Fui al Celsius y no me acordé de ti

Al Festival Celsius 232 no le hace falta ninguna crónica. Tampoco esta. Entiéndase la bravuconada: no es esa clase de evento que necesita que los medios se deshagan en halagos para garantizarse la continuidad. Si llevan una década llenando Avilés de lectores no es precisamente porque los suplementos culturales les hayan hecho el caldo gordo, sino porque han dado con […]