Etiquetado con: "Nic Pizzolatto"

True Detective en el agujero de conejo

True Detective en el agujero de conejo

Empezó el día que murió Steve McQueen y ha acabado con la redención de Nic Pizzolatto. La tercera temporada de True Detective salió al ruedo con un ambiente cargado, como de ultimátum de un cornudo. De miles, más bien. A la mínima que el espectador se oliera que aquello empezaba a transitar por los senderos de la desfachatez de la […]

Editar en tiempos revueltos: Valdemar

Editar en tiempos revueltos: Valdemar

Cualquier aficionado a la lectura que haya pasado los últimos treinta años apilando libros, e incluso en ocasiones leyéndolos, tarde o temprano habrá terminado con un Valdemar entre las manos. Libros bien confeccionados, bien traducidos, bien editados. Un antídoto contra […]

Cuando el detective se volvió gótico

Cuando el detective se volvió gótico

1. True Detective Tal vez el detective en sus inicios portaba en una mano una lupa, pero la otra tenía, como en la canción de Nick Cave, un sospechoso color rojizo: la mano del pacto con el diablo. Y de este no se escapa fácilmente, por mucha lógica, métodos deductivos y rigor científico que se utilice. La última prueba de […]

¿Puede un criminal ser buena persona?

¿Puede un criminal ser buena persona?

A propósito de Galveston, de Nic Pizzolatto, y La entrega, de Dennis Lehane Anik Lapointe es, probablemente, la mejor editora de novela negra que ha pasado por España en los últimos años. Gracias a esta canadiense afincada en Barcelona, la editorial RBA construyó uno de los mejores catálogos del género descubriéndonos a autores como Denis Lehane, Deon Meyer, Jo Nesbo, […]

Cien razones (más) por las que vivir

Cien razones (más) por las que vivir

Siguiendo las de Rubén Díaz Caviedes: 201. Robert E. Howard. 202. El talento brotando de lugares insospechados, como los pies de foto de Vogue donde Dorothy Parker comenzó a ser Dorothy Parker. 203. Twin Peaks. 204. Que en cualquier momento la señora Bates se asome a la Casa Junto a las vía de tren, de Edward Hopper. 205. Una habitación […]