
El nombre de Dan Harmon se instaló en nuestro subconsciente tras aparecer tallado sobre más de un centenar de pupitres en las aulas de una universidad comunitaria. La Greendale Community College se reveló como terreno acogedor gracias a cruentas guerras de paintball, extravagantes festividades, asignaturas muy cuestionables y la portentosa estatua a tamaño real de Luis Guzmán que estaba plantada en su patio exterior. La insólita fauna que habitaba el centro se convirtió en nuestra familia al invitarnos a participar en las reuniones celebradas alrededor de una mesa de estudios. Y, de repente, nos llegó la revelación: todos somos Abed (excepto en la cuarta temporada de Community) y Dan Harmon es un creador muy mañoso a la hora de escribir comedia e historias circulares. Harmon, también es un frikazo de cojones, como Abed. Y como nosotros.
Give me some rope, tie me to dream
Esta historia está basada en hechos reales, concretamente en hechos acontecidos en la vida del propio Harmon a mediados de los dos mil. Una época en la que el hombre se matriculó en la universidad Glendale Community College de Los Ángeles, junto a su novia de entonces en un último intento de salvar la relación, «forzándonos a hacer algo en común que no fuese sexo» según aclararía Harmon. El caballero no recuperó a la querida, pero tras cursar clases de español, biología y psicología descubrió que aquellas aulas lo habían hermanado con extraños compañeros de estudios: «Yo estaba en un grupo con unos idiotas y comenzaron a caerme muy bien, a pesar de que no tenía nada que aprender de ellos y tampoco nada que ofrecerles». Harmon se dedicaba por aquel entonces a escribir comedia para televisión. Una carrera que había iniciado años atrás, recitando monólogos de humor grueso sobre onanismo en su Milwaukee natal, y que le había llevado a firmar textos para Sarah Silverman o Drew Carey pero también a elaborar el episodio piloto de la mejor serie que nunca llegó a hacerse: Heat Vision and Jack, las aventuras de Jack Black a lomos de una moto que tenía personalidad propia y la voz de Owen Wilson.

Al descubrir que la universidad comunitaria estadounidense era un ecosistema perfecto para cocinar pandillas de personas que no tenían nada en común, aquel guionista intuyó que había encontrado un material estupendo para parir una comedia televisiva. Convenció a la cadena NBC para que le financiase la idea y en 2009 estrenó Community. Una sitcom ambientada en la universidad Greendale (que no Glendale) donde un hombre llamado Jeff Winger se unía a un insólito grupo de estudio con el único objetivo de ligarse a una chavala. Lo interesante no era que dicho Jeff hubiese nacido como un obvio alter ego del propio Harmon, sino que el creador a la larga descubriría que en realidad tenía mucho más en común con otro personaje de su propia serie. Concretamente, con otro muy rarito, socialmente inepto y aficionado a pelar las capas de la cultura popular.
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Me quito el sombrero. Wow!
Una de las mejores series que han visto mis ojos frikis. Comencé a verla haciendo zapping perezoso en Netflix, y la vi entera en dos semanas. Y me acabo de enterar que el.autor es el mismo que Rick and Morty, mi otra serie de culto. Yo sería su váter si me lo pide, qué tipo más grande, vaya mente más ingeniosa.
El artículo es muy bueno, por cierto. Plas, plas, plas.
Jolines, casualmente acabo de terminar de verla. Gran serie, con grandes personajes (incluidos los secundarios). Adoro a Pierce. Lastima que las 2 ultimas temporadas dejen cabos sueltos y flojeen.
Encontré esta serie buscando algo divertido en Netflix y me di cuenta que encontré lo que había estado buscando toda la put* vida. La he visto 3 veces seguidas buscando los Easter Eggs perdidos!
Gran artículo amigo!
Bien escrito y todo, pero siendo honestos: a no sé ya cuántos años de Community, ¿qué cosa nueva nos dice este artículo realmente que no sepamos ya? Porque a estas alturas todo lo dicho aquí está más que sabido (y reciclado): que la cultura pop, que Harmon y sus historias personales, que el humor meta…
Muchos caracteres para hacer un mero recuento de escenas y reiterar la obviedad de que Abed es el personaje más importante (y un auténtico friki, como el propio Harmon y los espectadores).
Algunos no habíamos visto esta serie hasta hace unos meses (como es mi caso) y para mí este artículo me dice mucho. Empecé a ver la serie durante el confinamiento, aunque el primer capítulo me pareció más de lo mismo, porque creía que la serie iba de Jeff intentando ligarse a Britta y bla, bla, bla. Después de ese primer episodio vi la serie completa en tres semanas. No seré original y seguro que pasaré por el típico snob gafapasta, porque me da igual si Community es una serie de culto o la han visto 200 millones de personas. Nunca había visto nada igual en la «televisión».
Muy buen análisis que da justo al clavo de lo bueno y lo malo de Community, una serie hecha por y para quienes aman la televisión, o más bien para quienes aman buscar significados en la televisión (para bien y para mal). El problema hacía al final (algo similar que ocurre con Rick and Morty) es que su obsesión por lidiar con lo meta (y a su vez con la crítica) es que hace que pierda conexión con el tema original.
Tremendo articulo. De lo mejor que leí sobre la serie. Que estoy cerca de terminar, y para que «dure mas», comencé otra en paralelo ?
Una serie BRU-TAL
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