Ciencias

Las matemáticas de Los Simpson

Los Simpson Matemáticas
Los Simpson. Imagen: FOX,

Reto: comentar una serie desde mi punto de vista.
Mi profesión: matemático.

El poder de la palabra es indudable: con las dos líneas anteriores he conseguido que la mitad de mis potenciales lectores desistan y que algunos, pocos, se pregunten con curiosidad que qué serie televisiva puede comentar un matemático desde su punto de vista. A aquellos que apuesten por opciones evidentes para las matemáticas como Numbers o incluso The Big Bang Theory, me gustaría comentarles que erraron en sus predicciones. Voy a hablar de otra serie; o mejor, de un capítulo de esa serie; incluso de algunas escenas de dicho capítulo, pero no quiero adelantarme. Quisiera antes de nada presentar a uno de los protagonistas de este relato.

Dicha protagonista no es otra que la abuela Clara. Mi mujer se llama Clara por su abuela. La abuela Clara era alguien, supongo que como todos, con muchas facetas. Podía ser la más graciosa —como mi mujer— y, casi simultáneamente, la persona con más malas pulgas del mundo —como… pienso que este es el momento adecuado para abandonar los paralelismos—. Una vez, esperando una llamada para acudir a una comida familiar, fui a casa de la abuela Clara para gritarle —era bastante sorda— que se arreglara, que nos iban a llamar para avisarnos dónde sería la comida. En arreglarse ella tardó menos de un suspiro; le encantaba salir de paseo. Así que nos sentamos los dos a esperar esa llamada telefónica mientras el televisor, permanentemente encendido, emitía un episodio de Los Simpson —ya tenemos aquí la serie en cuestión—. He de confesar que nunca he sido un habitual de esos personajes amarillos. Cada vez que veo un episodio me gusta, me parece inteligente, con buenos diálogos, pero nunca la he seguido con asiduidad. Aun así, el poder hipnótico que siempre ejerce una pantalla encendida hizo que comenzara a prestar atención a la emisión. Era un episodio antiguo, sobre Halloween. Todo se desarrollaba con los parámetros usuales de la serie hasta que, de pronto, Homer Simpson —el desastroso padre de la peculiar familia— desapareció de su mundo y apareció en un mundo tridimensional. Efectivamente, obsérvese que el estilo de Los Simpson es un dibujo plano, bidimensional, como la estética de la mayoría de las series de dibujos animados que emiten por televisión. Una de las primeras películas de animación en la que se recurrió al dibujo tridimensional fue Tron, de 1982 —en realidad, en ella se mezclaban actores reales junto a animaciones—, que además, fue una de las primeras películas en usar ordenadores para generar animaciones. Ese cambio del mundo bidimensional al tridimensional fue lo primero que como matemático me llamó la atención.

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9 comentarios

  1. Genial el artículo. Y respecto a los ejes Y y Z cambiados, Homer «crece» en profundidad desde su 2D en el plano vertical XY, por lo que tiene sentido que el eje Z esté horizontal y no vertical en este caso.

    • Me encanto tu articulo! ??. Ojala escribas otros que nos ayude a desempolvar y renovar nuestra inherente curiosidad por las mates, a veces interrumpida (por poco tiempo, menos mal) por lo cotidiano. Gracias!!. (y como decian las maestras de la escuela: «sigue asi!»)

  2. Muy buen artículo! Y muy entretenido! Por mi parte simplemente decir que esa escena, más que basarse en Tron, creo que tiene muchas más similitudes con la película «El cortador de césped», basada en la novela homónima de Stephen King.

  3. Ambos son problemas «elementales» de complejidad. Antaño se empleaba también la función Ackermann. Ésta dejó de ser popular. Un profesor mío de álgebra, el primer día de clase (corría 1996) dijo que pondría una matrícula de honor a quien fuera capaz de entregarle el resultado de la función de Ackermann A(x, y, z) para el valor A(5, 5, 5). Con un pentium 2 trabajando unos días y Mathematica 2.0 le entregué a la semana siguiente el resultado de elevar 5 elevado a 5. El hijoputa no cumplió su palabra, como ya esperaba, pero le jodí sus habituales chascarrillos de limitaciones del cálculo.
    P = NP es incompleto. Lo que pasa es que el Clay MI pide una demostración constructiva. Un millón de dólares no es suficiente. Un idiota tirando balones a una canasta gana bastante más en aquellas latitudes.

    • Podria ud haber dicho «un tipo tirando balones» pero ha preferido ser faltón. Muy mal.

      • Muchos tipos tirando balones ganan más de un millón de $. De esos algunos, o mucho, son idiotas.
        No veo falla en la frase de javibaz

  4. Genial articulo!

  5. MIGUEL ANGEL GAMBOA

    Los principios cuánticos y preceptos multidimensionales se están cumpliendo hoy por hoy. No hemos visto ni se verá la verdadera historia sin fin de los Simpson, toda vez que su numerologia es de tipo infinito.

  6. Pingback: Su afición al juego cambió las matemáticas - Jot Down Cultural Magazine

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