Deportes

Un futbolista en Hollywood

Juan Torena en el flim Eran trece. Imagen: Fox Film Corporation.
Juan Torena en el flim Eran trece. Imagen: Fox Film Corporation.

Me gustan las historias que no se pueden contrastar, esos relatos exagerados a conciencia que nuestros mayores cuentan en los bares sin dar demasiados detalles mientras se limpian las gafas o vierten sacarina en el café, pequeños cuentos que viajan de boca en boca hasta convertirse en leyendas gigantes. El fútbol actual, por desgracia, se ha convertido en un gran reality show del que no se desperdicia un solo detalle y ofrece escasa cancha a la imaginación, un espectáculo de masas frío y transparente, rodeado de cámaras, micrófonos y un sinfín de medios que nos desvelan hasta al más pequeño de sus secretos negando el derecho más elemental de cualquier aficionado: el derecho a especular, a fantasear.

La historia de Juan Torena pertenece a ese tiempo en que para llamar la atención no necesitabas gritar más que los demás y bastaba con compartir lo que recolectabas, sin necesidad de demostrar la veracidad de tu relato ni esperar mayor reconocimiento que la atención de quien se sentaba a tu lado para, simplemente, escuchar mejor. La vida de este Juan Torena al que en Barcelona se recuerda todavía con el diminutivo de Garchi es, además, la de un tipo con suerte que nada tiene que ver con los melodramas de martirio y superación con que solemos consolar nuestra propia amargura, una bofetada en la cara de todos aquellos que pasan por la vida abonados al trabajo y el sufrimiento como única razón de su existencia.

Su historia arranca en Filipinas, allá por 1898, el año en que la guerra con los Estados Unidos arrebató a España los penúltimos vestigios de lo que había sido un vasto imperio. En aquellos días de penumbra nacional nace nuestro protagonista, hijo de un empresario vasco que respondía al nombre de Juan Garchitorena, un cacique al uso instalado en la región de Bícol que acumuló fortuna gracias a la explotación de varias minas de oro, carbón y enormes latifundios dedicados al cultivo de arroz, maíz y cocos. El nefasto resultado de la contienda y el temor a un futuro sin privilegios aconsejaban abandonar la isla y siguiendo los pasos de los Alcántara, unos primos carnales que se habían avanzado en la diáspora. La familia Garchitorena elige Barcelona como destino más apropiado para dirigir sus explotaciones desde la distancia, diversificar el negocio y disfrutar, por qué no, de las rentas acumuladas.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

2 comentarios

  1. Pingback: Un futbolista en Hollywood – Jot Down Cultural Magazine | BRASIL S.A

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*