Entrevistas Cine y TV

Maribel Verdú: «Solo se puede interpretar desde la verdad y el sentido común»

Maribel Verdu para jd 0

Esta entrevista se publicó en papel en nuestra revista trimestral nº9

Cada vez que pienso en Maribel Verdú la imagino en dos papeles, dos personajes que le sentarían como un guante. Los dos son literarios: Holy Golightly en Desayuno en Tiffany’s, de Capote, y Audrey Decker, la joven madre de El jilguero, de Donna Tart. Con ambas comparte la luz, la alegría, la curiosidad, la inmediatez. Si tuviera que definirla, pensaría en una mezcla de ambas. Es una de las mejores actrices de nuestro cine y nuestro teatro. Creció sin necesidad de escuelas y ha llegado muy lejos. Habla como actúa: con pasión y claridad, sin medias palabras, sin la menor afectación. Ha sido un placer conversar con ella. 

¿Cómo era lo del vidrio de los besos?

Eso se lo conté a mi abuela para tranquilizarla, cuando empecé en el cine, a los catorce años. Antes había hecho algunos anuncios y catálogos de modas, pero el cine era otra cosa. En las películas la gente se besaba. Mi abuela Isabel era la persona más buena y bonita del mundo. Era una mujer de orden, como suele decirse. Se casó con un coronel de Infantería y tuvieron dieciséis hijos. Mis padres vivían en San José de Valderas, al sur de Madrid, casi en las afueras, pero querían que yo estudiara en el colegio del Santo Ángel de la Guarda, en Argüelles, donde ellos se habían educado, así que fui a vivir con mis abuelos porque aquel colegio estaba muy cerca de su casa, y con ellos estuve hasta octavo. Mi abuela estaba muy preocupada con lo de los besos en el cine, y yo le dije: «No, abuela, que lo hacen con un vidrio, nos ponen un vidrio en medio, y como es transparente luego en pantalla no se ve». Nunca supe si se lo creyó o hizo ver que se lo creía. Pero estaba muy orgullosa de mí. Mi abuelo era muy duro, pero también lo estaba. Aunque hubo muchas pelis mías que no vieron porque yo no quería que las vieran. 

Tu primer casting fue para «El crimen del capitán Sánchez», de la serie La huella del crimen, en 1984. Y parece que no fue fácil. 

Yo estaba en una cafetería con una amiga, al salir del cole, con las trenzas, el uniforme, y se me acerca un señor y me dice que si me gustaría ser actriz. Pensé en el típico hombre de los caramelos y me temí lo peor, claro. Me dijo entonces que estaban buscando a una chica para que hiciera de hermana de Victoria Abril. Le di el teléfono de mis padres y mi padre dijo que ni de coña, pero mi madre me llevó a escondidas. El director era Vicente Aranda, que no me quería. «¿Una chica a la que habéis visto en una cafetería? ¿Estamos locos o qué?». Le caí en gracia a Fernando Bauluz, el ayudante de dirección, pero Vicente se empeñó en demostrar que yo no servía. Me hizo leer mi texto, y el de Fernando Guillén, y el de Victoria Abril; me decía «Ahora hazlo llorando, ahora enfadada, ahora sin dejar de andar». Y yo lo hice todo, porque a esa edad no tenía miedo de nada. Me dijeron «De acuerdo, contratada». Como se iba a rodar en octubre, me fui a pasar las vacaciones a Playa de San Juan, en Alicante, y cuando volví para las pruebas de vestuario estaba negra como un conguito. Vicente casi se vuelve loco, porque la película era de época. Me puse cataplasmas de yogur, que te dejan la piel blanquísima. Pasé de conguito a vampiro, pero así debuté. Se emitió al año siguiente, en 1985…

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29 comentarios

  1. No puedo evitar que me caiga bien. Se parece a mi primera novia, hace ya miles de años.

    • Uy, ¿y qué pasó? ¿Por qué acabaste con ella?

      • Conocí a tu madre y la dejé por ella.

        • Viendo tu respuesta no hace falta que nos digas por qué te dejó….q ya lo sabemos….

          • ¿Pero es que vais a venir todos los hijos de mis ex?

            • Capitán Nosecuantos

              No, estimado compinche. En realidad «ellos» son tus hijos. Provinientes de algún/os tiro/s fortuíto/s (llamemosle/s palomazo/s) de esos que se pegan en la oscura intimidad bajo las sábanas.

              Y ahora con voz de cazalla, después de tus habituales dos carajillos mañaneros que nunca perdonas, con el gargajo aún en la glotis, habrás de entonar, cual Dark Vader despechado, a toda esta sarta entrometidos entre los que alegremente me incluyo: «Hijos míos, yo soy vuestro padre».

              Creo que deberías relajarte:

              «Calmate, vivirás más»

              Douglas Quaid a Tony el mutante.

              • Vaya, aquí Antonio Gasset no se tiene mucho respeto, según él mismo es el hijo inesperado del gatillazo de un dipsómano. Y además se cree poeta.

            • Imposible esa paternidad Máximo, tu ex nos contó que además de por tu buen carácter tampoco estaba satisfecha en otros menesteres…

      • Jajaja

  2. Pablo Hernández smith

    Jajajaja,mi primera.novia tambien se parecía a ella….y apunto estuvieron de conocerse en una cena….

  3. Ya le podrían haber preguntado por las bazofias que ha hecho y no sólo por las obras buenas. Hace poco vi «ola de crímenes»; de lo peor que he visto en años. Ya, culpa mía también, por no leer de qué iba y dejarme guiar únicamente por el hecho de que estuviera Maribel Verdu en ella.

    En todo caso entrevista interesante que me ha hecho recordar algunas buenas películas que volveré a ver.

  4. La recuerdo en el anuncio de culto de preservativos Perry como dependienta o farmacéutica y Pedro Ruiz el cliente

  5. P. Ruiz entra en una farmacia con público y solicita una caja de Preservativos Perry. La farmacéutica dice: «cómo, como» y P. Ruiz recalca «¡Perry!» y se da la vuelta mirando a la cámara y añade «y no pasa nada…»

  6. Pues yo la recuerdo en esas fotografías estupendas que publicó la revista MAN en su número 19, mayo del 89, en las que estaba retozona como una cerdita feliz con esos kilos que tan bien le sentaban y que ahora le faltan. Bueno, la verdad es que sigue estando estupenda, lo que pasa es que a mí me gusta agarrarme a algo.

  7. Siempre me ha caído muy bien, me ha gustado como actriz, en algunas de sus películas mucho, y como mujer (ahora mucho más).
    Tirando de tópico, de las personas con las que me encantaría tomarme unas mahous y hablar de bobadas (o no).

  8. Pues a mí me gusta como actriz y me parece un mujerón de la hostia. Me da envidia Máximo con lo de que tuvo una novia que se le parecía…

  9. Por un lado parece «una más de la panda» y por otro impone. La Verdú, ¡uh! Hace décadas la vi con un halo alrededor en la barra de un bar de copas en Alcalá de Henares. Si no recuerdo mal era cuando interpretó a Doña Inés. Había quedado con mi novia y una amiga allí, llegué tarde, me acerqué a la barra y allí estaba la Verdú pidiendo, y nadie se le acercaba. Ni yo, por no molestar. El halo era el hueco que dejaba en la barra. Ya era grande en los noventa.

  10. Capitán Nosecuantos

    De paso comento a revindicar la película «Sinatra» (1988) donde Maribel tiene un rol secundario pero Alfredo Landa parte la pana. ¡Qué gran peli!, y un retrato de los bajos fondos de la Barcelona pre-olímpica. Una historia de perdedores desde made in Spain, alejada del romanticismo loser made in USA. Con su humor costumbrista, tragicómica, esperpéntica, como sólo se puede hacer en este país, y con sus entrañables dosis de cutrez. Si bien alejada unas galaxias de la maestría del tándem Azcona-Berlanga, no por ello deja de ser un retrato de la época y una peli disfrutable. Sin más. Casi de culto que diría yo, aún a sabiendas de que esta afirmación puede ser temeraria y rebatible a todas luces.

    Nota: En uno de mis chats cinéfilos cuando pasé la carátula de la peli de marras, se armó un buen berengenal en plan: «¿estás de coña?», «¿de verdad existe esta peli?», «¿seguro que no es un montaje?», porque el cartelico con el Landa fumando, su sombrerico, traje a rayas es la repanocha.

    • Precisamente en jot down hace unos meses descubrí esa película por un detallado artículo que hicieron sobre ella.

      • Capitán Nosecuantos

        Muy buen artículo el de Sinatra, por cierto. Acabo de dar fé de ello. Yo la descubrí zascandileando el ese maravvilloso mundo de Internet. Porque debido a mi hándicap generacional anclado en los 90s ni por asomo había oído hablar de ella.

  11. «…los empresarios teatrales contrataron el año pasado los servicios de una empresa de estudios y su informe decía que con el IVA del 21 %, el Estado deja de percibir sesenta millones de euros»
    Qué mal ha envejecido la entrevista.

  12. me encanta como reparte leña, a estas alturas le debe de sudar el coño mucho tanto machirulo con el que se ha debido de encontrar. Alguno por cierto pulula por aquí, menudo nivel de comentarios…….

  13. Burro actoril

    Esta vez la excusa del farandulero de turno para criticar que el IVA en la cultura sea el generalizado es porque «se ha dejado de ganar un griton de dolares». Lo que no entiendo es porque todas sus razones nunca son replicables al resto de negocios. Que cosa mas curiosa…

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