 90 y afortunadamente lograron recuperarse, desengancharse y rehacer sus vidas . No es fácil pero en contra de lo que dice esta señora, sí se puede salir de la adicción. Y los programas para salir de ella, como «Proyecto hombre», entre muchísimos otros, funcionan. Quizás no para todo el mundo, o todo lo que nos gustaría, pero gracias a ellos mucha gente ha conseguido rehacer su vida. Tanto drogodependientes como sus familiares.
Así que sí hay esperanza y sí se puede salir.
Interesante. Gracias por compartir su experiencia. Personalmente, estaba convencido de que en la casi totalidad de los casos es imposible dejarlo. Me alegra saber que no es así.
¡Gracias!