
(Este artículo contiene SPOILERS. De la historia medieval también)
En una cita muy célebre, el obispo Adalberón de Laon (†1030/1031) dividía la sociedad medieval en tres grupos u órdenes: los que rezan (oratores), los que luchan (bellatores) y los que trabajan (laboratores). Esa división, aunque simplificadora y destinada a justificar el orden social existente, sigue siendo la más usada para mostrar la Edad Media: un mundo dividido entre el clero, la nobleza y el campesinado. El universo creado por George R. R. Martin se inspira profundamente (aunque no exclusivamente) en la Edad Media occidental y, por tanto, los paralelismos y similitudes con acontecimientos, personajes y, en general, la sociedad medieval están a la orden del día. Si la Iglesia católica eligió la imagen de los tres órdenes para describir su sociedad, quizás la mejor manera de acercarse al mundo de Canción de hielo y fuego / Juego de tronos es través de sus dioses. En Poniente la principal (pero no la única) fe es la de los Siete. La divinidad está representada en siete dioses (o siete caras de dicha divinidad) que encarnan diversas facetas de la sociedad de los Siete Reinos. El Padre, encargado de juzgar las almas de todos los hombres, encabeza el panteón celestial de la fe de los Siete. Así, la monarquía constituye la institución que mejor encarna el rol del Padre en el universo de Martin.
El rey constituía la cabeza de la sociedad medieval y esa metáfora antropomorfa fue usada por decenas de textos medievales para justificar el orden existente. Por ejemplo, en las Partidas de Alfonso X (r. 1252-1284) se afirmaba que «dixeron los sabios que el rrey es cabeza del rreyno, ca asi como de la cabeza nacen los sentidos por que se mandan todos los miembros del cuerpo, bien asi por el mandamiento que nace del rrey, que es sennor et cabeça de todos los del rreyno, se deuen mandar, et guiar et auer un acuerdo con el para obedesçerle». La asociación entre el rey y la figura del padre era también frecuente en la Edad Media: el filósofo Guillermo de Ockham (c. 1280/1288-1349) asociaba el gobierno regio con la figura del paterfamilias en sus Diálogos. La inmensa mayoría de los territorios del Occidente cristiano estaban regidos por un monarca (o un emperador) durante la Edad Media. Además, la monarquía constituía la forma ideal de gobierno para la inmensa mayoría de los pensadores y escritores medievales. La justificación de la monarquía tenía un origen divino, pues el rey era el representante de Dios en la tierra, y también natural, pues en el reino animal también existía esa organización. En un célebre pasaje de la Crónica de Juan I, Pedro López de Ayala (1332-1407), canciller y prolífico autor castellano, ensalzaba la monarquía como mejor forma de gobierno, y recordaba que «e aun naturalmente vemos que de las abejas uno solo es principe e regidor, e cuando muchos regidores a, la cosa non va como cunple».
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Buenísimo artículo, pero el final obvia una cosa y es que Daenerys no puede engendrar un heredero, si bien al final de Danza de Dragones se insinúa un posible retorno de la «sangre lunar».
Eso si, en la serie nada de nada.
Saludos.
La única prueba de que Daenerys no puede tener más hijos es el testimonio, nada imparcial, de Mirri Maaz Dur – podemos asumir que es cierto, pero no hay evidencia alguna. Y se supone que Daenerys sigue teniendo la regla, como cualquier mujer joven. Simplemente es estéril.
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No soy de dejar comentarios pero ante lo magnífico de este artículo no me queda de otra que felicitar al autor por lo bien documentado que está su contenido. Aplausos. ??
Un apunte, aconsejaría sustituir el mortandad (referido a la cantidad de niños que mueren) por mortalidad de acuerdo a las indicaciones de la Fundeu:
http://www.fundeu.es/recomendacion/mortandad-y-mortalidad-no-son-sinonimos-727/
¡Gracias!