La bronca de Jeremy Clarkson contra la asepsia

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Jeremy Clarkson
Jeremy Clarkson. Foto: Cordon Press.

Con la madurez vienen la autorregulación, el comedimiento y la sabiduría. La persona madura se erige moralmente incólume, responsabilizándose ante las derivaciones de sus actos sin interponer excusas. El paso de los años nos enseña a evitar la espontaneidad y la provocación, enemigos ambos del estado de apacible rutina que una persona adulta necesita tanto como el café mañanero o un retrete cerca de la cama.

Eso es, por lo menos, lo que comúnmente se dice. No es el caso de Jeremy Clarkson.

Periodista y escritor, mayormente conocido por ser el copresentador de Top Gear, las barbaridades que salen de su boca no han disminuido a lo largo del tiempo; más bien lo contrario. Valga como prueba de ello la declaración de Clarkson en un programa de la BBC hace poco más de dos años, cuando dijo que se debería ejecutar a los funcionarios en huelga enfrente de sus familias, una declaración que le costaría más de veinte mil quejas a la BBC.

Los funcionarios son solo uno de los colectivos a los que Clarkson nunca ha demostrado un especial cariño. Hay varios más, como los políticos, los ecologistas, los ciclistas, los alemanes o los usuarios de caravanas.

Al conducir el Chevrolet Corvette Z06: «Este coche es como el herpes. Es muy divertido cogerlo, pero no tan divertido vivir con él».

Cuando en 2009 llamó al primer ministro británico Gordon Brown «idiota escocés con un solo ojo», la avalancha de quejas que recibió lo obligaron a disculparse. Por decirlo de alguna manera. Su respuesta fue: «No tengo nada en contra de los escoceses y, por supuesto, me arrepiento de cualquier comentario que haya podido ofender a los minusválidos. Pero en lo que respecta a lo de “idiota”, no hay posibilidad alguna de que pida perdón por ello». Por suerte para los laboristas, hay para Clarkson algo peor que su exlíder:

En una lista de las cinco cosas más asquerosas del mundo, pondría la política exterior de los Estados Unidos en el quinto lugar. El sidaen el cuarto. El programa nuclear de Irán en el número tres. Gordon Brown, segundo, y la caja de cambios de Maserati en el primer lugar. Es así de horrible.

No fue la única vez en que estuviera en el punto de mira (de tenerla) de los minusválidos; en 2006, su compañero de programa Richard Hammond se estrelló yendo a 463 kms/h, sufriendo varias lesiones cerebrales. Cuando al fin volvió a Top Gear, Clarkson le preguntó: «¿Eres ya deficiente mental?» y su compinche, James May, le pasó un pañuelo por si se pusiera a babear. No le hizo mucha gracia a la asociación benéfica de traumas cerebrales Headway, que interpuso una queja formal que terminó con una disculpa de la BBC, la cadena que a pesar de todo siempre ha dado la cara por Clarkson y compañía.

Cuando su compañero Richard Hammond dijo en Top Gear que los mexicanos son «perezosos, inútiles y flatulentos», Clarkson pronosticó que México no se iba a quejar acerca de tan degradante estereotipo porque «el embajador mexicano en el Reino Unido debe estar en estos momentos durmiendo frente al televisor». Pero se equivocó: aparentemente, llegaron a recibir unas doscientas quejas por minuto desde México, y Clarkson desde su columna echó más gasolina al fuego: «México no tiene un equipo olímpico porque todos los que pueden correr, saltar o nadar han cruzado ya la frontera».

Quiso coincidir esto con una futura próxima visita de Nick Clegg, a la sazón viceprimer ministro británico, a México, por lo que el Gobierno instó a la BBC a pedir disculpas urgentemente antes de que estallara un conflicto diplomático, aunque quizá llegó un poco tarde, puesto que el embajador mexicano en Londres —al que, de haber estado durmiendo frente al televisor, alguien había puesto al corriente— ya se había puesto en contacto a su vez con la emisora británica para exigir un descargo, que nunca llegaría por parte de los presentadores, que aplicarían su máxima de dejar que el tiempo y el silencio se disculpen por ellos.

Nunca he entendido el carril bus: ¿porqué la gente pobre debería tener derecho a ir más rápido que yo?

Pero si hay un colectivo que haya sufrido el vipéreo discurso de Jezza, ese es el de los ecologistas, unos de los más férreos enemigos de Top Gear, programa al que acusan de carecer de cualquier clase de respeto al entorno, como si se tratara de una orgía de estridentes motores, olor a gasolina, goma quemada y secreciones intracorporales de adrenalina al volante de un vehículo potente en exceso. Vaya, dicho así no suena tan mal. El caso es que Clarkson a su vez definiría a los ecologistas como un subproducto mezcla de sindicalistas viejos y lesbianas antinucleares. Enemigo de las energías renovables, diría que los molinos de viento serían descritos en el futuro como «un recordatorio del tiempo en el que la humanidad perdió el juicio y decidió que el viento, las olas y las rodajas de tofu podrían de algún modo generar electricidad suficiente para el planeta entero».

Todos sabemos que los coches pequeños son buenos para nosotros. Pero también lo es el aceite de hígado de bacalao. Y correr.

Otros de sus favoritos en cuanto se trata de soltar lastre son los ciclistas, esos «intrusos en los dominios de los vehículos motorizados que no pagan impuesto de circulación y por lo tanto no tienen derecho a estar en la carretera. Algunos de ellos incluso creen que van lo suficientemente rápido como para no suponer una obstrucción. Demuéstrales que están equivocados atropellándolos». Esta declaración le valió una acusación por incitar al odio y a la violencia. No es que le importara ni decidiera suavizar su discurso:

El otro día estaba leyendo The Mirror cuando me topé con una carta de un lector que escribió, «Estaba yendo en mi bici al trabajo cuando apareció un Ferrari rojo y frenó a mi lado. Desde la ventana, Jeremy Clarkson me gritó “Cómprate un coche”, aceleró y se fue». Lo que en realidad dije fue «Cómprate un coche, nazi comehojas con cabeza de cascarón».

En uno de sus episodios más célebres, los tres presentadores de Top Gear viajaron a Estados Unidos, donde compraron tres coches de segunda mano para conducirlos desde Florida hasta Nueva Orleans. Al llegar a Alabama, los guionistas les propusieron un reto: no debían ser disparados ni arrestados en su paso por el estado, pero conseguirían puntos extra si lograban que uno de los otros presentadores sí fuera disparado o arrestado. Para ello, debían «decorar» los coches de sus compañeros para causar la máxima conmoción posible en uno de los estados más retrógrados, homófobos, creyentes, estúpidos y en definitiva, redneck, de Norteamérica.

Así, los tres se pusieron manos a la obra y pintaron proclamas en el coche ajeno que iban desde «el country y el western son basura» hasta «Hillary for president», pasando por «soy bisexual» o «la Nascar da asco». Al echar a rodar por la carretera, no tardaron en llegar las increpaciones y claxonazos por parte de otros conductores, pero el problema grave llegó cuando tuvieron que parar a repostar. La dueña de la gasolinera acudió a recibirlos en persona preguntándoles a gritos si eran maricas, y poco después un grupo de rednecks empezaría a apedrear el equipo de grabación. Tuvieron que salir por patas, esconderse en un vericueto y limpiar las proclamas de los coches a la desesperada, usando camisetas usadas y cocacola, si querían salir vivos de ese estado, algo que finalmente lograron y dio a Clarkson dos reflexiones. En primer lugar, valorar la posibilidad de que en ciertas partes de EE. UU. los humanos hayan empezado a aparearse con plantas, y la segunda, una recomendación para los espectadores: «No-vayáis-a-América».

Decirle a la gente en una fiesta que conduces un Nissan Almera es como decirles que tienes el virus del ébola y que estás a punto de estornudar.

No solo contra los estadounidenses tiene prejuicios nuestro hombre. Los tiene contra todo el mundo. En octubre de 1998, por ejemplo, la BBC recibió una queja formal proveniente de Hyundai respecto a una serie de comentarios «intolerantes y racistas» pronunciados por Clarkson en el Birmingham Motor Show. Según parece, Clarkson recibía a los visitantes frente al stand de la marca coreana diciéndoles que las personas que trabajaban ahí habían estado comiendo perro y que el diseñador del Hyundai XG probablemente se hubiera comido un cocker spaniel para almorzar.

Cuando en BMW sacaron un Mini para el salón del automóvil de Tokyo al que denominaron «quintaesencialmente británico» y cuya única novedad era tener un juego de té integrado, ya debían de saber a qué estaban jugando. Así, Clarkson recomendó a BMW una serie de modificaciones para hacer sus coches «quintaesencialmente germánicos». Sugirió cambiar los intermitentes por un brazo que subiera y bajara haciendo el saludo nazi, o sustituir el GPS convencional por uno que solo indique cómo ir hacia Polonia. Ya en otro programa, tras criticar un coche alemán, animó a los germanos a dirigir cualquier queja que pudieron tener vía correo, a la «calle Perdisteis la Guerra, número 1945». Pero al César lo que es del César: Jeremy es un admirador de los coches alemanes, casi siempre conduce un Mercedes y no le importa reconocer que «la única persona que se veía bien en un descapotable de cuatro plazas era Adolf Hitler».

Su visita a Rumanía con Hammond y May, conduciendo tres superdeportivos, les granjeó más bien pocos amigos. Clarkson diría del país que está «lleno de bueyes y gente apedreando gitanos. Venir aquí en un coche que cuesta 168 000 libras es como aparecer en Sudán en un traje hecho enteramente de comida». Sus chistes sobre gitanos y el retrato general del país como un pastizal tercermundista patria de Borat y destino de mafiosos rusos le valieron a la BBC infinidad de quejas e incluso la página del Daily Telegraph (que no pinta nada en esto pero pasaba por ahí) fue hackeada por un grupo de gitanos hartos de que los traten de rumanos. O al revés.

Quizá lo que mejor caracterice al personaje sea un diálogo a tres bandas entre Clarkson, Hammond y May, tras entrevistar a Margaret Calvert, diseñadora gráfica que junto a un reducido grupo de cuatro o cinco personas, diseñó la mayor parte de las señales de tráfico británicas entre los cincuenta y los sesenta.

Jeremy Clarkson: «Estaba pensando: si decidieran cambiar todas las señales de tráfico hoy día, ¿cuántas personas emplearía este Gobierno?».

James May: «Un millón. Necesitarían cinco mil personas solo para decidir cómo debería lucir la niña pequeña en la señal de la escuela».

Jeremy Clarkson: «Oh, claro, ¿debería llevar un burka?, ¿debería llevar un turbante?… 

Richard Hammond: «Y luego está el hombre de la señal de obras, que es claramente un hombre, ¡y eso no es correcto!».

«La velocidad nunca ha matado a nadie; es detenerte de repente lo que sí lo hace».

En marzo de 2015, Jeremy Clarkson fue despedido por la BBC por agredir a un productor de Top Gear.

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37 Comentarios

  1. Clarkson es un todo un icono de la derecha inglesa más rancia, retrograda y pro Brexit que hay…

    De rigor que gusta en España por tanto…

    Diós les cría y ellos se juntan… dos monarquías corruptas hasta la médula, racistas y clasistas a no poder más, aduladores del poder y el dinero, hasta niveles sonrojantes, y además, con una resaca imperialista importante…

    Negacionistas del horror que han infligido a medio planeta – millones y millones y millones de muertos en America nores y sur, en India y Irlanda – y pro bélicos hasta el día de hoy, haciendo el espanto y el ridiuclo tanto en Afganistán y iraq sin echar ni una miradita atrás, sino a otra cosa, mariposa…

    Ah, y también eso: creen que caen bien al resto de los seres humanos, cuando no pase un solo día en esta Tierra sin que millones de sus vecinos se tengan que armar de paciencia para poder aguantar el día sin perder las formas…

    A new low for JotDown…”revista de cultura” supuestamente…

    • Menuda colección de jilipolleces te has sacado de la manga a costa de las salidas de pata de banco de Clarckson. Te habrás quedado a gusto.

    • Se te ha olvidado indicar lo más destacado: Clarkson es un activista de la propaganda del lobby británico del automóvil. Bien le han cubierto el riñón. De la mano que le da de comer no suelta nada.

    • No haces más que evidenciar que no tienes ni idea de lo que hablas y no has visto ni un minuto de Top Gear o Grand Auto (Amazon). JC raja de todos, y los primeros en la lista son sus propios compatriotas. Además se pueden encontrar críticas explícitas al Brexit en varios programas, no hay más que fijarse…
      Pero tú tranquilo, que la realidad no te estropee una buena historia, oye…

  2. Totamlente de acuerdo…yo agregaría que es, simplemente, un tipo despreciable. El encaja perfectamente en “el fenómeno Trump”, que aunque viene de atrás tiene el nombre de su más famoso exponente: es popular porque dice en voz alta las cosas que uina buena parte de la población piensa pero no se atreve a decir…es patético eso de «No-vayáis-a-América», cuando lo que hacen esos sureños gringos es lo mismo que él hace en la pérfida Albión.

  3. Clarckson es un tarado de los gordos. Lo que no quita para que tenga cierta gracia, si no te lo tomas en serio.

    • O sea, como Trump. O Berlusconi. O Mussolini… no?

      Clarkson es un tipo con mucho poder mediatico como tantos otros en Inglaterra que han creado el clima del proyecto racista de la extrema derecha inglesa que se llama Brexit. Es un impresentable y un idiota, un cretino total. Ser ofensivo y mal educado es muy fácil. Que te pague la cadena del Estado por serlo es una broma. Es el fenómeno Trump en figura mediático.

      Como era previsible, el gobierno corrupto, malo y loco de Johnson esta intentando echarse atrás del acuerdo de Brexit con respecto a Irlanda del Norte, poniendo en peligro la paz.

      No es asunto baladí, y el tema con personas como usted es que no este usted consciente de como Clarkson y gente como el desprecian a ustedes los españoles, junto con el resto de los europeos….los primeros, Boris Johnson y David Frost…

      ¿Por que van a hacer caso al gobierno de Sanchez sobre Gibraltar cuando una revista cultural como Jot esta haciendo la pelota a un impresentable ultra nacionalista inglés como Clarkson?

      • Entre irme a tomar unas pintas con el zumbado de Clarckson o contigo, me voy con él. Seguro que me río más.
        Relájate hombre.

  4. Deseando ver la próxima entrega de Top Gear en Magaluf. Olvidaos de Alabama o Rumanía: o se quedan a vivir allí porque les gusta lo que ven, o los lugareños los mandan de vuelta a Inglaterra solo con sus gayumbos y en un bote de remos.

  5. Yo todavía tengo un recuerdo vago de aquellos tiempos antes de Thatcher (1979) en el que la mayoría de las personas a mi alrededor no aspiraban a ser ricos, o famosa, o realizar un gran sueño y tener éxito profesional, sino lo que aspiraban era ser buenas personas… de eso se hablaba por lo menos…

    Y así me educaron a mi… la idea de hacer algo destacado o llamativo o ambicioso ni se planteaba en mi infancia, el reto, la meta, era ser buena persona, y en todo caso, no ser una mala persona…

    Y mira que es muy difícil ser buena persona, y casi imposible serlo siempre, pero esa era la aspiración en mi entorno – la sociedad escocesa de los 70 – antes de que llegara Thatcher con su credo de materialismo y la codicia sin freno que se ha instalado en todos los países europeos desde entonces…

    Nadie habla en estos términos ya hoy en día, de que la prioridad debe de ser, en primer lugar, intentar ser buena persona. La gente aspira a ganar mucho dinero y hacerse conocer, da igual como, se ha perdido casi del todo la ética y su importancia para el ser humano en el discurso publico…

    De aquella cloaca de Thatcher – la codicia, la ambición desmedida, y egoísmo total -, sale gente como Clarkson, que no tiene talento ninguno aparente, pero si todo lo demás necesario para ser famoso….

    • MacNaughton, mi comentario arriba era para usted, pero hice algo mal al publicarlo…solo agregaría a lo que escribí: es popular porque dice en voz alta las cosas que uina buena parte de la población de su país piensa pero no se atreve a decir…esa población conservadora, retrógrada, racista, clasista, homofóba, xenéfoba etc…etc…en fin, un tipo despreciable.

    • Para mi madre, que en paz descanse, lo más que podía alguien ser en esta vida era ser una buena persona. Los demás sólo eran granujas, aunque ellos se crean inteligentes. Hoy en día las personas manejan más dinero que nuestros antepasados, sin embargo, eso no las hace más felices, sino más ávidas. Haríamos bien en releer a Kant: nada hay en el mundo mejor que una buena voluntad.

      • Pues su madre tenía mucha razón, y sospecho que si se hiciera una encuesta en España, la mayoría de los españoles en el fondo estarían de acuerdo también con su madre, que en paz descanse.

        Yo sospecho que en los hogares españoles la pretensión de ser una buena persona sigue siendo la barra de medida habitual para los padres. Querrán que sus hijos sean buenas personas, yo creo que eso no habrá cambiado, aunque habría que matizar que es una buena persona exactamente…o por lo menos, quién no lo es.

        Lo que quiero decir es que en estás ultimas décadas, esa barra de medida se ha relegado a la esfera privada y sacarla a colación en cuestiones de la vida pública de la nación se considera una antiguallada.

        Igual que los marxistas decían que la Historia tiene una leyes férreas y todo hay que verlo bajo la óptica de clase social, lo cual es falso y se ha demostrado ser falso en la práctica, los neoliberales nos han dicho que la ética es una cuestión privada y no ya publica, porque el mercado libre decide todo y marca los salarios de los trabajadores, y que este mercado libre se autoregula como por arte de magía….

        …. y eso también es rotundamente falso y se ha demostrado ser rotundamente falso con la gran crisis y el desplome de los mercados financieros del 2008, que si no es por nosotros, los contribuyentes que hemos rescatado los bancos, se hunde toda la economía mundial…

        No hace falta leer a Kant sobre la felicidad y el dinero. Hay un libro muy importante que se llama “The Spirit Level: Why Inequality is Bad For All of Us” cuyos autores demuestran con numerosos estudios que la felicidad de las personas no aumenta con el dinero. Hay un techo. Una vez que tengas tus necesiadades básicas cubiertas, y un poco más, la riqueza no afecta la felicidad de las personas, no les hace más felices….Aqui está:

        https://es.wikipedia.org/wiki/Desigualdad:_Un_an%C3%A1lisis_de_la_(in)felicidad_colectiva

        Hay que volver a los Griegos, a los clásicos, y formular la pregunta: ¿que es una buena vida para el ser humano en el 2021?

        Y la respuesta no puede ser, como era para demasiadas personas en los 80, y 90, y 2000, “hacer muchos dinero”.

        Con todo lo que sabemos de la crisis del calentamiento global, esa respuesta, ya no vale, pues es una negación de la realidad…

  6. A mi me sorprende la cantidad de personas en los comentarios que les han extirpado el sentido del humor

    • Tiene usted razón.
      El progresismo hipermoralista, con ribetes religiosos. La risa es pecado. Y venga pajas mentales para allí y venga pajas mentales para allá.
      Y cuidado, que si te despistas, te tachan de fascista, imperialista, machista y, lo peor de todo, que no respetas la diversidad y eres excluyente.

      • Claro amigo, todos los que opinamos diferente somos, además de onanistas mentales, reencarnaciones de Jorge de Burgos. Acá estamos dando puntos de vista, opiniones, pareceres…no he leído ningún comentario en que se sugiera la muerte del tal Jeremy, el destierro, que lo saquen de la TV, que le cierren todas las puertas, como si hacen ciertas personas, creo intuir, como tú, que respetas la diversidad…tuya… El tipo, por mi parte, tiene todo el derecho a vivir, a trabajar y ser exitoso como cualquier cucaracha, a ser él. Y yo, afortunadamente hasta ahora, no sé por cuánto tiempo, tengo todavía la libertad de dar mi opinión sin miedo a represalias…si quieres leer y oír sólo lo que concuerde con tu pensamiento, no salgas de tu capullo…
        Afortunadamente también todavía me río mucho con Ricky Gervais, con Fleabag, monty python, Chaplin, Benny Hill, Rowan Atkinson, Simon Pegg y Nick Frost etc., todos vienen de la pérfida Albión pero no con la intención de untarnos con su mierda…

        • No somos amigos. No espero leer o escuchar solo lo que comparto. Precisamente eso es lo que critico. El capullo progresista (ojo, que no de izquierdas) que todo lo envuelve con moralismo y religiosidad.

          Cuánta santa indignación.

          • Cuando escribe usted así, me vienen unos deseos de una gran paja mental al encontrar tantas falacias lógicas y argumentativas en su discurso…pero bueno, como no somos amigos, me da pereza aclarárselas, de pronto le da por salir su capullo, capullo…

        • Ni políticamente incorrecto, ni políticamente correcto. La piel fina la están demostrando “ustedes”, con la que están montando con los comentarios sobre este tipejo. Todo este esfuerzo, por nimio que sea, digno de mejor causa.

          Desde luego, contra un buen monigote (Franco, Thatcher, Trump, Clarkson) se vive mejor y se acuesta uno con la conciencia tranquila a bajo coste.

  7. Pepito, Clarkson es tan de derechas que resulta ser una especie de Mario Vargas Llosa solo que detrás del volante…

    …y la verdad es que el Brexit ha hecho estragos con mi sentido de humor aunque me hiciera gracia el paleto de Clarkson, que no me hace ninguno… por supuesto que también es un tipo con un discurso anti-escocés, como todos de su corte, los que tienen la democracia escocesa rehén actualmente,…

    Máximo, la ética en la cultura occidental está fundado por Aristoteles, quien vivia un par de siglos antes de Jesus Cristo, y quien no creía ni en la vida despues, ni en la inmortalidad del alma… la ética es una cosa, la religión es otra cosa…

    La ética tiene todo que ver con la política. Para Terry Eagleton, el heredero de Aristoteles es Marx. No sé si estoy de acuerdo con eso, pero lo importante, lo que quiero señalar, es que el nexo politico-mediatico que padecemos ha deshuaciado la ética totalmente del debate del dia al día, cosa que no fue el caso antes de la llegada de Thatcher al Poder…

    En cuanto a cuestiones prácticas, la ética es de gran importancia. Si Inglaterra incumple el protocolo de Irlanda del Norte, eso a parte de ser éticamente reprensible, es un problema practica muy gordo….muy gordo y de consecuencias imprevisibles.

    La UE ha de ser durisimo con el gobierno de Johnson, no ceder ni un milimetro, porque solo van a pedir más y más y cada vez más, como Hitler en los años 30…. la idea del gobierno de Johnson es tener una bronca permanente con la UE, porque asi ganan más votos al jugar la carta ultra nacionalista inglés….

    …ni una concesión más a Johnson y Frost por favor… y si quieren una guerra comercial, que lo digan y montamos un boicot mañana de todo prcedente de Inglaterra. ¿Donde hay que firmar eso?

    Que cumplan con el puto protocolo del Acuerdo de Brexit que hace solo un año el mentiroso patologico y racista primer ministro Johnson presentaba al elctorado inglés como el gran Acuerdo de nuestros tiempos. Actuan de muy mala fe, asi de claro.

    En cuanto a España y la ética, es muy frecuente que no te cumplen un contrato, vamos, es tan normal, que ni vale la pena de firmar un contrato mercantil aqui… ¿y quien quiere invertir en un pais donde no se cumplen los contratos? ¿Y donde hay inseguridad juridica? Es un impedimento al desarrollo del pais…

    Es que la ética es tan importante como ausente en el discurso publico, y eso es un gran error…

    • En España lo único que funciona bien es la corrupción. En aquellos días de principios de los 90s, cuando cada mañana te levantabas con una nueva escandalera del gobierno de “Sucio” González la guinda del pastel la coronó Luis Roldán. Cuando se hablaba en los corrillos del personaje se le ponía a escurrir por ladrón. Ahora bien, acto seguido los contertulios confesaban: “claro que de haber tenido oportunidad, yo habría hecho lo mismo”. En aquella época a mí me tocaba realizar viajes a diario y cada dos por tres había huelga de trasportes. Ahora, si pagabas al autobusero un plus para que dijera al piquete de turno que tú te habías subido en una de las pocas paradas “autorizadas”, conseguías realizar los trayectos sin mayores problemas.
      En lo que afecta a Europa, está demasiado atomizada para resultar ser algo más que una comparsa. Los británicos ya se encargaron de transfundir en el proyecto europeo los antiguos países del pacto de Varsovia, pro-nacionalistas y, por lo tanto, hostiles a cualquier proyecto europeo común. Polonia y Hungría sirvan de ejemplo. El coronavirus ha dejado asomar males aún mayores, como la hostilidad de los países del norte en contra de los del sur a los que se viene expoliando. Para colmo de males, el parlamento europeo se halla escindido en los dos discursos hegelianos tradicionales de izquierda y derecha.
      El thatcherismo sólo puso nombre a un fenómeno social, el del pelotazo, que se desarrollaba por todo el continente tras el ocaso del cristianismo y la caída de la URSS. Sinceramente, yo me siento un dinosaurio. Para la generación de mis padres lo único importante en esta vida era ser una buena persona, valores en los que yo fuera criado, mientras que en la actualidad lo que triunfa a cualquier nivel es la ideología del esquema Ponzi, la premisa de hacer lo mínimo posible y obtener a cambio el bote de euromillones. Ya desde pequeños, a los profesores cualquier cateto les exige la máxima calificación a cambio de nada. La ideología del “proteste usted” desde niños. En estos días, cae la pedrea: van a regalar la condición de funcionario a miles de personas con una preparación nimia. Todo se ha ido a la mierda.

      • Que en España lo único que funciona es la corrupción me parece una brillantez, pero en Inglaterra es hasta peor, el gobierno de Johnson ha regalado contratos de 10 billones de libras relacionados con el Covid a amigos y allegados y si quieres hueco en la segunda camara del parlamento, la de los lores, pues con una donación de un par de millones al partido Condervador, lo tienes

        Inglaterra es un país tan corrupto que es legal comprar un titulo y un voto en la legislatura de la nación….

        Yo también me siento dinosaurio, pero no soy tan pesimista, son ciclos y neoliberalism ha perdido toda credibilidad…

        Si lee en inglés, busque “Ill Fares The Land” del gran Tony Judt que explica en 100 páginas que nos ha pasado estos últimos 80 años y como podemos volver a construir un consensus progresista para el futuro…

        En cuanto a Johnson, Clarkson y a David Frost que les follen un pez…

          • Gracias a usted.

            Y para ser justo con Inglaterra, hay que recordar que hay millones de ingleses profundamente disgustados con el Brexit y preocupados por el infra gobierno del sinverguenza de Johnston al quien desprecian tanto como hago yo…

            … y que es un pais con una gran tradición radical, desde Tom Paine y “Los Derechos de Los Hombres”, al poeta Shelley que hizo visita a Irlanda hace dos siglos y pico para animar a los Irlandeses a recobrar su libertad, pasando por Clement Attlee quien montó el Estado de Bienestar, George Orwell, y en nuestros días, gente como Perry Anderson de The New Left review, y Owen Jones y George Monbiot de The Guardian, sin olvidarnos de Ken Loach…

            En cuanto a Tony Judt, que también era inglés, pues su ensayo “Ill Fares The Land” es una obra de sintesis brillante que, una década tras su muerte, gana cada vez más lucidez con cada año que pase….

            • Soy de la opinión de que MacNaughton merece una columna en jotdown. Encuentro sus posts de mayor interés que buena parte de los artículos que se escriben aquí.
              Voy a atreverme a dar una lista con 5 de aquellos a quienes sigo:
              – Alberto Márquez (si te gustan las ciencias formales).
              – Álvaro “Corazón Rural” (cronista de la vida cultural madrileña).
              – Carlo Frabetti (gloria a él).
              – E. J. Rodríguez (mejora en la hermenéutica histórica).
              – Antonio Yelo (lo más interesante son sus exageraciones).
              Añadiría un sexto, Sergio Andrés Pérez, pero es una rareza, un prosista excepcional del que por desgracia sólo se encuentran aquí 3 únicos artículos.

              A pesar de que yo esté en el espectro de la izquierda republicana, dos de los autores ingleses que más me agradan son paradójicamente conservadores. Por un lado, Edmund Burke, por lo pragmático. Y, por otro, Michael Oakeshott, por lo inclasificable.

              • Que simpático es usted…

                Yo encantado de hacer una columna de vez en cuando sobre los desmanes de Brexit por ejemplo si Jot quiere (no creo).

                Lo primoridial: a Boris Johnson le da exactamente igual si Reino Unido esté dentro o fuera de la UE. Él apoyaba antes quedarse dentro, solo justo antes del referendum cambió de bando.

                Johnson es un megalomano y un narcisista y un charlatán que ha visto formarse una enorme ola de populismo nacionalista ingles que siempre ha tenido la UE como enemigo / adversario principal, y ha decidido colocarse a la cabeza de esa ola para realizar sus ambiciónes de poder. Nada más.

                Como el PIB del Reino Unido dicen que va a caer un 4% gracias al Brexit – 85 mil millones de libras se va a perder la economía – como falta mano de obra barata que antes hacia los europeos, como el Breixt es un desastre y sin sentido, Johnson tiene que seguir fomentando tensiones con la UE para desviar la atencion, no quiere una relación normal y cordial con la UE.

                No hay que seguirle la farse, sino hay que tomar la inciativa, y decirle a Frost y a Johnson que si Reino Unido no cumple con el Protocolo de Irlanda del Noerte, aqui esta la lista de productos de Reino Unido que vamos a imponer tarifas pasado mañana…

                Johnson ha dicho que quiere ser el PM más tiempo que Thatcher, y se compara abiertamente con Churchill…. todo lo que estamos viendo es la ambición loca de Boris Johnson…hay que ser durisimo con él, miente más que habla…

        • Inglaterra, no. Todos los británicos (escoceses, galeses e irlandeses son o comparsas o cómplices o felpudos, pero ahí están) y, en general los anglos, son unos puros piratas que deberían de una santa vez abandonar las leccioncitas de superioridad moral a hispanos, rusos, chinos…

          La Humanidad daría un gran paso si se neutralizaran entre sí británicos y alemanes.

          Y alguno ha vuelto a olvidar la tila, como es costumbre.

          https://www.pagina12.com.ar/381793-gran-bretana-corrupcion-en-el-reino-o-el-fair-play-de-los-pi

          • Hispanos, rusos, chinos, no, Todo el mundo que no sea de habla inglesa (todos son o comparsas o felpudos, pero ahí están) y, en general los hispanos, son unos puros piratas que deberían de una santa vez abandonar las leccioncitas de superioridad moral a los angloparlantes…
            La Humanidad daría un gran paso si se neutralizaran entre sí rusos y chinos.
            ¡Viva mi diversidad! ¡Abajo el capullo progresista (ojo, que no de izquierdas) que todo lo envuelve con moralismo y religiosidad!
            Así vivo mejor y se acuesto con la conciencia tranquila a bajo coste.

  8. Como puede ser que no se mencione lo de las Malvinas en el artículo? Aquella vez si que se le pusieron de corbata.

    Top gear era un programón, y clarkson un impresentable gracioso. Tampoco le tienes que invitar a cenar.

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