Arte y Letras Historia

Discursos épicos antes de la batalla

Muerte de Publio Decio Mus, por Rubens. (DP)
Muerte de Publio Decio Mus, por Rubens. (DP)

Intente recordar las hazañas deportivas o bélicas más emocionantes, ya sean recientes, históricas o ficticias: ¿qué es lo que tienen en común? El (en teoría) débil termina venciendo al fuerte, unos pocos son capaces de derrotar a muchos, quien en principio parecía tenerlo todo en su contra finalmente alcanza con enormes sacrificios la victoria. La motivación, esa es la clave. La motivación entendida como una especie de soplo de los dioses o de las gónadas que nos eleva por encima de las fatigas y los miedos, que enardece los corazones y blinda la voluntad hacia metas que parecían imposibles. Por su enorme poder parece que estuviéramos hablando de algo con propiedades mágicas… ¿Pero si es magia cuál es el conjuro para invocarla?

Convencer a alguien de que lo mejor que puede hacer con su vida es perderla no es tarea fácil. La retaguardia es un lugar muy extenso y tentador al que llegar por muchos caminos, así que para querer marchar en dirección contraria al sentido común, directos a un enemigo que está deseando partirnos la crisma —y que tiene muchas posibilidades de lograrlo— hace falta entonces tener muy buenas razones. Si encima ese adversario está muy lejos de nuestro hogar, es más numeroso o está mejor armado y protegido, además de razones convincentes es necesario sintonizar con un estado de ánimo poco habitual, no digamos ya alcanzarlo de forma colectiva. Es lo que el historiador Philip Taylor llama con certera metáfora la «munición de la mente», aquella que «seduce las almas y las mentes de los hombres, explotando su naturaleza agresiva para dirigirlos periódicamente al campo de batalla». A ello se han dedicado hasta la afonía generales, reyes y primeros ministros arengando a sus tropas en momentos cruciales, a veces al pie mismo del escenario donde tendrá lugar la masacre, siempre con la esperanza de conectar con esa motivación tan decisiva para la victoria. Si echamos un vistazo a algunos de los discursos más memorables no es difícil encontrar una serie de elementos comunes. A eso iremos a continuación.

Un primer ejemplo lo encontramos en La Ilíada, la epopeya de Homero rebosante de épica y epítetos en cuyo canto segundo el muy altitonante, dodoneo y pelásgico de Zeus induce mediante un sueño, pernicioso y alado, al rey Agamenón, domador de caballos y pastor de hombres, a que tras tan largo asedio lance ya sus tropas contra Troya, la ciudad de anchas calles. Pero antes de iniciar el ataque y para comprobar la lealtad de sus tropas, Agamenón se dirige a ellas en un discurso animándolas a huir y dejando claro, eso sí, lo innoble del acto: «vergonzoso será para nosotros que lleguen a saberlo los hombres de mañana». A continuación la diosa Atenea descendió del Olimpo y le señaló a Ulises lo inapropiado de la retirada, animándole a que convenciera a todos los demás guerreros a continuar la lucha. Así lo hizo, y Agamenón con esta especie de plebiscito reafirmó su autoridad, aumentando la determinación de sus tropas tras haberlas asomado a la vergüenza de la huida. Era entonces el momento de comenzar el ataque final y les arengó así:

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40 comentarios

  1. Pingback: Discursos épicos antes de la batalla

  2. Enhorabuena, me ha encantado!

  3. Alvaro Soto

    Los extractos de los discursos de Patrick Henry y Churchill también son de las versiones traducidas por el Grupo de Estudios de Historia Militar (www.gehm.es)

  4. Después de leer el discurso de Patton me han entrado ganas de invadir Alemania.

  5. El mejor discurso de la historia lo dijo Nelson a sus hombres en Trafalgar.

    «Inglaterra espera que cada hombre cumpla con su deber.»

    Y punto.

  6. Siempre he sido muy de Churchill pero tras leer la de Patton este gana por goleada

  7. What? Over? Did you say ‘over’? Nothing is over until we decide it is! Was it over when the Germans bombed Pearl Harbor? Hell no!…

    It ain’t over now, ‘cause when the goin’ gets tough, the tough get goin’. Who’s with me? Let’s go! Come on!…(He ran to the front door but no one followed him)

    (He returned, chastising his frat brothers) What the f–k happened to the Delta I used to know? Where’s the spirit? Where’s the guts, huh? This could be the greatest night of our lives, but you’re gonna let it be the worst. ‘Ooh, we’re afraid to go with you, Bluto, we might get in trouble.’ (shouting) Well, just kiss my ass from now on! Not me! I’m not gonna take this. Wormer, he’s a dead man! Marmalard, dead! Niedermeyer…

  8. Blas de Lezo, apodado Mediohombre …. Pensaba que era Tyrion Lannister >_< que discursos buenos tambien los tiene

  9. El que quiera guerra que vaya y deje a los demás en paz. Jamás lucharé para que los más ricos sigan manteniendo su estatus, con arenga o sin ella.

    • Interesante. Lo tendremos en cuenta.

    • Jimmyholydays

      Es de una madurez acojonante ese discurso, reducir el conflicto, implícito en la naturaleza hasta el punto de que los microorganismos se matan entre si, a un hecho producido por interés de los ricos.
      Las guerras, por supuesto son indeseables y jamás deberían ser celebradas, no hay nada bueno en la muerte del individuo, aunque hay quienes celebran la muerte del que no le gusta como si se supieran bendecidos por la verdad absoluta (que envidia, jamas me he sentido así)
      Una vez dicho esto, la guerra es un motor del cambio social, ya en tiempos de la Grecia clásica, o de la república Romana los conflictos alteraban la sociedad con un poder difícil de controlar. Gracias a las guerras se ha terminado con los regimenes mas tenebrosos que ha dado la humanidad (La Alemania Nazi, por ejemplo)
      Gracias a la guerra se conquistaron enormes avances médicos y científicos.
      Gracias a la guerra se ha ido derribando esa vergüenza llamada esclavitud y muchos superaron el racismo en una trinchera, habría sido mejor, sin duda, que lo hicieran tomando el te o jugando al quiddich, pero yo no fui responsable de conflicto alguno así que no me miren.
      Otra cosa es que hay guerras verdaderamente abominables, que no han sido semilla de nada y fin de todo, pero no son tantas.

  10. he leido! y me han parecido que han escogido los mejores discursos! muy buenos.

  11. Oppiano Licario

    Menudo discurso el de la reina Isabel, que consiguió conjurar los elementos para que las ciclogénesis explosivas (que rodeaban a la patria) consiguiesen diezmar a 1/4 parte de la flota española :-P

  12. Jorgen Boris

    Muy interesante todo. Solo una pregunta: ¿qué significa «dodoneo» del tercer párrafo? El diccionario no lo recoge.

  13. devilinside

    No sé si es cierto, pero he leído que Wellington, antes de Waterloo, el discurso que se pegó fue: «soldados, estais bien vestidos y bien alimentados. El que no cumpla con su deber será ahorcado». Motivación a tope

  14. Muy bueno. yo hice la mili en los 80 , en el ambiente de la época, anécdotas de pelicula de Ozores, cutrez ambiental..lo tipico. Pero el único momento lirico de los 12 meses fué la mañana en la que nuestro coronel nos formó y soltó un discurso poético, cargadito de metáforas antiguas sobre la patria y el sacrificio personal. El tio era un buen orador, pero aquel tono era era completamente extraño, incongruente con la miseria ramplona de la vida cuartelera. Fué marciano.

    • Que digo yo que...

      … esas milis ochenteras fueron muy surrealistas. Material napoleónico, mandos tomateros y tropa panchovillista. Y ese olor a cuartel… después de veinticinco años lo sigo recordando…

  15. luis ramone

    Más que el famoso «Sangre, sudor y lágrimas» me gusta «Su mejor hora» y el que más «Lucharemos en las playas».

  16. James d'Alacant

    Sobre el discurso de Blas de Lezo, aclarar que no hubo que espera siglo y medio para el desastre inglés. Solo unos años después de la cagada española con la invencible, la cagaron y bien los ingleses al enviar a la invencible inglesa a destruir lo que quedaba de la flota española. Por otro lado, seguro que el discurso de Blas tuvo algún efecto, pero sin duda, lo que fue determinante para el resultado de esa batalla, fue la inteligencia y experiencia de Blas de Lezo, auténtico lobo de mar, curtido en mil batallas.

  17. wagner escanio

    Una arenga famosa la realizo el criollo español Juan Sánchez Ramirez, jefe de las fuerzas españolas en Santo Domingo, durante la guerra de la independencia Española. La parte este de la isla, la cual era colonia española, había sido ocupada por las tropas francesas de Napoleón, y el 7 de noviembre de 1808 se enfrentaron las tropas criollas contra las francesas en lo que se denominó «La Batalla De Palo Hincado», antes de iniciar el combate en el que serían derrotadas las fuerzas francesas, Sánchez Ramirez le exclamo a la tropa la siguiente frase:

    «Pena de la vida al soldado que volviere la cara atrás, pena de la vida al tambor que tocare retirada y pena de la vida al oficial que lo mandare, aunque sea yo mismo.»

    Esta sería la batalla decisiva en la guerra de la reconquista de la colonia española.

  18. Los discursos «épicos» de los políticos antes de unas elecciones no te piden dar la vida… pero si el voto. Y algunas veces las consecuencias pueden ser tan desastrosas como para perder vida y hacienda.
    http://elvillanoarrinconado.blogspot.com.es/

  19. @Jimmyholydays Comparto contigo que no cabe el discurso que reduce las guerras al capricho de los ricos, pero pienso tampoco se puede seguir con eso que las guerras son algo natural. En la adolescencia se entiende querer resolver los problemas a los puños, pero ya de mayores, no. Ya con sigloes de cultura y tecnología, no (salvo casos extremos de defensa propia). Igual con las guerras. Entendibles en la era pretecnológica, cuando ciertos recursos eran imposibles de obtener si no invadiendo.

    Ya está de más que nos vendan el cuento de guerras en el medio oriente en aras de la democracia cuando lo que se quiere es controlar el precio del barril. Siguiendo la analogía de la adolescencia, a veces es mejor dejar que se den hostias hasta más no poder para que lo saquen del sistema. Que se autoregulen (sí, no es tan fác¡l). Las guerras son, en su mayoría, frívolas. Pero venden. Desde películas hasta armamento.

    En fin, supongo que la guerra cambiará de reglas pero no dejará de existir. Llegará un día cuando ya nadie muera en las guerras porque las vidas humanas dejarán de valer tanto como ahora, que no es decir mucho. Las pérdidas serán informáticas, pues parece que al mundo le está dejando de importar el humano. Esas películas de ciencia ficción pueden no suceder tal cual las vemos en la pantalla, pero sí que vamos hacia una realidad donde bien puedes llamarte Juan Pérez como #127489. Bueno, lo de siempre, qué se yo. La vida no se deja entender. Somos la rana que se va a dar cuenta de que el agua está hirviendo cuando ya no puede salir.

  20. Enhorabuena por el artículo, muy interesante. También es de elogiar el buen gusto en la selección de los textos. PERO hay, creo, una falla importante. No se menciona la Anábasis narrada por Jenofonte. Creo que era de obligatoria inclusión por los siguientes motivos: 1º. Se hace mención a Alejandro Magno. El relato de Jenofonte sirvió de guía para la expedición del macedonio. 2º. La Anábasis es un relato que tuvo gran relevancia en la Antigüedad, y es, además, un texto de relevancia histórica incuestionable. 3º. La aventura de los Diez Mil está llena de batallas y de situaciones límite. Jenofonte pronuncia ante sus compañeros las siguientes palabras, que tienen mucho que ver con el contenido del artículo: «Y yo en particular, compañeros, estoy convencido de que, los que en la guerra buscan por todos los medios conservar la vida, ésos por lo general mueren cobarde y vergonzosamente, mientras que, quienes han comprendido que la muerte es común e ineludible para todos los hombres y luchan para morir con honor, veo que ésos llegan frecuentemente a la vejez y, mientras viven, son más felices». Hay más discursos, varios de ellos relacionados con las conclusiones que se sacan en el artículo.

  21. A ver cuando declaran la guerra Patrimonio de la Humanidad: https://youtu.be/mUu4fR9xoUY

  22. Pingback: ¡Viva San Crispín! | Qué Aprendemos Hoy

  23. La traducción del célebre discurso de Churchill ofreciendo sangre, esfuerzo sudor y lágrimas está coja…no es a la «Casa» a quien le está hablando, sino al Parlamento; justamente, the House para ellos…

  24. En el cine me quedo con dos:
    1.- Master & Commander.
    2.- Un Domingo Cualquiera (el famoso Pulgada a Pulgada de Pacino: si después de eso no sales a morder al que te ponen enfrente es que no tienes sangre en las venas).
    Saludos cordiales.

  25. ¿Cómo que hubo que esperar siglo y medio entre la triste derrota de la Grande y Felicísima Armada para devolver el golpe?
    Al año siguiente los ingleses lanzaron la contraarmada con estrepitoso resultado y, de hecho, la guerra en la que se produjeron estas batallas la ganó España.

  26. Cuando nuestra historia se nutra de los avances tecnológicos más que de batallas, guerras y demás, seremos distintos

    http://fullde95.blogspot.com/2015/10/mision-rescate-scott-lo-hizo-otra-vez.html

    Ridley Scott plantea esto haciendo del héroe un científico, peor aún un botánico, el conocimiento y la conciencia es lo único que cambia realmente las cosas

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  35. Teodoro Maury

    Una de las mejores arengas fue la que lanzó el libertador Simón Bolívar el 2 de agosto de 1,824 antes de la batalla de Junín , sintetizada en las siguientes palabras: Vais a completar la obra más grande que el cielo ha podido encargar a los hombres, la de libertar un mundo entero de la esclavitud. Soldados: los enemigos que vais a destruir, se jactan de 14 años de triunfos, ellos, serán dignos de medir sus Armas con las vuestras que han brillado en mil combates’’. Soldados el Peru y la America toda aguardan de vosotros La Paz, hija de la victoria, y aún la Europa liberal os contempla con encanto porque la libertad del Nuevo Mundo es la esperanza del universo…la defraudareis? No, No, vosotros sois Invencibles’’

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