
Alexander Van der Bellen, el nuevo presidente de Austria, prestará su juramento el 26 de enero de 2017. La victoria del candidato verde, hijo de refugiados rusos y estonios, con raíces holandesas y alemanas, nacido en Viena hace setenta y tres años, no fue fácil: compitió tres veces contra Norbert Hofer, el candidato de la extrema derecha. Hofer recurrió los resultados de la segunda vuelta electoral y esa se repitió el 4 de diciembre de 2016. Con el 53,8 % de votos a favor, la victoria de Van der Bellen es más simbólica que real. El presidente tiene competencias limitadas en Austria, pero la derrota de la extrema derecha calmó las inquietudes en las capitales europeas y dio tiempo de respiro al actual Gobierno federal, una coalición de socialdemócratas (SPÖ) y populares (ÖVP).
La verdadera batalla electoral se espera el año que viene: Heinz Christian Strache, el carismático líder de la extrema derecha (FPÖ) calienta motores para las elecciones parlamentarias en 2018. Por su parte, el Gobierno federal se prepara para endurecer por segunda vez en un año la legislación que afecta a los refugiados. Junto con Alemania y Suecia, Austria es el país europeo que recibió el mayor número de refugiados per cápita en 2015. La mayoría reside en Viena, una ciudad cuya diversidad étnica, cultural y religiosa, aun antes de la llegada de los refugiados afganos, sirios e iraquíes, ha representado un desafío político.
La diversidad
Conocí a Stephan Schimanowa y a Aziz Miran en octubre de 2016, durante una jornada dedicada al análisis de los desafíos de la integración e inclusión de los migrantes y refugiados en la sociedad austriaca, organizada por el Partido Socialdemócrata de Austria (SPÖ).
Stephan y Aziz son trabajadores sociales en el ámbito de la integración. Quedé con los dos para hablar de Viena y de su diversidad.
¿Por qué elegí hablar con Stephan y Aziz? Porque durante aquella jornada formularon preguntas y no recibieron respuestas. Stephan mencionó la actitud hostil de los jóvenes de origen serbio hacia los refugiados: chicos con poca educación y mucha frustración; parcialmente integrados en la sociedad austriaca, parcialmente identificados con la cultura serbia, con pasaporte austriaco y rechazo hacia los musulmanes.
Aziz expresó otra preocupación: «He conocido a varias familias de refugiados sirios cuyos valores son cercanos a los de Estado Islámico. No están dispuestos a aceptar ningún valor occidental. Sobre todo, en el trato con las mujeres. ¿Qué deberíamos hacer?».
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Articulo brillante. Me gustó bastante conocer adecuadamente términos que a veces se confunden en los medios de comunicación como son los de nicab y hiyab.
Totalmente de acuerdo.
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Las clases de alemán no son gratuitas. Hay ayudas y tal pero no son gratuitas. Soy bilbaino viviendo en Viena ya casi tres años
Las clases de aleman para refugiados si son totalmente gratuitas. Tambien vivo en en Vienna y me consta lo que digo, pues tengo una amiga refugiada que toma esas clases. Incluso los libros son gratuitos. Ahora bien, si eres un residente extranjero, pero no un refugiado, entonces si tienes que pagar para seguir un curso regular. Sin embargo hay tambien otras opciones gratuitas, como clases de conversacion con voluntarios, etc.
Diversidad: unos se dedican a trabajar y otros a robar el dinero a los que trabajan.
FIN!
A todos los refugiados que demuestren buena voluntad, ganas de trabajar y de integrarse, debe dárseles la bienvenida. Al primero que apoye públicamente la sharía, yo le expulsaría sin miramientos. ¿Por qué todos rechazamos a alguien que alabe el nazismo y si rechazamos al que hace lo propio con la sharía le tachamos de islamófobo?
nos tachan de islamófobos*
Se tacha de islamófobo al que trata a los musulmanes como un todo homogéneo en lugar de hacerlo persona a persona. Nadie te debería llamarte islamófobo por criticar la actitud de una persona concreta, salvo que te metas en el terreno personal. También es islamofobia cuando no muestras ecuanimidad: Si lo que hacen los musulmanes te molesta más que lo que hacen otros grupos. Por ejemplo, yo no veo mucha gente que quiera expulsar a los que alaban el nazismo o el fascismo (aunque se les critique)
Yo por mí a cualquier nazi también le echaba. Pero se me pone por delante el problema de que, me guste o no, es de mi país, y no se puede. Sin embargo, ¿acoger a alguien con toda mi buena voluntad y que después me salgan con la sharía? Pues se va por donde ha venido de vuelta a Siria y que Assad le haga lo que más guste
El artículo habla de una cosa muy importante que es la de educar a los inmigrantes en nuestras constumbres. Especialmente si vienen de países muy diferentes. Un error muy común es el de suponer que la gente va a aprender las cosas por si misma. Incluso aunque pongan voluntad, muy pocos son capaces de aprender si no se les enseña. Se gastan grandes cantidades de dinero en subsidios, pero no en algo tan necesario como conocer el país al que llegan.
No es que esto vaya a solucionar todos los problemas de integración, pero sin duda sería una gran ayuda.
Lamentablemente un gran porcentaje de los chechenos son casi una peste, ademas de imposibles de integrar. Son muy ignorantes, violentos y practican un islam muy conservador. Los chechenos ni siquiera se integran con otros musulmanes y se casan solo entre ellos. Siendo esto asi, como se puede esperara que algun dia se integren a la sociedad austriaca ?
Lo que esta avanzando en Austria es el salafismo, y eso es muy peligroso. Para los salafistas la patria de un musulman es su religion; es por ello que los chechenos y otros salafistas se van a pelear a Siria, al considerar que cuando «alguien ataca a un musulman esta atacando a todos los musulmanes». En la practica Austria se esta dividiendo entre musulmanes por un lado y cristianos por el otro. Eso es nefasto. La reciente prohibicion del Burka y del Nihab es un gesto necesario, aunque se deberia ir mas lejos, y prohibir tambien el «Kopftuch», que divide visualmente a la poblacion y es un obstaculo para la integracion. La reciente llegada de sirios y afganos no ha hecho mas que agravar la situacion.
No sé de donde saca la autora que los yugoslavos y húngaros no aprendieron alemán, hay que recordarla que todos ellos fueron un solo pais hasta hace solo un siglo y que en los colegios yugoslavos se daba alemán como segundo idioma de toda la vida, solamente los más jóvenes conocen el inglés. Durante la guerra fría su mayor referencia era Alemania, podían atender perfectamente a los turistas germanos (Balaton, Adria,..) y si tenías un puñado de marcos alemanes occidentales en el bolsillo te los aceptaban en todos los sitios, otra cosa es que los austriacos de pedigree los aceptasen…
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¡Gracias!