
La ciencia ficción es un fractal: se divide en decenas de géneros y subgéneros. Hay ciencia ficción apocalíptica, militar, fantástica, social, feminista, de nueva ola, cyberpunk, steampunk, distópica, utópica, ucrónica. No conozco otro género tan parcelado. Los aficionados se pasan la vida trazando fronteras como si fuesen cartógrafos de un nuevo mundo. Les mueve una vocación cartesiana, una necesidad de estudiarse y poner orden que siempre me ha parecido sintomática: es un género de ciencias hasta para eso.
Pero dentro del género hay subgéneros más científicos que otros, y uno que lo es por encima de todos. Las obras que enfatizan los detalles científicos son «ciencia ficción dura». Novelas que especulan sobre mundos cilíndricos o que te explican cómo naufragar y sobrevivir en Marte. ¿Es el viento solar capaz de mover naves espaciales? ¿Cómo sería la vida si experimentásemos el tiempo de golpe? Responder esas preguntas sin destrozar todas las leyes del universo es ciencia ficción de la dura. Son historias llenas de científicos locuaces. Listillos con la necesidad imperiosa de darte detalles de todo, como esos villanos que en lugar de matar al héroe le explican sus planes. Son historias que hablan de geometría orbital, momentos de inercia, semagramas, cultivos hidropónicos o partículas de gas. Son historias plausibles, que en ocasiones parten de una premisa especulativa, pero nunca un género mágico. Quizás la novela acepta algo improbable y hasta falso —como que exista la teleportación o se repliquen personas en un ordenador—, pero lo que viene después es una descripción escrupulosa y realista de las consecuencias de esa premisa.
Estas son algunas de mis novelas favoritas de ciencia ficción dura, en orden decreciente de carga científica. No me molesto en decir que es una lista personal, porque sería una obviedad. Hay muchas otras novelas estupendas, como Seveneves o la Trilogía de Marte, que simplemente me gustan menos. Otras no las habré leído. También hay series y películas que podría haber incluido —Contact, Gattaca, Moon, Interstellar, Westworld—, aunque casi siempre son obras mestizas que mezclan otros géneros y subgéneros.
Explorando un mundo cilíndrico: Cita con Rama, de Arthur C. Clarke. La mejor novela de Clarke es El fin de la infancia, que también puede considerarse ciencia ficción dura. Pero la exploración de Rama es el arquetipo del género. Un grupo de astronautas se adentra en un meteorito extraterrestre, un mundo artificial y cilíndrico, que gira sobre su eje para generar gravedad. Es una novela protagonizada por un artefacto. Pasar sus páginas es visitarlo. Me recuerdo leyéndola cabeza abajo, imaginando la vida dentro de una lata de refresco: podrías mirar el suelo y verlo ascender hasta convertirse en el cielo. Ojalá alguien llevase al cine el mar cilíndrico.
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Muy interesante artículo, me apunto algunas de las obras.
Se podría añadir Planilandia, una recreación de un mundo en dos dimensiones, la leí hace tiempo, autor E. Abbott.
Me los apunto todos, porque si son mejores que la trilogía de marte… Voy por el segundo y me está gustando mucho.
Fundación, fabulosa. Contact también.
El marciano me encantó. La película también, pero el libro es mejor.
Gracias por la lista.
Cita con Rama; «En el año 2130 se descubre un nuevo asteroide que aparece más allá de la órbita de Júpiter: su nombre es Rama.. ¿Qué es Rama? ¿Quién es Rama? La nave Endeavour tiene tres semanas para explorar Rama. . . Este parece un mundo muerto, pero el peligro se intensifica, pues en cierto modo hay vida. . .»
Muy buen libro de Arthur C. Clarke. Como dices, tendrían que llevarlo al cine para ver ese mundo en I-Max.
También es muy recomendable: Voces de un Mundo distante, del mismo autor, donde se aborda el choque entre dos culturas (Thalassa, una pequeña colonia humana en un verdadero paraíso y la nave espacial Magallanes con un millón de seres humanos hibernados, sobrevivientes de los últimos días de la tierra. . . Pero esa es otra historia. . .
Muchas gracias por tu artículo.
Los desposeídos de Ursula K. Le Guin
El peor crimen es que Ted Chiang solo haya escrito esa sola colección de cuentos cortos. Volverá a escribir algún dia? Todas sus novelas cortas o cuentos largos (como quieran) están con proyectos cinematográficos
Respondiendo a Hector: Sexto Piso va a sacar una nueva colección de relatos de Ted Chiang en septiembre
Del mismo libro de relatos de Ted Chiang, el cuento de los golem me pareció una analogía (obvia cuando te das cuenta) muy chula. (Y del cuento de los ángeles… nada que ver con el tema del artículo, pero ojo con él).
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