
Esta entrevista es un adelanto de nuestra trimestral Jot Down nº 45 «Irlanda»
John Banville (Wexford, 1945), Premio Man Booker por su novela El mar y Premio Príncipe de Asturias de las Letras por el conjunto de su obra, ha accedido a dar esta entrevista en una semana de agenda muy apretada para él. Acaba de regresar a Dublín y dos días después dialogará con la escritora inglesa Laura Beatty en el National Concert Hall dentro de un ciclo de conversaciones literarias. La cita es para tomar una copa de vino a una hora, las cinco y media de la tarde, que no es desde luego la del té: sobre Dublín hace ya un buen rato que ha oscurecido y hemos quedado en un local no lejano de su estudio, donde ha estado trabajando todo el día, sin parar ni siquiera para comer.
Él llama a esta casa de vinos y restaurante que está —como diría Joyce en Ulises, «en el corazón de la metrópolis hibérnica»— su «oficina». Muy consciente del ritmo en una prosa alabada por su meticulosidad, llega con la puntualidad del acento en sexta de un endecasílabo. Los camareros lo tratan con familiaridad. Nos sentamos en una mesa en un rincón de una sala aledaña a la principal; a priori un lugar tranquilo, aunque pronto estaremos rodeados de clientes ruidosos. Banville elige un vino italiano, tinto, por el que también se decanta el entrevistador, y pide también algo para picar. Su jornada laboral ha tocado a su fin, si es que la entrevista no forma también parte de ella, como un necesario colofón. En cualquier caso, es amable si bien por lo general sucinto. Cuando el entrevistador le anuncia que puede extenderse todo lo que quiera, que no hay límite de espacio y que las respuestas pueden ser largas, él pregunta: «¿Y cortas?».
Muchas lo serán, adelgazadas además por su voz tenue, que a menudo se pierde en el ruido del restaurante entre las estridencias de quienes salen a festejar que ya es viernes por la tarde, una música de saxofón que al principio parecía de llorosa gaita, más el entrechocar de las copas y el chirrido del cuchillo sobre el plato en el momento de cortar el crostone o alguna otra vianda.
Usted, señor Banville, es considerado uno de los más importantes escritores irlandeses vivos. Me gustaría que me contara cómo fue el comienzo de su vocación literaria. ¿Cómo llegó a interesarse por la escritura? ¿Fue en su natal Wexford, o ya al trasladarse a Dublín?
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Realmente interesante… corro a buscar un libo de Mr. Banville.
¡Gran entrevista!
Saludos,
No le conocía, pero he disfrutado una barbaridad leyendo esta entrevista. ¡Qué nivel de entrevistador y entrevistado!
Una entrevista genial. Gran nivel del entrevistador.
Me ha encantado el nivel literario de ambos. Ahora estoy leyendo «las hermanas Jobs», y antes de leer esta entrevista venia pensando que es un escritor que antepone con absoluta maestria lo formal frente al contenido. La cuidada descripción de las escenas te transportan a escenarios irlandeses de luz filtrada por neblinas y personajes mimetizados en el paisaje. A diferencia de otros escritores del género negro, la trama no me preocupa pues estoy disfrutando de un viaje a través del tiempo y el espacio, y de unos personajes que de otro modo nunca hubiera conocido. Esa es la magia de Banville !!!
Tan interesante las preguntas y sapiencia del entrevistador como el entrevistado
No se lee a Beckett hoy en dia?
No se yo, creo que se lee tanto o tan poco como Joyce. Su teatro sobre todo. No hay un festival / fringe de Edimburgo sin una representacion de «Esperando a Godot». O dos. Y acaban de estrenar un biopic protagonizada por Gabriel Byrne con guion de un guionista escoces que se llama Neil Forsyth: Dance First.
Es verdad que el gran libro de Joyce es «Dublineses»…pero es «Ulises» que lo cambia todo…
En cuanto a la fecundad irlandesa en letras inglesas, como sostiene el critico cultural escoces Cairns Craig, es la periferia que es interesante, no el centro. Kafka en su aleman de Praga. Pessoa en Lisboa. Y evidentemente, el exilio, y todos los abandonos de ese tipo acaban siendo una especie de exilio, se quiera o no…
Romperia una lanza por la prosa de Bernard MacLavety tambien, que es irlandes afincado en Escocia. Un escritor buenisimo y poco comocido en España.
Cae muy bien Banville, y es un gran prosista, lo se por «The Sea» y Antonio Rivero es uno de estos muy talentosos españoles que merecen mucho mas perfil. Ha hecho un labor de traductor estos años del todo alucinante….
Antonio hizo una gran traduccion del gran poeta escoces-gaelico, Sorley MacLean. Por eso, cualquier escococes debe sentirse en deuda con el.
MacLean, que se nego escribir en ingles para escribir en Gaelico de la Tierras Altas, es el unico escoces que se ha considerado en serio por el Premio Nobel de Letras. Su poema mas famoso se llama «Hallaig» que es una maravilla… uno de los grandes poemas del siglo XX en las islas….
En un pais normal, a Antonio Rivero Taravillo el Estado Escoces le hubiesen rendido homenaje de alguna forma por tan valioso labor. Por hacer accesible a Sorley MacLean al mundo hispano. Pero me temo que el Estado Escoces lo llevan unos catetos que entre todos hablan igual un poco de aleman…
Es patetico y muy triste que tantos escoceses como ingleses se han convertidos en paises monoglotas en apenas dos generaciones… Irlanda, no se como estara, pero me figuro que no mucho mejor… el capitalismo anglosajon lo devora todo…
En todo caso, gracias, Antonio…
Yeats como medicina para España..
«Hemos alimentado al corazon de fantasias/
El corazon embrutecido por el hacer /
Mas sustancia en nuestras emnistasdes /
Que en nuestros amores /
Aye, abejas, vengan a construir la casa en las escsaleras….»
William Butler Yeats: «Meditaciones En Tiempos de Guerra Civil»…
Nadie como W. B Yeats….
Cuando yo tenía 18 años, yo estaba loco por Irlanda, porque venía de una familia con una abuela irlandesa quien, aunque había nacido en Escocia a padres irlandeses, como dice Banville, no paraba de contarnos cuentos increíbles de la familia nuestra de Bolingbroke en el Condado de Tipperary delante de la chimenea.
Era una grandísima narradora mi abuela y todavía cuando me junto con mi hermana, hablamos de las historias que nos contaba de pequeños. Mi madre hizo una visita allí hace años, y la reconocieron en la calle… «usted tiene que ser familiar de los Harrington/Ryan» le decían…
Al llegar a la Universidad de Glasgow en el 87, me fui directamente a las librerías – míticas – de segunda mano del West End de Glasgow, como Voltaire y Rousseau, para hacerme con todo Joyce, todo Yeats, y todo Samuel Beckett, más varios tomos de la historia de Irlanda. Me puse a leer sobre Wolfe Tone y the United Irishmen, por ejemplo, y su rebelión de 1798 contra Inglaterra, que acabó en derrota y la incorporación de Irlanda, con la Union de 1802, en Gran Bretaña…Joyce me venía grande entonces la verdad, pero disfruté mucho de la prosa de Sam Beckett y su manía con las bicicletas y sus infladores… y por supuesto de W.B Yeats que es el mejor poeta de todos para mí.
Poco después, con dos amigos, P Lally y JW, hicimos nuestra primera visita a Dublín para rendir homenaje a los mártires de 1916. Cogimos el ferry desde Stranraer en Escocia y llegamos a Belfast, y luego fuimos directamente a Dublín.
Nada más salir de la estación, nos encontramos con un amigo de Glasgow, un tipo con quien habíamos estado tomando pintas en los bares de Sauchiehall Street solo un par de noches antes, un tipo un tanto escurridizo que asistía las clases de la Universidad de Glasgow en Ciencias Políticas, pero que no era oficialmente matriculado.
Nos pareció una casualidad impresionante y nos fuimos a un pub de manera inmediata para celebrarlo y coger el gran pedo. Después, fuimos al monumento de los mártires de Semana Santa, y bebimos pintas en honor de todos, sobre todo de James Connolly, que nació en Edimburgo y llevó a Irlanda el republicanismo que había bebido en las callejuelas de the Cowgate en Edimburgo….
Todo eso en en el año de 87-88, las mismas fechas de ver a Shane MacGowan y The Pogues en the Barrowlands en Glasgow y ver a Shane salir al escenario borracho y decir, «Good fucking evening, Glasgow…» y el local temblar con la explosión de locura que despertaba Shane MacGowan… Además, era el año del doblete del Celtic, y la parte pro republicana de Glasgow estaba de fiesta…
Hace mucho que superé ese momento de fascinación con Irlanda la verdad. Soy escocés y no me siento irlandés para nada. Cuando Escocia juega contra Irlanda, solo quiero que gane Escocia. Pero es un país con una historia y una cultura absolutamente fascinante. Banville es otro representante más.
De los tres que fuimos a Dublín, Lally se murió de una apoplejía hace poco. JW es un figura en el mundo de la cultura de Escocia. Y yo me vine a España… Nunca me olvidaré de aquellos tiempos, o eso espero…
«The canals and the bridges, the embankments and cuts,
They blasted and dug with their sweat and their guts
They never drank water but whiskey by pints
And the shanty towns rang with their songs and their fights.
Navigator, navigator rise up and be strong
The morning is here and there’s work to be done.
Take your pick and your shovel and the bold dynamite
For to shift a few tons of this earthly delight
Yes to shift a few tons of this earthly delight.
They died in their hundreds with no sign to mark where
Save the brass in the pocket of the entrepreneur.
By landslide and rockblast they got buried so deep
That in death if not life they’ll have peace while they sleep.
Navigator, navigator rise up and be strong
The morning is here and there’s work to be done.
Take your pick and your shovel and the bold dynamite
For to shift a few tons of this earthly delight
Yes to shift a few tons of this earthly delight.
Their mark on this land is still seen and still laid
The way for a commerce where vast fortunes were made
The supply of an empire where the sun never set
Which is now deep in darkness, but the railway’s there yet.
Navigator, navigator rise up and be strong
The morning is here and there’s work to be done.
Take your pick and your shovel and the bold dynamite
For to shift a few tons of this earthly delight
Yes to shift a few tons of this earthly delight.
Mi vis-abuelo irlandés era más o menos un navigator… Un jardinero para los ricos de Glasgow…
Navigator, navigator, rise up and be strong!
The morning is here and there’s work to be done…»
Nadie como SHANE MACGOWAN….