
España, en 2017, es la primera potencia mundial del motociclismo. Una fábrica, por el momento inagotable, de pilotos dotados con talento y mentalidad de campeón. La culpa, claro, es de Ángel Nieto, aunque él decía, en un arranque de modestia, que «esto lo hemos hecho entre todos». Y es verdad, pero no es menos cierto que jamás hubiera sucedido sin él. Pero hablar de motos se queda corto. Nieto, como Seve Ballesteros o Manolo Santana, demostró que un español podía llegar a lo más alto en disciplinas deportivas que, sobre todo en aquella época, parecían marcianas. Tuvo que ganar su primer campeonato mundial para que los medios nacionales entendieran que el país tenía un nuevo héroe. Labró su leyenda durante una época en la que cualquier hazaña de un deportista español tenía aureola de gesta épica, por no decir que parecía un milagro. Pero hizo algo distinto, algo que ni siquiera Santa o Ballesteros habían conseguido: nos convenció de que el triunfo no era un accidente caprichoso provocado por los dioses, sino que era un verdadero oficio.
Nuestro país, hecho pedazos por una guerra y atenazado por una dictadura, pobre y atrasado, tenía poco de lo que presumir. El fútbol, mimado por las autoridades, era el deporte más popular con mucha diferencia, pero el éxito a nivel de clubes tenía un serio matiz: las estrellas se compraban en el extranjero a golpe de talonario, porque nuestra liga era la única institución rica. España importaba futbolistas y, salvo casos contados como el de Luis Suárez, nuestro único Balón de Oro, no exportaba talento. La Eurocopa de 1964 quedó durante varias décadas como único título internacional de una selección condenada a provocar la frustración de varias generaciones de forofos. Los triunfos en deportes individuales eran raros y, en sentido literal, precisamente eso: individuales. Los campeones emergían desde la nada como individuos excepcionales. El deporte de base español era, como dirían en Argentina, «una lágrima». Apenas existían escuelas o infraestructuras dignas de ser comparadas con lo que tenían en otros países. Hoy, por ejemplo, España es una Meca de las academias de tenis. La liga de baloncesto es la mejor del mundo, después de la inalcanzable NBA. Existen programas de alto nivel que producen grandes resultados en muchos otros deportes. Pero esto resultaba impensable, pura ciencia ficción, durante el franquismo.
Los grandes nombres aparecían con cuentagotas y eran siempre el producto de la exaltación milagrosa de talentos individuales que habían florecido, a base de voluntad, en mitad de un erial deportivo. Habas contadas. En 1944, un Arturito Pomar de trece años empató una larga y disputada partida con el campeón mundial de ajedrez, Alexander Alekhine. En 1959, cuando los ciclistas españoles todavía comían raciones de paella para reponer fuerzas a mitad de etapa, Federico Martín Bahamontes ganó el Tour de Francia con tres minutos sobre el gran Jacques Anquetil, que aquel año quedó tercero. Manolo Santana ganó dos ediciones de Roland Garros a principios de los sesenta, y también un abierto de los Estados Unidos, aunque su consagración definitiva llegó en 1966, cuando levantó su primera y única ensaladera en Wimbledon (por entonces, en realidad, el trofeo tenía forma de copa convencional). En los setenta, algunos boxeadores españoles se ciñeron el cinturón de campeón en diversas categorías: Perico Fernández, Pedro Carrasco, José Durán, Miguel Velázquez, «Uco» Lastra o el cubano nacionalizado Pepe Legrá. En 1973, Luis Ocaña ganó el Tour de Francia, repitiendo la hazaña que catorce años antes había conseguido Bahamontes; es verdad que el temible Eddy Merckx había decidido no correr la ronda francesa aquel año, pero Ocaña certificó su entrada en la historia con una actuación épica, metiéndole un cuarto de hora en la clasificación final al segundo (todo un Bernard Thévenet, precisamente el hombre que terminaría con el inclemente reinado de la bestia belga). Orantes, «Manuelito», le ganó el US Open al espartano Jimmy Connors en 1975. Severiano Ballesteros ganó el Open británico de golf en 1979 y su primer Masters en 1980.
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Lo de Ángel Nieto es una hazaña épica por una sencilla razón: Nieto ganó su primer mundial en 1969. Hasta 1967 que se inauguró el Jarama no había en España ningún circuito de verdad. El GP de España se corría en Montjuic. Es como si ganase el mundial de fútbol un país en el que no hubiera campos de fútbol.
Nos alzamos sobre los hombros de gigantes…..
Muy bien el artículo que suscribo en su totalidad. Mis recuerdos de niño viendo sus carreras es posible que ingluyesen en mi afición a las motos, versión trial o moto Cross o Enduro, pero la tuve duante bastantes años de mi adolescencia y juventud. El articulista comenta a los pisteriores pilotos de motos de carreras, pero igualmente Ángel Nieto influyó en los numerosos campeones de trial, que desde hace decadas dominan ,con enorme diferencia respecto a los demás, pilotos españoles. Un brindis a la salud de Ángel Nieto, el campeón.
Wimbledon sigue teniendo forma de copa convencional…porque la Ensaladera se da en la Copa Davis
Uno de los grandes misterios de este país, a la altura de Paesa y la tumba de Cervantes, sin duda es el palmares del príncipe de Asturias del deporte.
Lo tiene Sito Pons, con dos mundiales. Angel Nieto no.
¿……….?
El mismo SIto en su dia se pronunció sobre eso de una manera quizás un poco o bastante desafortunada: «yo soy el primer español bicamepeón del mundo de motos(250cc), Nieto lo es de bicicletas».
Personalmente creo que de cara a los modernos Lorenzos, Pedrosas o Marquez han sido mas influyentes el mismo Sito,Garriga, Crivi Lopez Mella o Alberto Puig que pillaron el toro por los cuernos a cualquier nivel, pero tambien hay que juzgar a Nieto poniendonos en su epoca y sus circunstancias y desde luego fue un magnifico(inmejorable) rompehielos y un personaje con una tremenda huella en toda nuestra sociedad.
Buen recuerdo el articulo, a todo esto.
quod antea fuit impetus nunc ratio est … Ovidio
Holanda ronda los 17 millones de habitantes.
Jamás pensé que alguien al que no conocí en persona pudiera dejar este vacío.
Es impresionante lo que aportabas, que tío más grande.
Te recordaremos SIEMPRE!
Gracias a Manolo Santana y Manolo Orantes me aficionè al tenis,
gracias a José Legra y José Durán me aficionè al boxeo,
y gracias a Ángel Nieto me aficionè al motociclismo.
Por calidad de títulos Ángel Nieto no es el motociclista más importante de nuestra historia, todos sabemos que un solo título de Moto GP vale más, con todos los respetos y sabiendo que las circunstancias que Nieto tenía eran las que eran, que los títulos de Nieto. Pero sin embargo es el más grande motociclista español de todos los tiempos porque las motos no son solo los títulos. Su éxito sin apenas medios, su carisma y la pasión que trasmitía y como bien dice el artículo, el hacer ver que todo es posible si se trabaja duro para conseguir los sueños, ese es su principal legado y el motivo por el que siempre estará en la memoria de los amantes del deporte español y del motociclismo. GRACIAS MAESTRO.
Suscribo el artículo, íntegramente. Incluso me ha gustado MUCHO esa parte en la que dice que el deporte no es lo más importante que tiene un país, y entre lo que sí lo es menciona, junto a las siempriternas educación y sanidad, a la justicia. Ole ahí. Ya es hora de que vayamos asumiendo eso.
DEP
«Holanda, hoy, no llega a los siete millones de habitantes.»
Tiene 17 millones, y obtiene éxitos donde España ni sueña con casi el triple de habitantes.
Ahora ciñéndonos al tema, Ángel Nieto suponía un cambio de mentalidad de los deportistas españoles, que a veces es el salto definitivo que les hace falta. Sin ir más lejos, ayer viendo el mundial de atletismo me asombraba ver cómo se felicitaban los dos corredores españoles del 800, que habían quedado últimos en sus series aún teniendo mejores marcas que la que había hecho el ganador de la carrera. Yo no digo que haya que ganar siempre, pero qué menos que salir enfadado y rabioso por una mala actuación. Si quedar último te parece un buen resultado porque al menos estabas ahí, nunca vas a mejorar nada.
Un artículo muy cómico. Arrancar un artículo diciendo que España es la primera potencia mundial del motociclismo es desternillante y en el caso de ir en serio demuestra pocos conocimientos de la industria de las dos ruedas.
Ese cetro se lo lleva Japón, y mientras que Derbi, Bultaco y las demás fábricas españolas se dejaron apagar en nuestro estado, el mundo está controlado por máquinas niponas, austríacas, italianas, taiwanesas, americanas, chinas e incluso inglesas. Honda, Yamaha, Ducati, Suzuki, KTM son las potencias mundiales del motociclismo, Sr. Rodríguez.
Eso sí, hay unos cuantos millonarios españoles en el campeonato mundial pilotándolas. Caballeros que por supuesto tributan en Suíza y Andorra: sres Pedrosa, Márquez, Lorenzo, Viñales y etc.
En mi caso personal preferiría que España tuviese dos fábricas contundentes que abasteciesen de motos a medio mundo y fuesen pilotadas por japoneses que la situación actual, justamente al revés. Pero no. Esa España tercermundista que se menciona en el artículo cuenta hoy en día con una industria motociclista desgraciadamente muy inferior a la de aquella época.
¿Ángel Nieto y su legado? Que cada uno saque sus propias conclusiones. Yo veo un piloto que ganó muchos campeonatos en categorías pequeñas en su momento. Lo cual ya es mucho mérito. Pero nada más.
Creo que no has entendido el artículo. En todo momento se habla de pilotos y no de fabricantes de motos. Efectivamente en pilotos España es nación puntera y no solo en el mundial de velocidad.
El comentario de los millonarios españoles pilotandolas no lo entiendo muy bien, pues creo que los demás pilotos de su nivel lo son igualmente. No creo que te refieras a que están ahí por venir de familia millonaria, nadie se mantiene en lo más alto de un deporte sin resultados, cosa que da el talento y esfuerzo de uno mismo no el dinero de tu padre.
Efectivamente, el éxito de Ángel Nieto fue creer en si mismo y convencer a los demás con trabajo y éxitos.
Ole. Creo q es un maestro pero en gallardía y pasión. Un ejemplo a seguir y difícil de encontrar incluso hoy día.
Mi homenaje sincero y mi tributo a la persona, DEP, los héroes no mueren.
Ángel Nieto un gran campeón y un señor del deporte.
¡¡¡¡ Hasta siempre Ángel !!!!
D.E.P.
Gran homenaje.