Ciencias

El país de la anhedonia

2017 04 15T132441Z 18371120
Corea del Norte, 2017. Fotografía: Damir Sagolj / Cordon.

Cuenta Suki Kim que lo primero que vio al asomarse a la ventana del quinto piso fue una llanura verde y dos edificios justo en el margen exterior del campus. Uno de ellos era de un sufrido color amarillo, con el tejado azul y recordaba un poco a los graneros de Nueva Inglaterra; el otro era un edificio de hormigón protegido por un muro de piedra. Cuenta Kim que en toda su estancia no llegó a descubrir lo que eran, pero que pronto aprendió a no hacer demasiadas preguntas.

El Ministerio de la Verdad era una enorme estructura piramidal de reluciente hormigón blanco que se proyectaba, terraza tras terraza, hasta una altura de trescientos metros. El Miniver, en neolengua, albergaba tres mil salas sobre el nivel del suelo con sus correspondientes ramificaciones en los sótanos. En la blanca fachada del Miniver destacaban las tres grandes consignas del Partido: LA GUERRA ES LA PAZ, LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD, LA IGNORANCIA ES LA FUERZA.

La carretera que viene de Pyongyang hacia el distrito de Rang Rang acaba en una verja con el nombre de la institución, a la izquierda hay una minúscula garita, y después el pequeño campus en forma de herradura. Los pasillos están acristalados a ambos lados para cercenar la privacidad de profesores y alumnos. Alberga tan solo doscientos setenta estudiantes. Todos hombres. A la izquierda se alza un esbelto monumento de piedra de más de cinco plantas, coronado por un mensaje que reza: LARGA VIDA AL GENERAL KIM JONG-IL, SOL DEL SIGLO XXI.

Un poco más al sur, cerca de la frontera, se encuentra Kijong-dong, también llamada «la Ciudad de la Paz», en la zona desmilitarizada que abraza al paralelo 38. La ciudad de la paz cuenta con guardería, jardín infantil, escuela primaria y secundaria, hospital, casas de colores vivos y una bandera de ciento sesenta metros de alto. También dispone de altavoces orientados hacia el sur que emiten propaganda y marchas militares durante veinte horas al día a altísimo volumen. Es lo más cercano que existe en el planeta a los Dos Minutos de Odio. Con lo que no cuenta Kijong-dong es con habitantes. Es un pueblo fantasma, o mejor dicho, una ciudad Potemkin. Los edificios están vacíos, las luces se activan por temporizadores, y los famélicos figurantes norcoreanos de piel olivácea deambulan por sus calles para simular una vida de cartón-piedra.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

5 comentarios

  1. Pues para ser un país que desconoce la Internet bien que hachearon en su día los servidores de Sony.. Y para no tener idea de ciencias, bien que construyen bombas de fision y de fusión, y lanzan misiles balísticos a varios miles de kilómetros… En fin

  2. Una de las mayores sorpresas que Suki Kim percibió en sus alumnos fue su capacidad desasosegante de mentir. Mentían de forma refleja, con naturalidad, como si la mentira les hubiese acompañado desde niños, como si fueran incapaces de reconocer la verdad, como si el embuste fuese un método de supervivencia, como si no distinguiesen entre verdad y engaño, llevando la falacia a los más altos estados de paranoia.

    hay que desplazarse a la Alta Corea para encontrar algo parecido?

  3. La verdad es que a pesar de que no sean muy avanzados ni pioneros en nada, saben defenderse a base de copiar prototipos y técnicas, creo que esa es verdaramente su fuerte.

  4. Creo que si no has leído 1984 el texto puede resultar un poco confuso (Miniver, Oceanía, las tres consignas del partido…)
    Un saludo.

  5. Excelente entrada
    Quisiera, si me lo permite, hacerle una observación gramatical: «porque sino no se verificaría» → «porque si no…».
    Gracias.
    Saludos cordiales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*