¿Qué actuación española en Eurovisión mereció quedar en una posición mejor?

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Da la impresión de que en España vemos mal la televisión cuando emiten el Festival de Eurovisión. Si en los últimos años hubiéramos puesto la pantalla al revés, España casi siempre estaría entre las cinco primeras en la tabla de la clasificación.

España es un país que no triunfa en Eurovisión. Sí suele hacerlo en ciertos deportes, pero se ve que enviar canciones para que compitan a nivel europeo no es lo nuestro. Como pertenece al «Big Five» (los cinco países europeos que más aportan económicamente al festival), no compite en las semifinales. Viendo los resultados que suele obtener en la final, quién sabe si más de un año se quedaba sin disputarla. Ahora bien, ¿tan mal lo hacen los representantes de España para que su última victoria se remonte a 1969? Baladas románticas, canciones excéntricas, moviditas… no funciona nada.

Preguntamos qué actuación española en Eurovisión mereció quedar en una posición mejor. No hablamos de ganar, eso es otro nivel, sino de mejorar el resultado. Si crees que las diez opciones que proponemos quedaron el puesto que merecían y que es otra la que hizo méritos por tener un resultado mejor, puedes añadirla en los de comentarios.

(La caja de voto se encuentra al final del artículo)


«Yo soy aquel», de Raphael (1966) – 7ª posición y 9 puntos

Raphael quedó séptimo, una posición que hoy supondría todo un éxito. Entonces, en el festival participaban dieciocho países (ahora son veintiséis), así que no fue un gran triunfo. También es cierto que en ese año aún no había comenzado la meteórica trayectoria musical de España en Eurovisión (ganó en 1968 y 1969) que duró dos años. En aquella ocasión, Raphael puso toda la voz que tenía sobre el escenario, pero no fue suficiente. Más de cincuenta años después, su canción sigue sonando y él sigue cantando. Ese éxito no se lo puede quitar nadie.


«Canta y sé feliz», de Peret (1974) – 9ª posición y 10 puntos

1974 fue el año en que ABBA ganó con su «Waterloo», así que el resto de países lo tenía bastante difícil. Peret fue al Festival de Eurovisión a por todas, con el embrujo de su guitarra, un coro espléndido y una canción feel good que no cuajó. Fue una gran idea ponerle el micrófono enganchado en la corbata para facilitar que el cantante tocara la guitarra y se moviera.


«Quién maneja mi barca», de Remedios Amaya (1983) – 19ª posición y 0 puntos

La última ocasión en la que España no obtuvo ningún punto fue con Remedios Amaya. «¡Eso te pasa por andar descalza!», dirían las madres. La cantante actuó sin calzado, pero se movió con desparpajo sobre el escenario y tuvo los pies en el suelo en todo momento. Qué pena que no valoraran más la buena actuación de España en 1983 y esta se fuera a la deriva como la barca.


«La fiesta terminó», de Paloma San Basilio (1985) – 14ª posición y 36 puntos

Hacía nueve años que España no conseguía tan pocos puntos (excluyendo la edición en la que participó Remedios Amaya). No se puede negar que Paloma San Basilio le puso garra y voz. Sin embargo, España actuó en quinto lugar, y decir constantemente «la fiesta terminó» con catorce actuaciones aún pendientes no debió de sentarles bien a los miembros del jurado.


«Bandido», de Azúcar Moreno (1990) – 5ª posición y 96 puntos

«Bandido» es historia de la música. No solo por la canción en sí misma, sino también por la accidentada actuación. Azúcar Moreno inauguraba Eurovisión aquel año y hubo unos minutos en que la música venía y no venía, y ellas entraron, salieron del escenario y volvieron a entrar. Los momentos de confusión terminaron con su actuación, que les valió el quinto puesto, pero ¿merecieron algo más?


«Europe’s Living a Celebration», de Rosa López (2002) – 7ª posición y 81 puntos

Y Rosa López es historia de España. La expectación aquel año fue total, y la interpretación de la cantante estuvo a un buen nivel. ¡Y vaya coro! Cantaron con el corazón, pero no fue suficiente para alcanzar un puesto más alto. España no consigue una posición tan buena en la clasificación desde el «Europe’s Living a Celebration», así que aún hay quien mira al año 2002 con nostalgia. ¿Y si enviamos a Rosa para que nos represente otra vez?


«Bloody Mary», de Las Ketchup (2006) – 21ª posición y 18 puntos

Quizás Las Ketchup deberían haber participado con «Aserejé» en lugar de con «Bloody Mary». Quién sabe si habrían arrasado, pero dicen que no está bien hacer comparaciones, así que no sigamos por ahí. De todos modos, no sé qué tiene esta canción que hechiza. Las Ketchup debieron de acabar agotadas de tanto sentarse y levantarse de las sillas y caminar hasta donde estaban los soportes de los micrófonos, aunque la ocasión bien lo merecía. No funcionó y volvieron a casa con un resultado amargo. ¿Merecieron más?


«Quédate conmigo», de Pastora Soler (2012) – 10ª posición y 97 puntos

Era el año de Loreen, vale, pero Pastora Soler sí que despertó la euforia entre los espectadores. La cantante inundó el escenario con su interpretación, ¡qué despliegue de voz! A partir de este año, algunos (muchos) empezaron a pensar que Europa nos tenía manía, y con razón, porque Pastora Soler merecía mucho más que un décimo puesto en la clasificación.


«Dancing in the Rain», de Ruth Lorenzo (2014) – 10ª posición y 74 puntos

¿Querían probar con una canción cuya letra estuviera mayormente en inglés? Lo hicieron, y tampoco funcionó. Otra voz que desbordó y que no obtuvo el resultado que merecía. Ruth Lorenzo lo acaparaba todo. Sola en el escenario, demostró a los espectadores que podía ser candidata a ganar Eurovisión. Aunque tuvo rivales difíciles, quizás merecía más puntos (Portugal no le dio ni uno, no lo olvidemos). Hay quien se conforma porque Ruth Lorenzo quedó en décimo lugar, pero ¿mereció una posición mejor?


«Say Yay!», de Barei (2016) – 22ª posición y 77 puntos

Creo haber visto un vídeo donde los miembros de un país que participaba en Eurovisión bailaban esta canción en el backstage. Cuando actúa España, muchos jijís y jajás, muchos bailes y aplausos, pero luego nadie les vota. La música era muy pegadiza y jugaron con un apagón y una caída de Barei. La cantante se recorrió todo el escenario, y hay momentos en que se nota que le falta el aire. Lo dio todo, pero no rompió la barrera de la posición 20ª de la que España no ha conseguido pasar desde 2015 hasta ahora.


Rosa López en el Festival de Eurovisión de 2002. Imagen Unión Europea de Radiodifusión.
Rosa López en el Festival de Eurovisión de 2002. Imagen: Unión Europea de Radiodifusión.

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7 Comentarios

    • Resulta casi inconcebible que el autor de este reportaje, haya pasado por alto la canción española para Eurovisión de mayor repercusión a nivel mundial. Incluso me atrevería a decir que obviando el apartado “Eurovisión”…

      • Completamente de acuerdo. “Eres tú” quedó segunda y es la canción presentada por España que más puntos ha recibido (125), además de convertirse en un (merecido) éxito masivo internacional.

  1. la de pastora soler parece let it go de frozen! (bueno, al reves, que la cancion es de mucho antes q la pelicula)

  2. Chikilicuatre forever. Si no iba a servir para que nos prohibieran la participación para los restos, al menos que hubiera ganado.

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