Arte y Letras Notas de prensa

2ª Edición de «El cubismo en la cultura moderna», un curso del Museo Reina Sofía y de la Fundación Telefónica

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Fundación Telefónica presentan la segunda edición de El cubismo en la cultura moderna, un MOOC (Massive Open Online Course) pionero por realizarse en el marco de un museo de arte contemporáneo. Un curso online donde ambas instituciones, referentes internacionales en el ámbito del cubismo, demuestran la riqueza y el potencial educativo de sus respectivas colecciones, destacando la importancia del propio movimiento artístico. Se iniciará el 7 de octubre y durará cinco semanas (con una estimación de quince horas de estudio).

mooc cubismo
El cubismo

En noviembre de 1908, Louis Vauxcelles, uno de los críticos de arte más importantes del siglo XX, salió noqueado de una exposición celebrada en la galería parisina del marchante Daniel-Henry Kahnweiler, el lugar donde se exhibía la obra de Georges Braque. Vauxcelles no acababa de entender lo que estaba pasando en aquella muestra repleta de creaciones obcecadas en esquivar el realismo clásico. Y no tardaría mucho en describir a los artistas que se adscribieron al estilo de Braque y sus códigos como «unos geómetras ignorantes, que reducen el paisaje y el cuerpo humano a insípidos cubos». Lo que el crítico no sabía era que, al calificar con ese tonito peyorativo aquellos cuadros como «bizarreries cubiques», acababa de bautizar oficialmente uno de los lenguajes artísticos más influyentes de la historia del arte, el cubismo. Una corriente que nació sacándole bastante ventaja a su propia época: un año antes de que tuviese lugar la exposición que irritaría a Vauxcelles, Pablo Picasso había descolocado a sus propios colegas contemporáneos al trazar los ángulos desnudos de Las señoritas de Avignon.  

El cubismo supuso uno de los movimientos más arriesgados del mundo del arte, uno que se atrevió a zambullirse en la vanguardia haciendo lo impensable: rompiendo todas las normas establecidas, obviando el legado renacentista, eliminando la perspectiva tradicional, multiplicando los ángulos de visión, dejando que la naturaleza fuese reinterpretada e invadida por figuras geométricas, reinventando el comportamiento de sombras y luces, despidiéndose de la profundidad y, en general, encontrando una nueva forma de comprender el mundo. Vauxcelles se equivocaba al simplificar el nuevo estilo a la idea de ser tan solo un montón de pequeños cubos apilados. Porque los pinceles de los grandes representantes del cubismo (gente como Picasso, Braque, Juan Gris, María Blanchard o Fernand Léger) ya no pretendían reflejar la realidad, sino hacer algo mucho más grande e importante: reflejar la idea de realidad que tenía el artista.

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3 comentarios

  1. RUBENMAKER6

    Muy interesante, ya me he apuntado, muchas gracias.

  2. Hola, el enlace para apuntarse no se abre. Pueden revisarlo? gracias

    • Jot Down Magazine

      Hola, Clara. El enlace no funciona porque el curso ya se impartió entre octubre y noviembre de 2019. Un saludo.

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