Introducción
“Now, let’s take this three-dimensional cube and project it, carry it through a fourth physical dimension; not that way, not that way, not that way, but at right angles to those three directions – I can’t show you what direction at it is, but imagine there is a fourth physical dimension. In that case we would generate a four-dimensional hypercube which is also called a tesseract – I cannot show you a tesseract because I, and you, are trapped in three dimensions, but what I can show you is the shadow in three dimension of a four-dimensional hypercube, or tesseract. […]
The real tesseract, in four dimensions, would have all the lines of equal length and all the angles right angles; that’s not what we see here, but that’s the penalty of projection.
So, you see, while we cannot imagine the world of four dimensions, we can certainly think about it perfectly well.”
(Carl Sagan, Cosmos, 1980:10, The Edge of Forever)
Aunque el nacimiento de la denominada “modernidad” no se puede definir en una fecha exacta o un acto preciso, el desarrollo de la misma desde la segunda mitad del XIX y hasta nuestros días, tiene en uno de sus pilares básicos de desarrollo en el esfuerzo para explicar la realidad más allá de los límites que los medios y procesos cognitivos coetáneos tenían, muchas veces avanzando sobre una nueva comprensión de la misma realidad que dichos medios no habían sido capaces de explicitar.
“He de hacerle una confesión. Hojeando, por vigésima vez al menos, el famoso Gaspard de la Nuit, de Aloysius Bertrand (¿no es lícito que llame famoso a un libro que conocemos usted, yo y algunos de nuestros amigos?), se me ocurrió la idea de intentar algo similar y de aplicar a la descripción de la vida moderna o, mejor dicho, de una vida moderna y más abstracta, el procedimiento que él había aplicado a la pintura de la vida antigua, tan extraordinariamente pintoresca.
¿Quién de nosotros no ha soñado, en sus días más ambiciosos, con el milagro de una prosa poética y musical, aunque sin ritmo ni rima, lo suficientemente flexible y contrastada como para adaptarse a los movimientos líricos del alma, a las ondulaciones del ensueño, a los sobresaltos de la conciencia?”
(Charles Baudelaire, Pequeños Poemas en Prosa, 1869, 1987:61 p.)
1. Exordio. Representaciones bidimensionales del territorio
Durante milenios, la descripción entendida como válida de cualquier territorio, y aún más, de cualquier espacio (arquitectónico o no) se ha realizado mediante documentación bidimensional.
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Esto es la hostia. Pedazo de artículo.
Gran artículo, si señor. Estas reflexiones, por abstractas, quedan reducidas a un ámbito casi especializado. No por ello dejan de tener absoluta vigencia, incluso necesidad. No puedo estar más de acuerdo con Lebbeus Woods con la oportunidad de reflexión entre arquitectura y ciudad y sobretodo como idea y proceso. La concepción generalizada actual de la arquitectura se ha demostrado obsoleta y caduca, además de economicamente suicida. Y sin embargo, intuyo que tendrá o debería tener gran protagonismo en la definición de esos espacios virtuales que en todas sus formas e hibridaciones cada vez mas forman parte de nuestra existencia perceptiva.
Que conste que el artículo me ha gustado mucho, pero echo de menos algunos nombres. (Houllebecq no sale por obvio, pero, ¿y el resto?).
No sé muy bien a qué te refieres.
Una maqueta o un mapa generado en tiempo real, no sé dónde encajarían, como tampoco mapas de flujos o sensitivos, temporales, o una filmación. No quería criticar, ni mucho menos, me parece que está muy bien el artículo.
Bueno, no creo que haya nada malo en criticar.
Dicho esto, el artículo no pretende ser exhaustivo, sino más bien introducir un concepto con un par de ejemplos más o menos desconocidos para el público general. Entiendo que casi cualquier objeto de los que mencionas puede estar incluido, si bien dependerá de lo que representa y no tanto del propio objeto.
De hecho, hay una segunda parte del artículo en la que trataré alguno de estos objetos.
Cierto, que hay un (I). Esperaré impaciente el (II). Un saludo.
Muy interesante. El tema de los mapas me apasiona, estamos acostumbrados al convencionalismo euclideo, pero son fascinantes los mapas de pueblos primitivos, muchos son mapas donde la dimensión tiempo está dibujada. Con respecto al espacio virtual de internet Jaques Lacan en los 60 ya habló de que además de la biosfera, la troposfera, etc, nos envolvia la aletosfera: formada por la domesticación de las ondas ectromagneticas en lo invisible: radio, televisión, esfera virtual con efectos reales… en fin no me enrollo, espero con ganas la segunda parte.
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