
1. Introducción: Es buen chico, lo que pasa es que no estudia
Me da igual El padrino. Toda la trilogía. Son buenas películas, incluso grandes películas, pero, en lo personal, me dan igual. Lo aclaro de entrada porque me parece una buena referencia para lo que vamos a discutir usted y yo aquí: True Detective 2. Empecemos por establecer que nadie tiene culpa de lo exitosa que sea su hermana mayor, y que toda comparación que se base en eso resultará, por lo tanto, injusta. Así, aun dándome igual, debo decir que no es que El padrino 3 sea muy mala: es que sus dos predecesoras son muy buenas. Y análogamente, True Detective 2 no es mala en absoluto; lo que pasa es que True Detective 1 es una obra maestra.
¿Y ya está?, podría usted preguntarme. ¿He venido para que me digan que las comparaciones son odiosas? Bueno, no solo. También nos hemos reunido aquí para explicar por qué True Detective 2, aun siendo una muy buena miniserie, fue denostada en su momento, y solo ahora, cuando se cumplen diez años de su emisión, va ocupando el lugar que le corresponde. La razón obvia es la que ya le he expuesto: el listón estaba muy alto. Donde True Detective 1 esbozaba una intertextualidad filosófica y literaria que tuvo a más de uno y más de dos sumergidos en foros buscando las referencias simbólicas a las que remitía su imaginario, True Detective 2 esbozó lo que buenamente pudo. Y no fue poco, si consideramos el tiempo del que dispuso. Porque esa es otra: mientras que el guion de la primera temporada de True Detective pudo escribirse y rodarse con relativa calma, el de la segunda se hizo con unos plazos que, vistos hoy, son demenciales para el producto estrella de casi cualquier cadena. Entre las dos primeras entregas de Severance (2022-) han transcurrido tres años, y entre las de Andor (2022-2025) otros tantos. Pero el impacto de True Detective 1 fue tal que había que darse prisa. A eso le añadimos otro factor, que es el autoral. Mientras que Severance y Andor cuentan con episodios escritos por distintas personas, todo True Detective ha salido de la misma mano: la de Nic Pizzolatto (Nueva Orleans, 1975). Con lo cual no se trataba solo de escribir, partiendo de cero en lo que a personajes e historia se refiere, una temporada que estuviera a la altura de una de las mejores miniseries de todos los tiempos, sino que había que hacerlo rápido. Muy rápido. Y, mientras que True Detective 1 estuvo en sus ocho episodios bajo la dirección de Cary Joji Fukunaga (Oakland, 1977), True Detective 2 tuvo, para la misma cantidad de capítulos, ni más ni menos que seis directores. De ahí la falta de cohesión visual que más de uno ha señalado.
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Yo tuve con True Detective 2 el problema de que ya había leído El gran desierto de Ellroy. Y El gran desierto es muchísimo mejor, tiene mejores personajes, mejores diálogos y una historia más interesante. Habría sido mejor que la hubiera adaptado directamente.
Te entiendo: eso tiene que marcar una diferencia importante. Yo la leí después, y las similitudes me llegaron como alegres guiños, pero a ti debió parecerte extraño y desajustado.
Gracias por el comentario, Roberto ?.
Jolines cuanta luz aporta el articulo sobre True Detective 2. Exhaustivo análisis. Casi ni me acordaba, así que volveré a verla con estas nuevas claves.
La temporada 2 de True detective es espantosamente mala. Verla era un dolor.
Intuyo que no te gustó mucho, ¿no?
Efectivamente, de lo peor que he visto. A años luz de la 1 o de cualquiera de los Fargos.
Oh, pues, si te interesa, he escrito para esta misma revista artículos sobre cada una de las temporadas de ‘Fargo’. Hace poco publicamos ‘Metafargo’ con ese y más material.
Que igual ya lo sabías o no te interesa, pero entenderás que aproveche para meter la cuña.
Gracias por tus comentarios, Juanet ?.
Sí que conozco esos artículos, por eso mencionaba la serie. Están muy bien, me quito el sombrero.
True Detective 2 es buenísima. Y Colin Farrell se sale. Mejor qe la 3 y la 4 y la 1 los dos protas están inmejorables pero tendría qe durar más ese universo oculto. Las recomiendo y los perdedores estaremos con Colin. Con su hijo. Contra todos y daremos la cara.
Amén, Robert ?.
Yo también soy defensor de TD2. En su momento me la zampé con patatas mientras despotricaba, pero me dejó un buen regusto.
Luego llegaron TD3 y TD4 y me di cuenta de que ni la 3 ni la 4 me apetecía volver a verlas, pero sí quería volver a ver la 2. Y la volví a ver. Y con todos sus defectos me volvió a gustar (porque sí, me gustó la primera vez).
La 3 sí que me parece espantosa. Quiere parecerse demasiado a la 1 y no le llega ni a la suela del zapato.
En mi opinión este sería el orden en cuanto a calidad: 1, 2, 4 y 3. Y mis notas TD1: 9. TD2: 7.5. TD3: 4. TD4: 6.
Somos pocos en esta trinchera, JM, pero resistimos.
Buen artículo, felicito al autor. Arroja un poco más de luz sobre una temporada denostada y que como dice, su pecado fue no parecerse a la hermana mayor cuando era lo que la audiencia deseaba. Y después de ver la cuarta temporada gana incluso más.
Se infravaloró cuando la 2T de TD debía ser algo diferente (se sabía que no), y aunque caiga en el cliché eterno de personajes atormentados, a l@s que nos gusta este género (crimen, policíaco, detectivesco) sabemos a lo que venimos. No me pararé a hablar de lo que ya ha mencionado, pero gracias por hacerle algo más de justicia a Ray y Ani, personajes si cabe no tan planos aparentemente.
La intro es arte, tomando el temazo del último disco que publicó Leonard Cohen antes de morir. Y lo que para mi es el highlight de la temporada, el punto de encuentro de todo: las escenas del bar de mala muerte a la voz de Lera Lynn. Ahí descubrimos a una gran artista, pues a parte de su música ya que compone una parte de la BSO original de esta temporada, se disfraza de chica sombría y funde con el paisaje. Lo recalco porque si se escucha su obra es justo lo contrario, más alegre y viva (recomiendo escuchar su versión de Ring of Fire de Johnny Cash).
Lo dicho, de True Detective la T1 es la reina, pero la T2 tiene su sitio y está bien reivindicarla. La T3 aceptable y la T4 HBO sabrá qué hace.
Muchas gracias por tus palabras, Migue. Yo también me quedo como piedra de toque icónica a Lera Lynn en aquel bar cochambroso, y, efectivamente, a los que nos gusta este género no nos cansan los personajes que llevan sobre sí el peso del mundo. Entiendo que se haga farragoso para muchas personas, pero yo compro ese arquetipo una vez tras otras.
«-Ha debido usted de tener cientos de vidas.
-Pues no creo que pueda gestionar otra».
Pues a mí me gustó, la sombra de la 1 es muy larga, pero la 2 es muy buena. Flojea por el cambio de estilos del mostrar mucho muy deprisa y confía en que el cenutrio medio lo ate y entienda (a mí me pilló con calma y nada más en mente) tramas a mansalva y un nudo que ata y cumple…débil, pero cumple.
Dios mío algunas personas tienen una vida de mierda. El único que tiene algo estable y bonito aunque no completo es el personaje de Vince Vaughn.
Se preguntaba si todo era papel maché, pero tiraba pa’lante. Eso hay que concedérselo.
Pues a mí me pareció muy floja. Y sobre la 1 siempre me gusta aguar un poco el vino porque el final es terriblemente decepcionante: los 2 últimos capítulos rebajan muchísimo lo narrado antes. Esa forma de capturar al paleto digna de las peores pelis ochenteras (justo cuando va a cargarse a uno de ellos, aparece el otro por detrás y le sacude un zurriagazo), por no mencionar que toda la trama se construye para un final revelador en el que al final todo era obra de 2 rednecks incestuosos.
Bastante cogido con pinzas. Como cuando en GoT se cargan al jefe de los caminantes blancos, esa amenaza perpetua y escondida para luego hacer un movimiento de karate kid para cargártelo.
Soy fan de los cómics de Ed Brubaker, y la segunda temporada es muy Brubaker, historias negras de calité. Imperfecta, pero buena. Lo que vino después ya… Incluida la espantosa Noche Polar, que ni acabé de ver.
Uuuhh, me apunto lo de Brubaker. Gracias, Ambituerto.
En cuanto a ‘Night Country’, con todas sus grandes virtudes, me cuesta considerarla parte del corpus de ‘True detective’ por lo que comento en el artículo: que las tres primeras temporadas constituyen un universo tonal y narrativo que nace de un mismo autor, mientras que la cuarta, con sus méritos, tiene vida e imaginario propios. Diría incluso que estar bajo el paraguas de ‘True detective’ perjudicó lo que, por otro parte, era una historia muy competente