Destinos Ocio y Vicio

Nuevo viaje al corazón del frío

foto 6. el solitario sur de Soria en la frontera de Aragón
El solitario sur de Soria en la frontera de Aragón.

Los camiones pasan pero no paran, los coches, los pocos que circulan, tampoco. No tienen ningún motivo para parar. No hay gasolinera. No hay bar. No hay gente. O si la hay, no sale a la calle. Hace un tiempo muy agradable. Solo dos grados por encima de cero. Pero eso no es frío. Los que viven por aquí saben que eso no es frío. El frío de verdad aún no ha llegado. Casi ya diciembre y aún sin nieve en el Moncayo. Miento: ayer llovizno. Y hoy el Moncayo está cubierto de niebla. Tal vez haya nieve, un poco de nieve, los primeros copos del invierno, pero de momento es imposible saberlo. Ha salido el sol, pero la cumbre del Moncayo está completamente oculta. Y no sería extraño que estuviera así todo el día, o varios días. El Moncayo es el muro que todos los camioneros miran de reojo. La carretera va directo hacia él. Pero por suerte se desvía y después de un pequeño puerto llega a Ólvega. Y desde allí corre directa hacia el valle del Ebro. Donde al frío se le une la humedad del río y el viento que barre todo el valle.

He parado en un pueblo minúsculo, donde no hay nadie, o no parece que viva nadie. Imagino que serán unos cuantos ancianos, que cuentan los días de vida que le queda al pueblo.

foto 1 ermita en Buberos
Ermita en Buberos.

¿Quién limpiará la ermita cuando llegue el verano? ¿Quién sacará al santo en procesión en las largas tardes de agosto? Sí, los veraneantes. Siempre lo dejamos todo para los veraneantes. Ellos hacen que el pueblo, por unas semanas, parezca un lugar alegre y bullicioso, un lugar agradable para vivir, muy tranquilo y fresco, con mucho espacio para que los niños jueguen y exploren y tengan su reino imaginado. Su territorio virgen, lleno de tesoros y secretos incomprensibles. He pasado por este mismo pueblo en verano. Y he visto niños felices en bicicleta. Los he envidiado por un momento, porque me han recordado el niño que yo fui. Esos niños son niños de ciudad. Aquí hace muchos años que no hay escuela, ni tren, ni nada que hacer en invierno que no sea cuidar de la casa y de los campos. Les construyeron una carretera nueva, pero no era para ellos. Era para los camiones que cruzan la provincia sin parar. Que buscan una salida más rápida hacia los polígonos de Logroño, de Pamplona, de Zaragoza. Los jóvenes que quedan por aquí están en Ólvega o en Ágreda. Si buscas un hotel, tienes que ir allí. Si buscas un supermercado, un ambulatorio, un banco, un local para montar un pequeño comercio, un restaurante, una oficina de la administración, una pequeña nave industrial donde poder trabajar, tienes que ir allí. Para cualquier cosa hay que coger el coche y atravesar las largas rectas del páramo, que son engañosamente fáciles, porque los ciervos y los jabalíes no entienden de normas de circulación y la nieve y el hielo tampoco.

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4 comentarios

  1. Elsorianoerrante

    Esa tierra no es para nada mala. No es la vega murciana, ni tan siquiera la del Ebro, pero no es la Bardena, ni Belchite.

  2. alfonso vila

    En primer lugar, gracias por leerme.
    Desde luego, si fueras las Bardenas Reales, por ejemplo, sería imposible la agricultura, a no ser que se hiciera un plan hidrográfico a gran escala que sería sumamente costoso. Aquí se puede cultivar, pero es una agricultura de secano, extensiva y por definición poco productiva. Y además la altura y la continentalidad y otros factores físicos lo ponen peor aún. Cierto es, no obstante, para ser justos, que en algunas partes de Soria se está probando una agricultura intensiva, comercial, para exportación toda o casi toda, de invernadero, como el enlace que te pongo del cultivo de rosas en Garray. Pero eso es la excepción.
    https://cincodias.elpais.com/cincodias/2016/10/24/empresas/1477321737_187275.html

    Un saludo.

  3. Gracias por acercarnos a esa España escondida, silenciosa, lejos de los barullos de la ciudad. Una España que desaparece a la misma velocidad que lo hacen sus ancianos habitantes. En unos años aquí en este país, solo quedaran ciudades y campos yermos entre una ciudad y otra.

  4. Buen artículo. Dan ganas de viajar, bien abrigado…

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