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Juan Vilá: «No existe nada más falso y sobrevalorado que la coherencia»

Juan Vilá para Jot Down

Juan Vilá es una persona misteriosa, sospechosa podemos decir, incluso. Principalmente porque carece de entrada en la Wikipedia y de redes sociales, quizá como muchos de los lectores, pero es que resulta que él se dedica a escribir, y a estas alturas ya sabrán que el ego de los escritores es un tema. El caso es que Juan Vilá es casi un espectro en internet. Pulula por ahí, pero invocado por los otros: Juan Vilá en coloquio con Ana Iris Simón, Juan Vilá recomendado —muchas veces— por Marta Sanz, Juan Vilá leído por Kiko Matamoros… Y, en la mayoría de los casos, ni siquiera aparece la imagen de su persona, sino la cubierta de sus libros. Si buscan su biografía encontrarán repetida, una y otra vez, la misma narración que se hace en la solapa de Tan difícil como raro, su último libro, publicado por Anagrama: «Juan Vilá nació en Madrid en 1972. Estudió Filosofía, pero durante años se ha ganado la vida como periodista. Ha publicado las novelas m (Piel de Zapa, 2012) [y se añaden un par de citas extraídas de reseñas en periódicos], El sí de los perros (Piel de Zapa, 2014) [más citas de reseñas], Señorita Google (Jot Down Books, 2014) [una única cita], 1980 (Anagrama, 2020) [tres fragmentos de reseñas]». Y ya está. Fin. Para qué más, ¿no? Bueno, tenemos la hipótesis de que esa descripción es una estrategia de disuasión del autor para no tener que definirse, para eludir la dictadura del verbo ser. Y que por eso se mantiene lejos de las redes sociales, donde todo se queda indeleblemente grabado; y que por eso estudió Filosofía y escribe los libros que escribe, sometidos a correcciones compulsivas. Pero, ya que charlamos con Juan Vilá durante las segundas jornadas del Bookstock 2023, dejamos que sea él mismo quien nos cuente los porqués.

En Tan difícil como raro cuentas uno de los motivos (no sé si el único) que te llevó a estudiar Filosofía.

Pensaba que había estudiado Filosofía porque no quería hacer nada en la vida, es lo que cuento en Tan difícil como raro y es cierto: no ser abogado ni contable ni periodista, aunque luego fallara en esto último. Me parecía una buena manera de cerrarme un montón de puertas y evitar tentaciones. Pero luego, cuando estaba buscando alguien que me presentara el libro, me acordé de Santiago Alba Rico y creo que él tiene la culpa de todo [risas]. Yo de alguna manera quería imitarle o parecerme a él. Ya ves qué tontería, cómo si tuviera alguna posibilidad de ser como Santi. Imagino que nunca hay un solo motivo para las decisiones que tomamos, incluso pueden tratarse de motivos contradictorios, pero que nos acaban llevando al mismo punto.  

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4 comentarios

  1. El título «Tan difícil como raro» de la última frase de la Ética de Spinoza, archiconocido, dan ganas de no leer ese libro, si un filósofo empieza con lemas latiguillo.

  2. Rueda Rueda

    Núñez Feijóo siempre ha actuado sabiendo que la coherencia está sobrevalorada.

  3. Tanto «1980» como «Tan difícil como raro» son dos libros prodigiosos: muy ásperos y al mismo tiempo llenos de ternura, de piedad hacia sus personajes, sin buscar la redención… Quizá partan de la autobiografía, pero hablan de todos nosotros en algún momento de nuestra vida. Los recomiendo.

  4. Lucas Sánchez

    «Se ha ganado la vida como periodista». Hombre, si colaborar en prensa con ocurrencias es ser periodista, debemos ser gilipollas los periodistas que nos pasamos ocho, diez, doce horas al día metidos en una redacción. Pero en fin…

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