Tres conjeturas y media para un homenaje literario

 —Don Aureliano, ¿juega usted al ajedrez? —Claro, una partida de vez en cuando no hace daño. Me senté frente al coronel como quien se sienta frente a un pelotón de fusilamiento. Sabía lo que pasaría, «una partida de vez en cuando…», claro, eso dicen los que van de tapados. Había tanta humedad que la tela de las camisas se unía […]