Este artículo está originalmente publicado en inglés, bajo licencia CC BY en la revista Journal of controversial ideas, la primera revista interdisciplinaria de acceso abierto, revisada por pares, creada específicamente para promover la libre indagación sobre temas controvertidos y que desde Jot Down recomendamos a nuestros lectores. Puedes apoyar la revista Journal of controversial ideas aquí.
Un objetivo central del movimiento provida moderno es restringir la disponibilidad y legalidad de los servicios de aborto con la esperanza de evitar que se mate o destruya a fetos y embriones. El movimiento se compone fundamentalmente de individuos que creen apasionadamente que el acto del aborto mata a una persona humana inocente y es gravemente incorrecto desde el punto de vista moral en la mayoría de los casos. La inmensa mayoría de los defensores provida son religiosos, y muchos de ellos son cristianos que sostienen las siguientes creencias:
- Existe un dios moralmente perfecto, omnisciente y todopoderoso que creó nuestro universo.
- Restringir los abortos debería ser una prioridad social y política de primer orden.
- Los embriones y fetos que mueren van todos al infierno por la eternidad, o van todos al cielo por la eternidad.
La primera creencia es un principio básico del cristianismo tradicional en las tradiciones católica y protestante. La segunda creencia es un compromiso definitorio del movimiento provida; capta la importancia moral y la urgencia que muchos provida atribuyen a la cuestión del aborto. La tercera creencia es comúnmente sostenida por los cristianos que mantienen que el cielo y el infierno son los dos destinos últimos de los seres humanos después de la muerte.
Mientras que el debate público contemporáneo sobre el aborto se ha centrado principalmente en conceptos seculares (estatus moral, persona, daño, beneficio, derechos, autonomía) y ha rehuido apelar explícitamente a nociones religiosas, este artículo aborda directamente las creencias fundamentales de los cristianos provida sobre Dios y la vida después de la muerte. Pretende establecer que quienes sostienen las creencias mencionadas se enfrentan a un serio desafío, que adopta la forma de un dilema. Lo llamaré el Dilema de la vida después de la muerte.
Según el dilema de la vida después de la muerte, los cristianos provida se encuentran con el problema de si los embriones y los fetos están destinados al infierno o al cielo. Por un lado, si todos los embriones y fetos que son destruidos, abortados o malogrados van al infierno por toda la eternidad, no se puede creer razonablemente que nuestro universo fuera creado por un dios moralmente perfecto, omnisciente y todopoderoso. Esto significa que los cristianos provida deben abandonar la visión cristiana tradicional de Dios en favor de alguna alternativa, y hacer esto puede debilitar o socavar sus razones para oponerse al aborto en primer lugar. Por otro lado, si los embriones y los fetos van al cielo, un principio de triaje plausible sugiere que evitar los abortos no debería ser una prioridad social y política de primer orden. Esto significa que el movimiento provida cristiano moderno está profundamente equivocado. A la luz de su limitado tiempo, dinero y otros recursos, los cristianos deberían priorizar la prevención de las muertes de adultos «condenados» sobre las de embriones y fetos. Así que, de cualquier manera, este popular punto de vista cristiano provida es una postura insostenible.
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Fuera de dilemas teológicos (o teleológicos); lo que no aborda el artículo ni Jotdown (ni lo hará), son los sustitutivos a la religión, léase: ideología progresista, woke, teoría de género, cientificismo; también incluyo aquí nacionalismo de banderita o regionalismos separatistas, por ejemplo. Es decir, cualquier ideología/religión que se analice pormenorizadamente sigue parámetros similares, reduccionismos taxativos o significantes flotantes utilizados ad hoc para la causa; la Teoría Queer o la Ley de Violencia de Género hacen lo propio con la crítica/criminalización de lo normativo y del varón respectivamente.
La diferencia está en que el Cristianismo tiene 2.000 años de escolástica y exégesis detrás, las nuevas ideologías apenas 100-200 años…
El tema del aborto o «interrupción voluntaria del embarazo» o «descuartizamiento fetal antes del parto» es la teoría de plazos, simple y llanamente; cómo, y en base a qué, se deciden los plazos, hasta que mes y día es legítimo abortar, negar la vida de otro ser humano potencial; lo debe de decir un comité de expertos (como los de la pandemia del Covid-19 en España…), científicos de diferentes ramas, políticos, filósofos, biólogos?
Nadie tiene la suficiente potestad para decidir hasta que mes y día se puede descuartizar el feto viviente (¿2 meses, 3 meses, 5 meses, el día antes del parto?; incluso en un país anglosajón se intento promover la idea de que se podía «abortar» hasta 24h después del nacimiento…).
Otra cosa que no aborda el artículo es la legitimidad del aborto por casos específicos exógenos a la responsabilidad de los padres: peligro de la salud de la madre, malformación del feto y violación.
En estos casos sí es legítimo interrumpir el embarazo y que sea costeado por la Sistema Público de Salud; de otro modo, podría ser legal, pero, NUNCA sufragado por el dinero público de todos.
Otro tema interesante es la eutanasia voluntaria, que debería ser legal y libre, ya sea pagando por tu propio suicidio asistido o gratuita si tienes una enfermedad incurable degenerativa.
En un país donde es legal el «descuartizamiento del feto antes del parto», debería ser legal el suicido asistido voluntario.
Por último, nadie obliga a nadie a tener un hijo; si una pareja o una mujer no quiere tenerlo y no tiene suficiente dinero para abortar, siempre puede dar el bebe en adopción; hay miles de parejas con problemas de fertilidad que desearían criarlo.
P.D: no me meto en el tremendo negocio capitalista de las clínicas abortivas asociadas con el conglomerado de farmacéuticas que utilizan el resto de los fetos descuartizados, por su alto contenido en colágeno, para producir cremas rejuvenecedoras para la piel. Una versión nueva de la «Industrialización de la muerte»…
Equiparar al cristianismo con la escolástica y la exégesis en lugar de un gran alud de mentiras, mitos e invenciones, que es de lo que va cualquier religión, dicho sea de paso.
Hay que ser mayor de edad para comentar.
Muy bien expuesto. Gracias por poner contrapunto a este despropósito de artículo.
Eso no es poner el contrapunto, es aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid para hablar de lo mío.
El artículo plantea un problema teológico mayor: el destino de las supuestas almas de los abortos. A nosotros puede parecernos una simple anécdota, pero en el Vaticano es a lo que se dedican, a la teología.
Ese problema por cierto lo solucionó San Agustín, padre de la iglesia (y que por tanto habla por boca de Dios), hará más milenio y medio, decretando que los fetos no tenían alma y que, por lo tanto, el aborto era pecado pero no un asesinato. Luego la cosa, que parecía finiquitada definitivamente, volvió a embarullarse en el siglo XIX, con Pío IX, que fue el embarullador oficial de la Iglesia Católica A.R. Y en ésas estamos hasta hoy.
Acabo de leer su comentario y he percibido que esa primera frase de su tercer párrafo es muy imprecisa y ofrece muchísima confusión. Por su definición de padre de la iglesia, esa que aparece entre paréntesis, por el término «decretar» y porque desde luego San Agustín no vino a decir de una forma tan genérica que el aborto no era un asesinato.
Tampoco puedo decir yo mucho, porque releyéndome a mí mismo la intervención que figura más abajo tampoco es un dechado de precisión.
En cualquier caso, creo que es importante aclarar que tanto San Agustín como Santo Tomás de Aquino adoptaron la tesis del feto como un ente en proceso de desarrollo al que se le confería estatus de persona (si se puede decir así) cuando adquiría apariencia humana en un momento muy anterior al parto. Hablaban de forma indirecta de plazos y de que, no tenía el mismo reproche espiritual (valga la expresión) un aborto que tuviese lugar en la semana novena del embarazo, por ejemplo, que en la semana trigésima.
Bien, perfecto. No hay plazos. Así que según usted la sanidad pública tiene la obligación de practicar un aborto de un feto concebido por violación en la semana 40, por ejemplo. Y ahí es cuando la mitad de su discurso se le viene abajo. Porque es necesario poner un plazo. Y por ese motivo la mayoría de las legislaciones de la Europa Occidental se han pasado a la ley de plazos.
Ni una mención, por otra parte, a la posible desavenencia entre la opinión del padre y de la madre en relación con el nasciturus. Y que el aborto es un derecho de la madre. De las mujeres. Me he preguntado muchas veces cuántos cambiarían de opinión sobre este tema si la posibilidad de engendrar y de parir estuviese repartida entre ambos sexos.
Y ninguna aproximación al hecho de que el aborto es un hecho dramático para la inmensa mayoría de las mujeres. Que nadie desea estar en la situación de tener que abortar y que los casos de aborto no descienden allí donde hay pobreza.
Sí, sí. Todo muy bien expuesto.
@Blunsburibarton
No frivolice usted con las violaciones, para empezar.
Los «plazos» no son aplicables en los casos específicos exógenos a la responsabilidad de la madre; pero, entienda usted que un feto no tiene la culpa de haber sido concebido por violación, entienda que también podría ser dado en adopción, y entienda que, una mujer violada ha sufrido «un hecho dramático» mayor que enfrentarse a una «interrupción voluntaria del embarazo» (eufemismo progresista donde los haya…).
Las desavenencias entre parejas son habituales en todos los ámbitos de la vida, y en España, en la actualidad con la LVG, los hombres no tienen ni presunción de inocencia, son menoscabados a la hora de decidir la custodia de los hijos y, en no pocas ocasiones, el test de paternidad es negado (en países como Francia es directamente ilegal).
Lo de que el «descuartizamiento antes del parto» es un derecho «de la madre, de las mujeres», no es más que pura ideología, hembrismo institucional. Ingeniería Social al servicio de la élites, que han conseguido atomizar aún más la sociedad vía la «lucha de géneros», dejando aparcada la lucha de clases y las condiciones materiales.
Le repito, sea Derecho o no, el aborto no debe ser sufragado por el Estado salvo en los casos específicos arriba apuntados. Todos queremos «derechos» y no obligaciones, más en sociedades líquidas y narcisistas como las actuales.
Despenaliza todas las formas de aborto. Solo establece una diferencia entre abortos pagados por la Administración y aquellos que no deben ser asumidos por esta. Para ello se basa en la antigua despenalización del aborto basado en supuestos tasados pero no quiere hablar de plazos. Se resiste a configurar un derecho al aborto a pesar de que concede libertad para abortar. Se pone a divagar con otro tipo de situaciones ajenas al aborto. Me dice que frivolizo con la violación. Y yo ya he perdido demasiado tiempo en este intercambio de pareceres.
Dar más valor a unas ideas por tener 2000 años es como decir que el terraplanismo es válido porque tiene más años aún. O decir que la teoría de la gravedad de Newton es más válida que la de Einstein al ser anterior.
Los seguidores de Zoroastro son muy anteriores al cristianismo, lo cual, según usted, les debería dotar de más autoridad moral que a los cristianos,
Mala argumentación, como el resto de lo que expone.
«En un país anglosajón se intento promover la idea de que se podía «abortar» hasta 24h después del nacimiento»
¿Fuente?
A mí me parece tan absurdo creer que un feto muerto va al infierno o al cielo como creer que un feto de dos meses no es una persona pero sí lo es con tres. Me parece que todo el mundo le echa mucha imaginación a lo que le interesa.
No estoy seguro, pero dudo de que la mayoría de cristianos y de fieles de cultos parecidos piensen en términos de salvación y condena de almas. Piensan más bien en castigar en este mundo. Viajando en un ferry italiano con inmensa mayoría de pasaje musulmán tomaba mi almuerzo. En frente un musulmán que se regalaba con pizza y Coca-Cola miraba mi botella de vino con intenso odio. Deseaba mi arrepentimiento y mi gozo de las celestiales huríes o quitarme el vino y escarmentarme?
La esperanza del infierno justifica intentos por adelantarlo en vida terrenal. Un musulman que mira con odio a un cristiano que toma vino es lo mismo que un cristiano que mira con odio a un fumador.
El artículo está mal planteado porque concede mucha relevancia al destino trascendente de los fetos. Toda crítica y análisis de la tradición católica sobre el aborto no puede ignorar las ideas del nacimiento del ser, lo que antes fue no ser, del discurso aristotélico del ser en acto y ser en potencia y de la división de la persona en cuerpo y alma. Todas estas ideas han sido elaboradas por los padres de la Iglesia e incorporadas a su doctrina partiendo de diferentes filósofos griegos.
La idea central de la dotrina católica parte de que el ser nace con la mera concepción a la que se le atribuye un alma desde ese mismo instante. Por lo tanto, el aborto constituye un pecado grave por el que lo comete porque elimina el presente del ser y la potencialidad de lo que será una persona.
El considerar la concepción como un absoluto y no como un proceso biológico que se desarrolla con el tiempo es la clave de la cuestión. Y esta temática está totalmente ausente del artículo.
Por otra parte, me resultan muy difíciles de creer los porcentajes que se citan acerca de los abortos espontáneos. Puedo estar equivocado, pero la mayoría de estos abortos son óvulos fecundados que no se han asentado en el útero y que acaban siendo expulsados de forma natural. Entiendo que el artículo trata de incluir estos casos dentro de los abortos espontáneos pero la estimación me sigue pareciendo exagerada. El artículo original no contiene ninguna referencia acerca de dónde se ha extraído.
Para acabar, la traducción es mejorable.
Para los católicos el que muere antes de ser bautizado se va al limbo. Ni al cielo ni al infierno. Los que no son católicos son una panda de herejes.
El de descuartizamiento necesita documentarse o medicación. Y además pertenece a la misma banda que el cura del cuartel donde un servidor hizo la mili y ponía al personal (en una instalación propiedad del Estado) un vídeo de la extracción de un bebé a trozos vía vaginal y decía que era un aborto. Mentiroso y demagogo, pero con rango de comandante. Toma ya.
Por cierto, Benedicto XVI (equisví que diría Obelix) eliminó el limbo del dogma crsitiano en 2006 (https://elpais.com/diario/2006/10/07/sociedad/1160172012_850215.html)
Correcto compañero. Entienda también que uno tiene unos años, que fueron cosas que se aprendieron en años de catecismo y que me cambien los marcos de la superstición de cabecera a estas horas pues fastidia. Con lo bonito que era el limbo….
El artículo es un análisis de la argumentación lógica de la evitación o no del aborto por un cristiano pro-vida. No entra en otros temas.
Cualquiera puede defender lo que quiera, pero debe ser consciente de si su argumentación se sostiene o actúa sin lógica.
Ultimamente me está hartando comentar estos tipos de artículos en los cuales somos todos varones. ¡Mujeres! Si andan por ahí den un golpe, pues creo que la humanidad podría salvarse si politicamente mandasen ustedes, y nosotros a casa a cuidar la cria, la vajilla, el jardín y los animales para tratar de adquirir nuevas sensibilidades, visto que las que tenemos no han servido para nada. Y creo que además sería justo pasarles la posta; una vez a cada uno, y como hicimos nosotros con ustedes, nada de acceder a la política, la cultura, la religión y las armas.