
La historiografía tradicional española sobre la guerra de Cuba, en su versión más extendida, incide mucho en el abuso que los pérfidos estadounidenses cometieron sobre una pobre pequeña potencia de segunda fila, arrebatándole por la fuerza bruta su queridísima colonia aprovechándose de un conflicto interno; nos sabemos bien la película, pero solo a partir del incidente del Maine y las operaciones bélicas de 1898. También hace mucho hincapié en toda la histeria literaria de después de la previsible derrota, el pesimismo y el lamento del regeneracionismo, con ese sentido del pathos tan nuestro, que si la «España sin pulso», que si los nacionalismos, que si la fiesta terminó y hay que fregar los platos. Este análisis sesgado es mitología pura y dura que pasa de puntillas por un buen montón de factores clave sin los cuales es incomprensible todo el proceso. Entre otras cosas porque dejan en no muy buen lugar a unos cuantos «padres de la patria», pero sin los que no se entiende cómo y qué fue lo que realmente se perdió en Cuba; en la liquidación de los saldos del imperio hubo un grupo crucial para comprender no solo este turbio asunto, sino los convulsos acontecimientos de la política peninsular: el poderoso lobby negrero.
Cádiz, 1812. En plena Guerra de la Independencia, los liberales españoles, ante el vacío de poder dejado por Fernando VII, proclaman una constitución; es el principio del fin del Antiguo Régimen. En el texto se define España como la «reunión de los españoles de ambos hemisferios», lo que insinuaba algún cambio de estatus de los habitantes del imperio colonial hispano. Sin embargo, años más tarde, en la Constitución liberal de 1837 y ya independizada la mayor parte de las colonias, la cuestión se aplazaba sine die. Olvido deliberado que obedece, cómo no, al interés económico. Durante la época de la independencia americana, la isla de Cuba se mantuvo bajo dominio español, dado que era básicamente una enorme base de operaciones militares sometida a férreo control: estaba comandada por un capitán general nombrado desde la península, que reunía en su persona todos los poderes de un auténtico virrey. También era un gran negocio: su economía estaba orientada a la producción de tabaco y azúcar, procesado en complejos llamados «ingenios», que hacían amplio uso de la mano de obra esclava. Estos sumaban una cuarta parte de la población de Cuba, prueba viviente de que la importación de negros era también una apetitosa fuente de ingresos. Tráfico que por otra parte era ilegal desde principios de siglo, pequeño detalle que no impedía a una oligarquía peninsular —que iba desde negreros como Julián Zulueta hasta la propia familia rea— amasar enormes fortunas al amparo de esta indefinición política.
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Curioso que Madrid, todavía, tenga un barrio y una calle relevante en honor a uno de los principales miembros del lobby negrero del que habla la entrada y que provocó esas cuatro guerras y la perdida/independencia de Cuba.
Antonio López, primer marqués de Comillas.
https://www.lavanguardia.com/cultura/20200622/481890711216/antonio-lopez-george-floyd-guell-esclavitud-catalunya-cuba-negreros-artur-mas.html
En el fondo de un barranco / canta un negro con afán: / ay, quién pudiera ser blanco / aunque fuera catalán.
Un catalán que lo oyó / respondió con mucho tino / que antes que ser cubano / más vale ser negro fino.
Buen artículo, historia dura, como siempre la Metrópoli ciega y sorda, mirándos el ombligo, la panza y el bolsillo y… patéticos comentarios… sobra lo de los catalanes realmente. No viene a cuento… quizás valdría la pena recordar el bolsillo secreto y los «cuartos» arramblados por el mismo.
¿Mirándonos el ombligo? Es curioso como a lo largo de la Historia de España unas cuantas familias (repartidas por todo el mapa) han arramblado con cuanto han podido, en la metrópoli y allende los mares, con una rapacidad y una cortedad de miras asombrosa, a todas luces contraproducente con los intereses del propio país, parasitándolo y sangrándolo hasta dejarlo hecho unos zorros. Más curioso todavía cuanto todos ellos se autoproclaman como unso patriotas del copón, se envulven en la bandera y cantan el himno a voz en grito (los que sean que sea) para poder seguri robando a manos llenas. Pero luego somos los demás los que nos miramos el ombligo mientras nos dejamos el pellejo en Cuba o en Marruecos….
Desde 1492 hasta la abolición definitiva en 1886, casi cuatrocientos años de esclavitud en el Caribe español. Casi ná.
Siempre nos dieron la matraca en el bachillerato con que Isabel la Católica prohibió la esclavitud y que «España nunca tuvo colonias, porque América se consideraba una extensión de Castilla», ¿no os dijeron lo mismo que a mí?.
Pero lo cierto es que Isabel prohibió la esclavitud de los indios, porque a esos había que bautizarlos y dejarlos como siervos de los encomenderos, los nuevos señores feudales a los que se regalaban tierras y hombres con la excusa de encomendarles la tarea de cristianizarlos.
Pero no puso inconveniente a esclavizar a los africanos ni a los musulmanes.
Ya la Guerra de Granada se financió en parte con la venta de esclavos moros, como los habitantes de Málaga.
Y también algunos de los guanches canarios sufrieron esa suerte.
Hay muchos documentos de la Casa de Contratación de Sevilla, donde los colonos incluso los primeros de obispos de Santo Domingo y México piden permiso para llevar al Nuevo Mundo esclavos.
En algunos casos se especifica que eran «blancos» (probablemente moros de Granada, o guanches).
Pero la inmensa mayoría eran negros.
Según la gran obra de Hugh Thomas «La trata de esclavos», once millones de personas fueron llevados al continente americano como mercancía humana, una buena parte a la América colonial española, donde por ejemplo los jesuitas tenían plantaciones con miles de esclavos africanos, a pesar de la imagen idílica que se da de ellos en la película la misión.
Duró tanto la esclavitud en Cuba que incluso se pudo filmar allí en la década de los sesenta a un auténtico esclavo, llamado Esteban Montejo nacido en 1860 y conocido como «el último cimarrón» (cimarrón es el término para los animales y esclavos que se escapaban de las granjas).
España fue el país que menos esclavos tuvo en América, sólo hay que ver la distribución de estos por el continente, donde a excepción de Cuba, República Dominicana y Puerto Rico, donde la menor presencia de indígenas motivó un mayor tráfico. Tampoco fue el último país en abolir la esclavitud, y si no se abolió antes fue en gran medida por la presiones de la burguesía catalana que controlaba buena parte de ese tráfico. Incluso el Reino Unido siguió permitiendo la esclavitud en el siglo XX en sus colonias africanas y EEUU tuvo un régimen de apartheid y leyes Jim Crow hasta los años 60.
No lo has entendido… La historiografía oficial mirándose el ombligo… El pueblo llano sintiendo únicamente las tripas vacías por el hambre y la disentería…
¿Seguro que sobra? ¿Por qué sobra? Unos españoles que traficaban con seres humanos. ¿Es mentira?
https://tsevanrabtan.wordpress.com/2017/04/17/el-color-y-el-sexo-de-la-opresion/
De hecho, los catalanes eran especialmente buenos en este tipo de negocio..
… todos los que tenían acceso a barcos y al poder…
Lo de los catalanes viene ESPECIALMENTE a cuento Jordi. Y mas hoy dia. Por dos motivos Jordi:
1) Porque en cuanto se acabo el chollo de Cuba, la burguesia catalana instigo la guerra de Marruecos, para recuperar el mercado perdido. Los empresarios textiles de Barcelona necesitaban vender telas. Nada mejor que uniformes al ejercito Español en Marruecos. Nueve años despues del desastre cubano se produjo la semana tragica de Barcelona: https://es.wikipedia.org/wiki/Semana_Tr%C3%A1gica_(Espa%C3%B1a)
2) Porque la burguesia catalana fue la que se beneficio extraordinariamente del sudor de los esclavos cubanos y de la sangre de los soldados espanoles pobres que no podian librarse de ir a Cuba pagando. Los Pujol-Ferrusola de la epoca NO iban a Cuba, solo cobraban los dividendos.
Existe una deuda historica de Cataluña con Cuba (sudor) y de Cataluña con España (sangre0. Deuda que aun no se ha cobrado. Quevedo tenia mucha razon.
Veo que eres uno de los ignorantes que confunde el pueblo con la burguesía. Por favor intenta leer historia escrita por historiadores y no por panfletarios. La guerra de Marruecos fue instigada y provocada por los propietarios de las minas del Rift. Realmente tus comentarios dan pena y vergüenza ajena…
No sólo eso. También una calle al bueno de Valeriano Wayler!
Creo que la interpretación histórica que aquí se hace es muy ligera. Aunque los negreros españoles no eran unos angelitos, ni siquiera los mejores hombres de negocios, aquí parece como si Estados Unidos o la oligarquía criolla cubana actuasen por el bien de los antiguos esclavos y de elevados ideales de dignidad personal. Mejor que a Hugh Thomas, estaría bien recurrir a historiadores más izquierdistas, ¿no? Vale la pena leer al cubano Moreno Fraginals –El ingenio, tres volúmenes; y otros libros en que se constata cómo el criollismo burgués pro-independencia utilizaba las aspiraciones de los negros esclavos en provecho propio: consolidar su dinero, su poder. Léase «La autobiografía del esclavo poeta» de Francisco Manzano, especialmente con el prólogo. Y qué decir de Inglaterra con el tráfico abolido pero traficando de amagatotis… Así como que el súbito interés en la liberación de los esclavos de lo anglosajones era sobre todo un cálculo bien hecho sobre los beneficios que procuraría contar con una masa de consumidores de su ingente producción industrial –por no hablar de que esa «liberación» dejaba a los negros sin nada
Gracias por el comentario.
Sería de agradecer que en la medida de lo posible los historiadores como los jueces, fuesen justos y no de izquierdas o derechas.
Los jueces no tienen que ser justos – una cualidad moral, deseable, por supuesto -, sino aplicar la ley.
Claro, si entiende por ser justo aplicar correctamente la ley, estamos de acuerdo.
Y los historiadores deben buscar la verdad, no ser justos.
Y no ser de izquierdas o de derechas (sean lo que sean cada uno de estos conceptos, si se prefiere hablar de «ideología política» y descartar esa dicotomía, vale) es imposible.
«parece como si Estados Unidos o la oligarquía criolla cubana actuasen por el bien de los antiguos esclavos». ¿Dónde le parece?
Lo primero: se llamaba Carlos Manuel de Céspedes, me parece que lo primero es lo primero ¿obvio no?. Lo otro: los EE.UU ni remotamente apoyaron a los cubanos, el ejemplo clásico es la expedición de La Fernandina al confiscar todo el armamento y vituallas acopiado por Martí entre los tabaqueros cubanos de Cayo Hueso, Tampa y demás cubanos en EE.UU. Y no fueron solo emboscadas, investiguen que pasó en Peralejo (entre otros muchos combates y batallas) cuando Maceo por un pelo casi hace prisionero al mismísimo Martínez Campos. Esos 300 000 desmoralizados eran más de los que estuvieron alguna vez sobre las armas para mantener el imperio español en sudamérica y estaban armados por fusiles máuser, de lo mejorcito de la época, contra cargas al machete de un ejército mambí con tres varas de hambre. Dicho sea de paso, desmoralizados o no, guerrearon con valentía (el 5to Batallón de Cazadores de San Quintín es una muestra), en San Juan los norteamericanos pidieron ayuda a los mambises, no podían solitos.
Cuba 1898: Una de las provincias más dinámicas de España.
Al fin liberada del yugo español es una nación independiente cuyos ciudadanos gozan de derechos y libertades desde el primer día de independencia hasta este mismo año, 2021. Y ya no hablamos del desarrollo económico y social..
Pedazo negocio hicieron los cubanos. Eso sí que es apostar a caballo ganador.
Interpretación histórica un tanto curiosa y pro gringa. La independencia la provocaron criollos, con los EEUU fomentandola y apoyándola en la sombra. Todo lo demás, a mi parecer, es tramoya.
Los anglosajones, con nuestros ‘amigos» franceses, se pusieron de acuerdo para despojar a España, en vez de a otros países, de sus restos coloniales, muy estratégicos, y entregárselos a los EEUU.
Y lo hicieron en plena expansión del colonialismo, que casualidad. La pregunta es: ganó algo Cuba? A mi entender, nada…, a la larga, hasta perdió Guantanamo.
Lo de Cuba recuerda la rapiña de las ricas Haciendas Reales de los países hispanos, tras su independencia, por parte de los instigadores anglosajones. Para ello, utilizaron fundamentalmente a traidores criollos, que, en algunos casos, fueron auténticos genocidas, como Bolivar.
Recuerden que los Imperios son ciclicos, que España asistía a los estertores de su antiguo Imperio y que, desde el XIX, los anglos, con la teoría de que la Providencia los había puesto en la Tierra, estaban y están por la labor de quitarse competencia y dominar el Mundo. Sólo se les resisten, hoy en día, el español {600 millones, y creciendo) y China.
Esta claro a quién debe arrimarse España.
Qué desgracia para España han sido y son los Borbones.