
Narrado por el mismísimo Orson Welles, A Soft Self Portrait es un peculiar documental-autorretrato de Salvador Dalí bastante dañino para la salud mental de cualquiera, aunque no por ello carente de interés. En él vemos a este gran artista surgir de un huevo gigante que eclosiona junto al mar, así como pronunciando un inglés que hace parecer a Franco alumno de Eton, dando rienda suelta a su creatividad en toda clase de artes plásticas, gesticulando ante la cámara como el personaje que incomprensiblemente aún no ha interpretado Jim Carrey y, en un momento cumbre, tocando el instrumento musical definitivo: un Katzenklavier o piano de gatos. De él ya había descripciones en el siglo XVII aunque no hay constancia de que se llegara a fabricar realmente. Desde entonces han abundado otros artefactos rematadamente extraños que sí se han hecho realidad, e incluso suenan apreciablemente bien. Lo que nos lleva a pensar que no hay instrumento malo sino músico poco hábil. Veamos algunos y voten o añadan su favorito.
(La caja de voto se encuentra al final del artículo)
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Órgano de gatos de peluche
Hoy día parece más factible montar un circo romano o una plantación de esclavos que un piano como el que tocaba Dalí. El clamor en internet con cada gato-nota elevado a mártir sería difícil de imaginar, así que una alternativa incruenta la tenemos aquí, capaz de sonar lo suficientemente bien como para que se reconozca la melodía de «Over the Rainbow». Esperemos que se popularice y los adolescentes del mañana en vez de aprender a tocar la guitarra para ligar recurran a esto.
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Arpa láser
Houston, París, Moscú… algunos de los conciertos que dio Jean Michel Jarre las pasadas décadas quedaron inscritos en el libro Guiness por su enorme afluencia de público y los recursos empleados. Fuegos artificiales, pantallas gigantes, gritones de watios de iluminación… El espectáculo era inigualable y nos hacía imaginar que el futuro sería así. Pero, con todo ello, el momento culminante llegaba con el arpa láser, tan sencilla como efectiva.
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Bobinas de Tesla
Nikola Tesla estuvo realmente inspirado el día que inventó las bobinas que llevan su nombre. No solo son todo un espectáculo para la vista sino que resultan tremendamente útiles para dotar de vida a cualquier engendro de laboratorio o destruir enemigos, preferiblemente alienígenas. Así que no es ninguna sorpresa que haya quien además viera en ellas un instrumento musical. Además de la que ven sobre estas líneas, merece la pena escuchar las versiones de «House of The Rising Sun», «Final Countdown» o «In the Hall of the Mountain King».
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Creo que deberias añadir esta.
https://www.youtube.com/watch?v=tG4aESU4dI4
Superiores Les Luthiers y encima cachondos
Los Tres Tristes Tigres de Cabosanroque
Todo esto estaría muy bien si hace cuarenta años unos estudiantes argentinos no hubieran fundado (pónganse en pie al nombrarlos) Les Luthiers.
MUSICA DE GATOS PARA CATATONIA, HOY
El principe Felipe viaja para visitar a Carlos Quinto Maximo. En Bruselas el séquito contempla una procesión, según cuenta Calvete («Viaje felicísimo», 1552, Libro II p 77), por la que discurre un San Miguel con espada desenvainada en la mano derecha y una balanza en la izquierda, como antes lo había hecho un toro que echaba fuego por los cuernos. «Luego passó una musica de estraña manera e invencion»:
«Venia un moço en figura de osso assentado sobre un carro tañendo unos organos, en que estavan metidos por dedentro en lugar delas flautas gatos bivos, y por buena orden y artificio sacavan todos las colas altas a fuera de tal suerte, que tocando el osso el organo tirava delas colas alos gatos en devida proporcion y medida à unos mucho, y à otros poco, y à otros medianamente a su compas, y sintiendose los gatos tirar por las colas aullavan cada uno conforme como se dolia, y hazian con sus aullidos altos y baxos una musica bien entonada, que era cosa nueva y mucho de ver.»
Luego pasan monos que tocan la gaita.
El padre Kircher, inventor del laberinto de espejos, patrono de Sor Juana y de Borges, describe el instrumento maullante en su «Musurgia Universalis» (1650, Libro VI, p.519). El cruel ingenio de «miserabili voce», producidas por aguijones activados con las teclas, sirve para curar de melancolía a los príncipes.
El psiquiatra Reil, amigo de Goethe y Schiller, y denunciante del trato en los manicomios, en su «Rapsodias sobre la aplicación de los métodos de tratamiento a espíritus desorganizados» (1803, p. 205), recomienda como recurso para los padecimientos del alma (la catatonia), escuchar el antedicho instrumento, el Katzenklavier.
También proponía que una cabra lamiera sal previamente adherida a las plantas de los pies del paciente a fin de que recobrase la cordura.
Para Kircher todo está unido por hilos invisibles.
La melodía que suena con el Floppotron no es la Marcha Imperial, sino el Star Wars theme.
Aquí Star Wars theme: https://www.youtube.com/watch?v=_D0ZQPqeJkk
Aquí la Marcha Imperial: https://www.youtube.com/watch?v=-bzWSJG93P8