
La directora de cine Arantxa Echevarría, la conocen en su casa a la hora de comer, nos regala una ucronía en forma de thriller sexual que se desarrolla bajo la sempiterna y ominosa lluvia en una Donostia de lúgubres calles cubiertas con pintadas, grafitis y manifestaciones a favor del heteropatriarcado vasco. La película nos cuenta cómo una mujer, gitana empoderada y de Logroño, se infiltra en un comando terrorista de ideología machista, una célula clandestina de vascos traumatizados por la igualdad de género, que se reúnen para planear atentados contra la Nueva Masculinidad que quiere implantar el opresivo estado español. El terrorista ya no solo lleva pasamontañas, pistola y bomba lapa, también chándal, litrona de kalimotxo y una colección completa de discos de Kortatu y Escorbuto, la trepidante música txalaparta como evocación de la atávica violencia machista euskalduna.
La heroína se ve obligada a confrontar no solo a una banda armada, sino a la masculinidad tóxica de sus integrantes. Las pistolas son la guinda de una escalada de violencia verbal, tareas domésticas no resueltas y condescendencia patriarcal. En La infiltrada hay tensión, paranoia y silencios que cortan como navaja barbera. Pero aquí la verdadera infiltración no es solo en la banda de machos terroristas, sino una estructura social profundamente misógina. La película deja claro que Aránzazu o Arantxa, aunque le pegaría más el nombre de Rosario, la gitana empoderada, no solo debe enfrentarse al riesgo de ser descubierta por los integrantes de la banda, sino también a la violencia psicológica de sus propios colegas, miembros del orden y de la ley. Policías que en principio no confían en ella por el simple hecho de tener la regla y ser de raza calé. Compañeros de trabajo suyos, pero hombres al fin y al cabo, como tantos otros, racistas y misóginos, que la menosprecian, la ridiculizan y la convierten en objeto de inconfesable deseo sexual.
Carolina Yuste interpreta a la infiltrada con ese aire de mártir serena, mezcla de vendedora de calcetines en algún mercadillo de extrarradio y psicóloga de terapia de grupo en Proyecto Hombre. No mata, redime. No dispara, corrige. No interroga, escucha. Se infiltra en un grupo de euskaldunes que defienden con las armas la virilidad perdida del pueblo vasco para desmontar desde dentro ese heteropatriarcado de txapela y frontón. Su método: la empatía, el silencio y un gato que simboliza su independencia femenina. Una mujer en misión secreta rodeada de hombres armados con símbolos fálicos como pistolas, penes y porros. Una mujer que aprende a mentir, a callar cuando quiere gritar. Una mujer que, como tantas otras antes, se vuelve experta en sobrevivir sin dejar huellas. Una mujer sola, lúcida, decidida, apegada a su gato, obligada a fingir hasta en su respiración, convertida en espejo de un país que quiere dar la espalda al terrorismo machista.
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Estaba leyendo tranquilamente el artículo mientras me tomaba un cafetito con leche, y la carcajada ha sido tal que hasta el café ha salpicado la pantalla del ordenador.
Y es que no hay nada como empezar la mañana con otra crítica despiadada de Don Hipólito.
Gracias por su sentido del humor y su mala leche.
Las comedias involuntarias me pierden; que se paguen con mis impuesto, no.
Genial
Vaya, resulta que ETA compartía objetivos con El Fary, noto cierta nostalgia de la 9mm parabellum y de la goma-2.
Tan desternillante como brillante.
Una obra maestra de lo que debe ser una crítica de cine
Gracias!
La película en cuestión existe realmente o esto es El Mundo Today?
Me he reido mucho. Espero con impaciencia, los comentarios de los muchos que pueden sentirse ofendidos, por esta maravillosa crítica. Sería muy divertido.
Doppelgänger ha traspasado el nivel de crítica convencional y va varios pasos más allá hasta alcanzar lo que podríamos denominar la metacrítica. El tipo es tan genial que se inventa una nueva forma de hacer crítica de cine. Si la película no le interesa lo más mínimo, le aburre o le parece mala de solemnidad, se la inventa y luego hace la crítica a esa película imaginada. Lo curioso es que incluso la película inventada sería mucho mejor que la película estrenada . Es un crack este señor; se mea en el cine español y se cachondea de todos esos críticos de cine tan pagados de si mismos que se toman en serio su trabajo. Y además lo hace con un sentido del humor envidiable . Lo dicho, un genio.
Las veces que oí al presentador de telediario ese de la barba y la voz nasal: el comaaaaaando estaaaaaba comuesto porrrr dos hommmmbres y unnnnna mujer.
Decía José Antonio Marina que lo respetable es poder opinar pero no las opiniones, pues las hay de muchos tipos: idiota, homófobas, xenófobas,… En fin… La suya no me parece respetable porque es estúpida. Cuando vea la de Díaz Yanes espero el mismo criterio porque es bastante peor…
Me declaro fan de esta nueva sección a cargo del Döppelganger de Hipólito Ledesma. A mí «La Infiltrada» me dejó frío, no concibo cómo una película que se llama «La Infiltrada» comience de esta manera:
– Queremos infiltrar a alguien en ETA, y hemos pensado en ti.
Escena siguiente, rótulo sobreimpresionado
(San Sebastián, 2 años infiltrada).
Es decir, que privas al espectador de 20-30 minutos que hubieran hecho la peli mucho más potente si cuentas el proceso de infiltración, la preparación física, psicológica. Una vez infiltrada faltan escenas en las que se note el verdadero peligro que corrió, apenas se esbozan un par como faena de aliño. He de decir que «Un fantasma en la batalla» me gustó más, sin que ello quiera decir que me parezca una buena película. Creo que «Sombras en una Batalla», «Días Contados» y «Operación Ogro» son las mejores aproximaciones cinematográficas al mundo etarra.
Por cierto, «Chinas» de la misma directora, está muy bien. No me convenció tanto «Carmen y Lola».
Jojojo, no deja títere con cabeza:
Terrorismo etarra.
Feminismo institucional
Cine subvencionado
Nueva masculinidad
Identidad gitana
Paranoia política de género .
¡Mujeres, hombres y viceversa… y gatos!
¡Bravo, Bravísimo!
No sé si el señor Ledesma cobra por artículo o por palabra, si es esto último debe de estar forrado. Independiéntemente de esta apreciación crematística sin importancia, la crítica la encuentro excesivamente vitriólica, al igual que sus críticas anteriores, aunque exuberante de ingenio y creatividad, al igual que las anteriores. Al mismo tiempo encuentro la crítica justa y necesaria habida cuenta de que el cine español es desde hace ya muchos años un corral repleto de mierda. En ese sentido no viene mal que aparezca este señor armado con su lanzallamas para limpiarlo de vez en cuando.
La Infiltrada: un thriller vasco donde ETA ya no quiere independencia, sino que le planchen las camisas LOL!
Doppelanger se ha equivocado de profesión, debería dejar la critica y meterse a guionista de cine, los espectadores lo agradecerían y quizás el cine español recuperaría el publico perdido por culpa tanta mamonada subvencionada y tanto «auteur » de chichinabo.
En esta lluviosa mañana, y mientras leía esto, he pensado que al igual que algunos autores consiguieron (involuntariamente) que
sus apellidos se volvieran adjetivos, como orwelliano, kafkiano, dantesco, etc. A estas alturas del juego, creo que ya podemos hablar de textos ledesmianos, o hipolitenses, o doppelgängerianos, se lo ha ganado, el tío.
Por favor, jotdown, queremos más de esto, sin querer, creo que habéis creado un pequeño espacio de culto.
Totalmente de acuerdo
Hago mías las palabras de Gavrilo, las suscribo 100%.
Vaya juego masturbatorio de seudónimos se trae el Hipólito ese de los c*j*nes para poder soltarse la melena sin ataduras
Operación Troll, El Yoyas, Días empoderados, El negociador de Tinder, Tiro en la bragueta… jeje, me encantaría vivir en el universo paralelo del señor Ledesma. Por cierto después de leer el artículo recién publicado en esta revista sobre la retrodistopías audiovisuales, a la autora se le ha olvidado mencionar precisamente a «La Infiltrada» ; la versión Universo Hipólito Paralelo , claro esta, no la original.
Buenisimo!!! Ja,ja,ja…..Hace tiempo que me reia tanto.Premio mejor critica cinematografica 2025!!!
En serio,de donde habeis sacado a este genio,de nombre Hipolito?
Leí hace mucho tiempo esto, pero por algo me recuerda a H.L.D :»un sabio es quien ya se dio cuenta de que vivir es un mal negocio y no queda otra que hacerlo los más divertido posible». En ese sentido, este tío sabe, y sabe mucho.
En la novela «Higiene del asesino», Amelie Nothomb en boca del ficticio escritor Prétextat Tacht establece una distinción entre escritores dependiendo de si tienen pluma, polla o cojones. De esta forma, aquellos que tienen pluma se caracterizan por saber escribir muy bien, los que tienen cojones son aquellos que demuestran capacidad de resistencia a la mala fe ambiental, es decir los irreverentes que no se casan con nadie y ponen el dedo en la llaga; y en cuanto a la polla , la tendrían esos escritores que se caracterizan por ser creativos y originales. Celine sería el ejemplo perfecto de escritor con polla, pluma y cojones. En realidad, los escritores con este triple atributo son una proporción infinitesimal en el mundillo literario. Proyectando esa clasificación al mundo de la critica cinematográfica, está claro que el señor Don Hipólito Ledesma Dopelgänger sería uno de los escasos críticos con pluma, polla y cojones.
Un saludos, Nicolás.
El problema de las películas sobre ETA es que es imposible retratar a ningún terrorista de manera realista. Es imposible meterse en la cabeza de uno de ellos a no ser que seas uno de ellos. He visto todas las que se han hecho sobre ETA y la más digna me parece «Yoyes», que fue la víctima más simbólica en 42 años absurdos y trágicos de tiros en la nuca y coches bomba.
…qué jartá de reir!! Gracias mil!