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La esclavitud, un fantasma recorre América (todavía)

la esclavitud, un fantasma recorre América
Toni Morrison, 2009. Fotografía: Getty.

Sabíamos por el cine que en los sesenta, al llegar a estados como Misisipi, había que retrasar el reloj un siglo para estar en la misma franja horaria que sus habitantes. Dábamos por hecho que, a estas alturas, los residentes de esos estados habrían puesto sus relojes en hora. Nos equivocábamos. Hace unos años, una madre de Virginia, preocupada por las lecturas escolares de su hijo, inició una campaña para eliminar de los planes de estudios un libro que le había causado «terrores nocturnos». La novela contenía «el material más explícito que se pueda imaginar» —no había derecho—. No lo consiguió, pero, aprovechando la coyuntura, el entonces aspirante a gobernador del estado de Virginia por el Partido Republicano, Glenn Youngkin, promovió un proyecto de ley que obligaría a los colegios e institutos públicos a avisar a los padres cuando las lecturas incluyeran «contenido sexualmente explícito» y a darles la opción de elegir otra lectura. El libro de la discordia era Beloved, de Toni Morrison, y el hijo por cuyo descanso nocturno velaba aquella madre no era exactamente un niño (al parecer, la novela se lee en el último año de instituto). Con todo, era normal que tuviera pesadillas. Lo raro, lo inhumano, sería no tenerlas. 

Toni Morrison dijo en el prólogo que esperaba que el lector tuviera una experiencia íntima de la esclavitud y eso justamente es lo que ofrece esta magnífica novela. Creemos saber lo que fue la esclavitud. Hemos visto en el cine cómo hacían trabajar a los esclavos de sol a sol en los campos de algodón, cómo les desgarraban la espalda a latigazos y cómo violaban a las mujeres cuantas veces les venía en gana. Lo que hace Beloved es mostrarnos el otro lado de la cara vista, el desgarro interno que ocasionaron los latigazos, las penetraciones, los años y años en que fueron despojados, sistemáticamente, de su humanidad: «Cualquier blanco podía apropiarse de toda tu persona si se le ocurría. No solo hacerte trabajar, matarte o mutilarte, sino ensuciarte. Ensuciarte tanto como para que ni tú mismo pudieras volver a gustarte. Ensuciarte tanto como para que olvidaras quién eras y nunca pudieras recordarlo». 

Beloved tiene lugar durante la llamada Reconstruction Era, en los años posteriores a la guerra de secesión: «Habían pasado cuatro o cinco años tras la guerra, pero nadie, ni blanco ni negro, parecía saberlo». Los negros no osaban hablar con los blancos y tampoco hablaban mucho entre ellos. Seguían conmocionados. Como se dice en la novela, no había una casa que no estuviera «llena hasta el techo con el pesar de un negro muerto». Tampoco quedaba una sola familia funcional en pie. Era habitual que las mujeres negras tuvieran hijos de distintos padres, con frecuencia, producto de las violaciones. Muchas, como Sethe, la protagonista, seguían preguntándose si algún día volverían a ver a su marido o si, por el contrario, sería alguno de esos hombres que habían visto ahorcados sin cabeza ni pies.

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2 comentarios

  1. Agustín Serrano

    En El Libro Negro de Vasili Grossman e Ilyá Ehrenburg, se puede leer el caso, uno de tantos, de una joven madre víctima del holocausto nazi. Camino de uno de los Lager, durante un desplazamiento a pie, con su bebé en brazos, una compañera le aconsejó dejarlo en el camino, cerca de una casa en apariencia abandonada. Posiblemente la criatura no fuese recogida, y de ser así, quién sabe por quién, pero la certeza de su inminente destino era mucho más ineluctable, casi como la responsabilidad, el derecho y la decisión en circunstancias tan horribles de una madre sobre sus hijos.

    Quién no conoce la literatura de Toni Morrison, así como la calidad de este artículo…

    Enhorabuena.

  2. que gran y necesario artículo, enhorabuena

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