
No hace mucho, Manuel de Lorenzo publicó en esta misma web un artículo llamado Las 20 mejores versiones de la historia, incluyendo algunas de las más célebres covers que algunos artistas realizaron de canciones ajenas. Suscribo no pocos de los temas queincluyó, aunque en realidad tenemos criterios bastante dispares. Por citar un par de ejemplos: nunca entenderé a quienes piensan que la Without you de Nilsson es superior a la de Badfinger (¡eso sencillamente no tiene ningún sentido!) y desde luego lo que Devo hicieron con Satisfaction de los Rolling Stones me parece una maravilla. Pero bueno, hasta que la dirección de Jot Down nos alquile un recinto de torneos medievales donde dirimir disputas entre redactores, la idea de Manuel de hablar de versiones nos pareció una gran ocurrencia, así que podemos ir añadiendo alguna pequeña lista de vez en cuando. Vamos con algunos títulos:
Que sera, sera (Whatever will be, will be), por Sly & the Family Stone
Una de las mejores versiones de todos los tiempos. Punto. No es necesario que se crean mi opinión: cualquiera puede comprobarlo con sus propios oídos. Supongo que todo el mundo conoce la melodía más bien tontorrona que Doris Day cantaba en la célebre película de Alfred Hitchcock, El hombre que sabía demasiado. Jamás me ha gustado lo más mínimo esa canción —de hecho me parece ligeramente irritante—, así que no deja de asombrarme lo que Sly Stone fue capaz de hacer con ella. Ya en la época resultaba extraño que un músico conocido por su tendencia a la experimentación, que estaba rompiendo moldes en la industria, se decantara por adaptar una canción de Doris Day. De hecho, la versión tiene una historia curiosa detrás: durante mucho tiempo se dijo que Sly la grabó tras tener un affaire amoroso con Doris Day, que era veinte años mayor que ella. En realidad ese rumor era un bulo: Sly trabó amistad con el hijo de Doris, quien lo llevó a casa de la actriz para enseñarle un automóvil propiedad de ella, que el músico estaba interesado en adquirir. Mientras estaba de visita, Sly vio un piano: dado que se encontraba en casa de la mujer que había cantado Qué será, será, se sentó ante el instrumento y comenzó a cantarla en plan gospel, que era el estilo de música que había interpretado desde niño. Doris Day, que en aquel instante estaba en la cocina, apareció por la puerta sorprendida y se unió a Sly haciéndole coros. Así surgió la estrambótica idea de grabar una versión con su propio grupo, Sly & The Family Stone, transformando lo que originalmente era una tonadilla estúpida en la más increíble, escalofriante e inexplicable transformación que haya podido experimentar una canción.
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Cry me a river en boca de Joe Cocker (y con lo arreglos de Leon Russell) es algo impresionante, Joe cocker durante esa etapa con los Mad Dogs era una autentica apisonadora. Y ese directo que grabaron pone los pelos de punta http://open.spotify.com/user/miqueletti/playlist/2TjBWC78EQkHefelNGKofm
Y donde están las versiones del siglo XXI?. Estaría bien que se ampliara la historia de la música y que no se hable siempre de los mismos músicos, grupos, os copiais los unos a los otros? leeis los mismos libros? cuanta música hay que ni se nombra en todo este tiempo. Por favor amplien su cultura músical más allá de la historia formal que se ha estableció a lo largo de décadas y que se recita como una letania… se echan en falta tantos grupos y canciones de las décadas de los 90 y del s.XXI.
Hola, Cubillos
Es una buena pregunta, pero puedes darle la vuelta a la sartén. Había tanta, tanta música antes de los 90 y el siglo XXI, que quizá deberías pensar si realmente la tienes toda controlada. Yo desde luego no, aún sigo descubriendo cosas.
No sé qué ocurrirá entre los lectores o si puedo extrapolar si sucede entre ellos lo mismo que entre la gente que conozco en el mundo real, más allá de Jot Down. En esta lista, como verás, son casi todos nombres legendarios que cualquiera debería identificar al instante. Hay artistas como Simon & Garfunkel o Jefferson Airplane que son universales y los conocen hasta nuestras madres. Pues bien, entre la gente que me rodea en mi vida cotidiana abundan quienes escuchan a artistas del siglo XXI (y se saben más discos actuales que yo de lejos), pero te aseguro que sólo una minoría escuchan a Sly Stone. Es más: hay muchos que ¡ni siquiera saben quién es! Y si nombro a Larry Graham o a Eddie Hazel no voy a tener mucha más suerte. Y no son artistas «oscuros» que saco a colación para hacerme el entendido (actitud que detesto, por otra parte) son gente de primera línea que tuvo bastante éxito en su día, no artistas underground que casualmente he descubierto yo porque soy más listo. al contrario. Y sin embargo, constantemente me topo con gente que ni les suena y sin embargo se extrañan de que no haya escuchado el último disco de [inserte grupo más moderno aquí].
No lo digo por ti, que quizá sí conozcas bien la carrera de estos artistas, pero cada vez que alguien me recuerda que en la actualidad hay mucha otra música y me acusa (a menudo y con razón) de preferir casi siempre artistas antiguos, le saco por ejemplo el tema de Sly Stone. Y créeme, muchos de quienes me acusan de retrógrado no pueden ni nombrar una canción de Sly. Como mucho les suena alguna de un anuncio o una película, si se la hago sonar. A otros ni siquiera eso.
Hay mucha música y poco tiempo (yo al menos no escucho música mientras hago otras cosas, me es imposible), y después de años sigo encontrando matices nuevos en los discos de Sly, Hendrix, los Beatles, o Bach, o Willie Nelson, o Charlie Parker. Las pocas veces en que encuentro un disco actual comparable a todo aquello, lo sumo a la lista. Pero me sucede cada vez menos.
Eso sí, me encanta que los lectores me descubran artistas y canciones en los comentarios, sobre todo si son cosas nuevas con las que yo no estaba familiarizado. Pero seamos serios: el siglo XXI está aportando poca cosa de momento y aunque haya cosas muy buenas, cuesta más encontrarlas porque son más escasas y más minoritarias.
Y sin embargo, Sly Stone publicó tres álbumes consecutivos con ventas millonarias: eran tres obras maestras. Los Beatles fueron nº1. Hendrix fue nº1. James Brown fue nº1. Al Green vendió muchos discos, Parliament, Johnny Winter y Grand Funk llenaban estadios. Jeff Beck era mucho más famoso de lo que es ahora. Y además de todos ellos, tenías a infinidad de artistas más pequeños que descubrir. Antes había más y mejor música de calidad al alcance de cualquiera. Esto es un hecho.
Así que cuando alguien me echa en cara que no me fije demasiado en la música actual y me acusa de tener un discurso nostálgico, mi respuesta suele ser: mira, estaré encantado de que me descubras cosas nuevas, pero ¿realmente crees que le has echado un buen vistazo a todo lo que había antes? ¿A todo? ¿En serio?
No trato de sonar elitista ni snob, todo lo contrario: mi relación con la música es muy cándida y emocional, incluso infantil si quieres. Pero también sé que puedo distinguir la buena música. Y antes se hacía mejor música más a menudo. Es tan simple como eso. Eso no significa que me cierre en banda a lo nuevo (de hecho llevo un par de meses obsesionado con una banda actual) pero generalmente estoy demasiado ocupado con lo antiguo porque es demasiado bueno. Sólo con los arreglos en contrapunto de una única canción de Sly tengo ya para horas de descubrimiento: sentarme, escucharla, intentar aprender a tocarla, fijarme en las armonías, en por qué hace determinada nota en determinado momento. Dime un artista actual que haga arreglos como los de «Everybody is a star» y créeme, le daré una oportunidad.
Ese argumento de que antes la música era más «buena» no lo comparto. Es tirar demasiado hacia lo objetivo. Nadie puede distinguir la «buena» música. O te gusta o no te gusta. Si no, corres el riesgo que que algún día aparezca un fan de Bisbal tan convencido como tú de que lo que el escucha es «bueno» y lo tuyo no.
¿Qué te hace pensar que no se puede distinguir?
Tal como lo veo yo no hay música buena ni música mala. Hay oyentes que aman cierto tipo de música y hacen que esta perdure y luego estan los consumidores de música en plan fast-food, hoy te escucho y mañana ni me acuerdo de que existes.
La música la hacen buena los oyentes.
A mí me gustan los Pink Fairies.
En este enlace que te adjunto el autor argentino Alejandro Dolina explica con una lucidez asombrosa por qué sí existen hechos artísiticos de más calidad que otros, destruyendo el mito del «o te gusta o no te gusta». Son 14 minutos, sé que se pueden hacer pesados pero si tienes tiempo y ganas es una delicia que merece ser escuchada.
http://www.youtube.com/watch?v=bOvhY5C8qQw
Enhorabuena por el artículo, Emilio. Aunque la verdad me tenía ganado desde que he visto a Sly Stone en la portada…
Que Sera, Sera es una de esas joyas ocultas en la discografía de Sly que hay que escuchar con los ojos cerrados. Lo mismo sobre California Dreamin’, son canciones enormes en arreglos e interpretación. Es otra liga. De Al Green habría destacado How Can You Mend a Broken Heart, original de los Bee Gees.
Sobre si es mejor o peor que la música de los 90 o del XXI, el movimiento se demuestra andado. Ofreciendo temas, nombres. Los 90 son Pulp, Beastie Boys, The Pixies, ¿Ace of Base?, ¿Eiffel 65? Hay grandísimos músicos olvidados y otros tantos engrandecidos por sobreexposición y elevados a un estatus que no les corresponde (vg. Oasis), particularmente por la facilísima difusión de la música a partir de la aparición del Internet.
Citando a los fans de Justin Bieber, si Nirvana son tan buenos ¿por qué tienen menos seguidores en Twitter?
en línea de lo que dice cubillos, yo rescato a the white stripes versionando el tema de dusty sprinfield
En una web de fans de Frank Zappa se pidió a los lectores que eligieran las que para ellos eran las mejores piezas musicales de Zappa. Pues bien, la pieza más votada con diferencia fue «Inca Roads». Hay muchas versiones a cargo de Frank (yo no las he oído todas) pero a mi la que más me gusta es la de la banda de su hijo Dweezil, «Zappa plays Zappa», que solo toca música de su padre. Atención al solo de guitarra de Dweezil, absolutamente impresionante:
http://www.youtube.com/watch?v=7IndxxjZe1c
(Por cierto, es Eumir, no Deumir Deodato).
En la línea de lo que dice cubillos me quedo con la versión de Lazy de Deep Purple por Bonnamassa/Hughes.
Esta me parece una canción que se presta estupendamente a las versiones, y ésta es la que más me impactó de todas las que escuché.
Cómo pillar una canción dulce y tranquila y convertirla en una auténtica fiesta, pero ¿qué otra cosa podía hacer Ron Thal con Can’t take my eyes off of you?
https://www.youtube.com/watch?v=KRsuUwGJVCw
Muy buena lista, todas las canciones me han parecido geniales.
Creo que lo de hacer versiones está poco reconocido, y a veces son geniales. Algunas mejoran el original y en ocasiones son, pues bueno, sencillamente distintas y aportan matices nuevos. A mi siempre me han gustado mucho.
En los últimos años lo más divertido que he encontrado son los tipos de Easy Star All-Stars, una productora de Reagge y Dub que versionan discos enteros. Han hecho el Dark Side of the Moon de Pink Floyd, el Ok Computer de Radiohead y el Sergeant Peppers de los Beatles. Los dos primers son la bomba. No hace falta que te guste el Dub (a mi no me gusta).
«Georgia on my mind» versión Van Morrison, o como superar lo insuperable…
* Esta incluida en el disco «Down the road».-
Pasen todas…. pero lo de Great Society…
También podía haber usted elegido «White Rabbit», por la misma regla. Great Society ya eran Jefferson Airplane.
Pruebe con algo atípico…
http://www.youtube.com/watch?v=wXHToM3qt6w
The Stranglers estrangulan el celebre «Walk on By» de Bacharach.
Por poner uno…
O a las Cibo Matto atreviéndose con el «About a Girl» de Nirvana
Por poner otro…
Saludos navideños
Excelente la versión de Light my fire por Al Green. Creo que sigue siendo superior la de Julie Driscoll, Brian Auger&The Trinity
La mejor versión de la historia es My favorite things que cantaba Julie Andrews en Sonrisas y lagrimas por John Coltraine, y en todas sus variantes, que tiene unas cuantas…
Ylo digo así, rollito categórico, pues creo que lo merece
La mejor version de la historia, al menos de la historia de mi memoria musical cada vez más limitada, es la del tema Blue in green de Miles Davies versionada por los incomparables Screaming Headless Torsos, sencillamente brutal, inigualable, buahhhh…me emociono con tan sòlo recordarla…
Ah ¡¡ Emilio de Gorgot, totalmente deacuerdo contigo, la versión de los Devo del Satisfaction es extraordinaria en mi opinion, como debe ser una gran versión, que tenga poco que ver con la realidad
Se me hace raro que ni en este articulo, ni en el anterior de Manuel de Lorenzo, ni en ninguno de los comentarios se nombrara la gran versión que hizo Al Green del «Haw can you mend a broken heart» de los Bee Gees…. de los Bee Gees!!!
Temazo!
Pingback: Versiones memorablesPublicado por Emilio de Gorgot | E.T. Gafapasta (@etgafapasta)
http://www.youtube.com/watch?v=zFG1WA222cM
Un link a una versión que tiene su miga, y su historia. En 1997 la Big Band del Carnegie Hall hizo un homenaje a las bandas sonoras jazzisticas de las películas de Clint Eastwood, y se editó un doble CD (Eastwood AfterHours) bajo el sello Malpaso Records (bonito detalle). El solo de trompeta final de John Faddis es, sencillamente demoledor.
O las versiones de los temas de Bob Marley de Monty Alexander… por ejemplo «I shot the sheriff»
http://www.youtube.com/watch?v=5Ipnz58–NY
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No solo Somebody to Love de Jefferson Airplane era de Grace Slick en Great Society, tambien White Rabbit lo era. Versión en ácido de Alice in Wonderland.
Buena selección. Mi aportación: Me First and the Gimme Gimmes, ellos solitos, acumulan más de 12 versiones memorables. Repetitivos, sí.
Mi corrección (si se me permite): Motorhead es una canción original de Hawkwind.
«Jokerman» (Bob Dylan) por Caetano Veloso en Circulado ao Vivo. Escuchenla y disfruten de como una vez más las versiones del maestro de Duluth suelen ser mejores que las originales.
Para versión memorable la de Coltrane y su My Favourite things. Qué poco nos ocupamos del Jazz a veces.
Me parecen todas las versiones acertadisimas, había alguna que no conocía, pero dejar fuera la versión de el gran Cash de Hurt de los NIne INch Nails, cuando la hace suya y es básicamente su canción de despedida me parece un pecado. El videoclip es increíble. La version de Susie Q por los creedence también es una lección de como mejorar una canción que no es tuya
La versión más alucinante que existe en el mundo de la música popular es la que Nina Simone hizo del tema de Claude François «Comme d’habitude», que Paul Anka versionó en inglés como «My way», y que jamás nadie podrá superar en concepto, ritmo y arreglo.