
Viene de la primera parte.
La muerte de John Tunstall fue un punto de inflexión en el destino del joven Billy Bonney. Trabajando en su rancho había encontrado un hogar. Sus compañeros cowboys eran lo más parecido a una familia que había podido encontrar desde la muerte de su madre. Pero como ya narramos en la primera parte, Tunstall pagó con su vida la osadía de intentar establecer sus negocios en un territorio, el condado de Lincoln, donde imperaba la ley del más fuerte. Los dueños de «La Casa», que hasta entonces había sido el único comercio de la zona, controlaban el territorio en complicidad con el sheriff y la mayor parte de las autoridades locales, y no podían tolerar esa competencia.
La muerte de Tunstall colocó a Billy ante una difícil encrucijada. Podía marcharse para intentar encontrar empleo en otro territorio, empezando otra vez de cero. A fin de cuentas era joven, sociable, con una formación aceptable y un manejo virtuoso de las armas, habilidad muy valorada para los puestos de cowboy y vigilante de ganado. La otra opción era quedarse en el condado para enfrentarse a los caciques locales, vengando el asesinato de Tunstall y tratando de mantener vivos sus negocios. Este segundo camino, el de la revancha, era el que muchos de sus compañeros querían tomar. Y Billy, que por entonces tenía unos dieciocho años, tomó la determinación de permanecer junto a ellos, bien por ansias de venganza, bien por su fuerte sentimiento de pertenencia. De no quedarse en Lincoln hubiese llegado a cumplir los veintidós años, pero nunca hubiésemos escuchado hablar de él, ni hubiese protagonizado películas y novelas. En Lincoln habría de encontrar la muerte física y la inmortalidad histórica y literaria.
Los empleados de Tunstall que decidieron quedarse en Lincoln sabían que esa era la opción más temeraria, que la situación iba a degenerar en una guerra de bandas, pero no se condujeron de manera irreflexiva. Al contrario, calcularon muy bien los pasos a seguir en su ajuste de cuentas. Entre ellos se contaban algunos hombres experimentados que sopesaron muy bien las consecuencias negativas de una venganza en caliente. Entendieron que si salían a cabalgar por las buenas para abatir a tiros a sus enemigos se convertirían ipso facto en criminales perseguidos por la ley, por lo que pronto tendrían encima a medio New Mexico. Además, recibieron la influencia ponderadora de Alexander McSween, el otro comerciante que intentaba abrirse camino frente al sistema local de poderes y que, escandalizado por la muerte de Tunstall, estaba de acuerdo en que había que castigar a los culpables. Sin embargo, McSween era un hombre civilizado que abominaba la violencia y declaró que únicamente ofrecería su colaboración si se trataba de hacer justicia conforme a lo estipulado por la ley. Ese fue el acuerdo por el que McSween y sus cowboys se convirtieron en un importante apoyo para los antiguos empleados de Tunstall.
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Magnífico par de artículos. Esperando el tercero con ansia.
¿Qué serie o película recomendarías sobre el tema?
Gracias
Yo recomiendo ésta, «Young Guns» (Arma Joven) : http://www.imdb.com/title/tt0096487/?ref_=fn_al_tt_1
Tengo un recuerdo difuso de ella. Habrá que bajarla
Otras opciones recomendables son Pat Garrett & Billy the kid o El zurdo.
Apasionante lectura, se paladea sobremanera.
Felicidades. Y a la espera de la continuación.
Muy bueno. Pedido: no espoilear la narración con el epígrafe de las fotos, por favor
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