
La abuela de un amigo no come jamás marisco porque no le dice nada. Creció en Muxía, al pie de la Costa da Morte, y lo que escaseaba en su infancia eran el pan y la carne. Nécoras, percebes, centollas y almejas había de sobra. Suponían lo de siempre. El manjar era un chuletón, un filete, un bocadillo. Así que, tantos años después, para qué volver a los malos tiempos. Entrar en una marisquería es un absurdo, un paso atrás.
Lo mismo me decía Moncho do Pisco, veterano percebeiro ya jubilado, también de Muxía, que no se acerca a una playa ni obligado. Jugándose la vida desde los catorce años para arrancar percebes de las rocas, con la mitad de su cofradía muerta en la batiente de la ola, Moncho se tumba bajo un árbol bien lejos del mar si tiene un rato libre. El mar, aquí, es un castigo.
El empeño principal de toda aquella generación costera y las siguientes era que los chavales de hoy no tuvieran que acercarse al mar. Que pudiesen ir a estudiar a Santiago, Vigo o A Coruña, o a trabajar a una fábrica en As Pontes, Narón o Lugo. Pero que lograsen escapar del macabro destino de ser mariscadores, percebeiros, pescadores o mariñeiros. Que pudiesen, vaya, comerse un buen bistec y no una maldita nécora. La crisis impidió tal sueño y, hoy, otra generación de jóvenes gallegos está enrolada en el mar. Lo hacen, pero con mejores condiciones y en menor porcentaje. Siguen capturando marisco y peixe, pero ya no lo aborrecen, porque pueden comer carne casi cuando quieran.
De aquella abundancia pasamos en pocos años a la casi aniquilación. En Galicia, desde hace años, se han tenido que establecer vedas y controles porque íbamos camino de esquilmar todo el marisco sin piedad. Tanto pedían desde Madrid y el resto de España —también de Europa— que durante años se prohibió capturar pulpo, navajas y otras especies que iban camino de evaporarse de la costa gallega. Hoy en día el control es férreo: el pulpo se captura estos meses y en esta cantidad; la centolla aquí y así; el percebe de esta forma y con estas licencias… Se establece así un equilibrio que permite seguir exportando y disfrutando marisco. Cuando hay veda, se trae el pulpo de Marruecos y la cigala de Chile y se venden como gallegos. Y listo.
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Neno, tu hace mucho tiempo que no te pasas por una ría…
¿Ferreamente vigiladas? Botelleros a la centolla, fuera de ría y dentro, a la necora, dentro de los puertos, nasas japonesas atrapatodo, trasmallos sin señalizar por centenas de kilometros, miños a «red perdida», fondeados una semana para que malle el pescado, muera y entre la centolla, el lubrigante a comer…bous de vara a todas las profundidades, rapetas, boliches en la misma playa, embarcaciones haciendo uso de todo tipo de artes – y no, hay licencias distintas..- a cualquier hora del día, cualquier día….si, al furtivo puede que le intenten dar en las costillas, pero el profesional tiene carta blanca.
Muy bucólico Betanzos, pero no jodas, que soy de Arousa, y esa película aquí tiene otro argumento y otro final…solo hay que vivir la mar y te enteras
Yo tengo más o menos la edad de Nacho Carretero. Sólo he vuelto a ver nécoras correteando por las playas de O Grove una vez más en mi vida: la veda del Prestige. Salían literalmente de debajo de las piedras! Fue impresionante.
Cuando fue el desastre de chernobil a los pocos años fueron científicos y biólogos ha inspeccionar y se quedaron sorprendidos del enorme aumento de animales en la zona. Lo mismo sucedió con el prestige. El corolario es claro y espeluznante :hace más daño a la naturaleza el impacto del hombre q incluso desastres naturales terribles.
¿Naturales? ¿Chernobil y Prestige son naturales?
Bueno ya m entiendes lo q quiero decir
Y los científicos que inspeccionaron la zona de Chernobil se esforzaron en encontrar pruebas de mutaciones ocasionadas por la radiación y,para su sorpresa, todo era normal. Y las palomas anidaban en las grietas del reactor.
Te sorprendera pero el petroleo es natural y se degenera de forma natural.
Nacho, los que hoy «respetan la ferrea veda», anteayer eran los del «fume» y ayer los de la «fariña». Lamento si fuí un poco vehemente, pero la mar de Arousa esta libre – salvo los bancos de marisqueo «oficiales»- para todo tipo de actuaciones, el pago por una cierta estabilidad social.
Pero las leyes no las cumple ni dioxxx, con el beneplácito de la Administración
Si de verdad hubiera una veda ferrea, las nécoras saldrían de debajo de cualquier sitio (siempre que el cambio climático no lo haya cambiado todo)…
En el puente de la Isla, a dos años de terminarlo, las había en cantidad, cualquier resto perdido en medio de la ría estaba lleno de ellas…vete ahora.
Muy bien escrito, y con una idea de fondo a defender: si queremos tener ese marisco que casi no hay en ningún otro sitio, no hay otra que poner límites a su explotación.
(Leí Fariña la primera vez que se publicó el libro: magnífico también. Enhorabuena).
Debe ser muy mayor el que escribe. De niño mi madre nos quiso enseñar en la baila como se podían ver las almejas y vino corriendo una maleducada dando gritos. Ni la guardia civil ni nada. Esa fiera corrupia ahuyentaba a cualquirea
Os que son más curvos son as navallas e non os longueiróns.
E os longueiróns son rectos, as navallas máis curvadas…
Año de tormentas y fuertes olas batidas …año de marisco de calidad !!!
En Galicia hay de todo, hasta bonitas catedrales y campos muy verdes,.—–y si es de BARES.—para qué contar.—–!!!
me llama la atención la ria de cedeira y mas concretamente la playa de villarrube en la cual había coquina, berberecho y cangrejos hace 45 años, pero hoy en dia pese a ser espacio protegido y llevar muchos años sin extraerse ningún vivalvo la cosa no progresa, algún biólogo me lo explica porfavor, es algo que me llama enormemente la atención.