Cine y TV

Tom Cruise es Dios

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Díganme la verdad: ¿parece un Mesías o un vendedor de seguros? Foto: Cordon Press

El mundo es definitivamente un lugar extraño. Sí, supongo que siempre lo ha sido. Es decir: los egipcios adoraban a estatuas con cabeza de pájaro, por ejemplo. No voy a decir que lo entiendo, pero supongo que aquello respondía a una longeva tradición de dogmas de aluvión, recopilados en vaya usted a saber cuántos papiros apolillados e inscripciones talladas en piedra. Tampoco voy a decir que entiendo a quienes adoran a los ídolos actuales, llámense Jesús, Alá o Buda, pero supongo que la costumbre de creer en estas cosas también es producto de largas tradiciones que se encadenan y se confunden unas con otras a lo largo de los siglos. Pero… ¿Tom Cruise? O sea, ¿en serio?

Para ser sincero, no conozco demasiado esa organización sectaria llamada Cienciología. Sé que la fundó un aspirante a escritor de ciencia ficción, L. Ron Hubbard, quien un buen día decidió seguir su propio consejo (“la forma más rápida de hacerse millonario es fundando una religión”) y en un despliegue —admito que impresionante— de técnicas de autoayuda terminó viviendo en un yate. Y eso que el tipo escogió el nombre más estúpido posible para una religión, aunque quizá es que supo ponerse en la mente del cretino medio y adelantarse al análisis semántico de sus futuros discípulos. Quizá se dijo: “¿qué palabra suena más científica? Ciencia. ¿Y cómo se consigue que algo suene más serio y fiable? Añadiendo -logía al final”. Y ahí lo tiene usted: Cienciología. Que es como aquello de la “teosofía”: términos arbitrarios elegidos mediante procedimientos no muy distintos a los que utiliza Frigo para bautizar sus helados. Frigo-dedo. Ciencio-logía.

También sé, como todos ustedes, que Cienciología se dedica a captar adeptos ricos y famosos para ayudarles a tener el éxito que en realidad ya tienen y demostrar así que la organización posee el secreto de ese éxito. Cuando el verdadero secreto de Cienciología supongo que consiste en poner a trabajar gratis a unos cuantos desgraciados en la esperanza de que algún día serán como esos adeptos ricos y famosos. No sé cómo lo hacen exactamente ni me interesa, y no porque yo no quiera tener un yate también, sino porque todavía no se me ha ocurrido un nombre adecuado para una religión (Ciencio-logía y teo-sofía ya están ocupados… ¿qué tal teo-logía? No, un momento.,.). Y porque me da la brisa de que estas cosas sólo salen bien en América. El caso es que Cienciología ha prosperado, hasta el punto de que compra inmuebles aquí y allá; no hace mucho inauguraron una sede en Madrid. Y allí estaba su Papa particular, Tom Cruise, recibido con ovina aquiescencia por las autoridades locales, incapaces como de costumbre de resistirse al encanto de Hollywood. O quizá es que esas autoridades se morían de ganas por hacerse una foto con Tom para sus respectivos Facebook. Pero vamos, lo de que una secta extraña plante un templo en mitad de Madrid resulta un tanto embarazoso en pleno siglo XXI. No imagino al Ayuntamiento de Madrid dándole una licencia a Aleister Crowley para montar uno de sus chiringuitos de “magia sexual”, aunque bien es posible que en Castellón las autoridades incluso le hubiesen hecho rebaja. Pero bueno, ahí está: Cruise plantó un edificio en pleno centro de Madrid con su mejor cara de “sé que soy demasiado guapo para ser un dios, pero aquí me tienen”.

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25 comentarios

  1. Nota a Wert: Cienciología parece cumplir los requisitos para que sus escuelas obtengan concierto educativo en España.

  2. Pobre Cruise! Menudo Sambenito le ha caído hasta el final de los días.

    Si tuviera mi propia Iglesia, y necesitara un representante, desde luego no despreciaría a Cruise como embajador de ella, teniendo en cuenta de que estamos hablando del actor mejor pagado del mundo. Es cierto, lo es. Y esto para muchos, independientemente de su calidad como actor (entiendo que la gente aborrezca su histrionismo, pero haciendo un balance de pros y contras, me reconozco Pro Cruise total), significa éxito, fortuna y poder. Algo que muchos anhelan, y un claro exponente del American Dream.

    Travolta estuvo mucho tiempo en la cuerda floja. La disco people vestía como él, porque encarnó a Tony Manero, que no era más que un retrato de una parte de la sociedad de la época. Pero hasta que no lo rescató el (tu) amigo Tarantino, estaba bastante olvidado, y su resurgir ha sido importante pero con PEROS. Cienciólogo sumido en el escándalo de liarse con su masajista? Al menos Cruise luce palmito junto a tias buenas a las que en su momento ayuda a empujar sus carreras…

    Por cierto, sabíais que Cruise iba para cura y llegó a acceder a un seminario? Un chico muy espiritual…

    • Qué maaaaaja, se lo ha tomado como una auténtica defensa a Travolta como cara visible de la cienciología. Oh, honey.

    • No puedes menospreciar a Travolta, que entregó Su carrera por nosotros. Su trayectoria personal es mucho más espiritual y mística que la de Cruise —aunque nada de seimiarios, hay que leer entre líneas— y se enfrentó a pruebas mucho más duras en la cúspide del éxito.

      Pero, más allá de eso, su acumulación de películas cochambrosas es un verdadero acto de martirio, digno de todo un líder. Porque nadie (excepto Nicolas Cage) puede ser así de inútil a la hora de elegir guiones. Y la resurreción con «Pulp fiction»… bien, tiene su lado oscuro, porque realmente creo que Tarantino hizo un ejercicio encubierto de arrianismo travoltiano. Tarantino convierte todo lo que toca en Tarantino… y eso no es bueno.

  3. No se preocupe, Guardiola lleva el mismo camino. Y aunque quizá se lo merezca un poco más, la desproparción y/o descontextualización es la misma. El Guardiolismo como religión depende del éxito de Tito Vilanova.. Como fracase, ya tenemos Mesías Catalán-Guardiolesco (aún más…)

    • En este divertido artículo se menciona a Cruise y a Travolta y su vinculación con la cienciología. ¿Por qué, desviarse tanto para hacer un comentario?

  4. No….ahora en serio. ¿Y esto? ¿A qué viene ahora? El tiempo que he dedicado a leer esto no lo recuperaré jamás.

  5. Solo una puntualización: no hay nadie, repito NADIE, a quien le guste el Muesli. Solamente hay gente que dice que le gusta por razones que la mente humana no alcanza a comprender. Es más, lo más probable es que la misma gente que dice que le guste el Muesli sea la misma que dice que «en Magnolia estaba muy bien».

  6. Pues a mí me gusta el muesli…

  7. Esta gente son el tipo de chalados que no divierten a nadie. Una religión aburrida no puede tener éxito en España, es imposible. Además por lo general «aquí» no buscamos la «superación» (mucho menos pagar cursos para ir ascendiendo), sino cosas muy distintas: el drama, la tragedia, la juerga, el perdón, la humillación, etc.

  8. Pues hay quien comparaba a Cruise con Cary Grant.

  9. 1) Tom Cruise es un cansino y cada vez que sonríe me dan ganas de abofetearle.
    2) «Muesli» es otra forma de llamar al alpiste
    3) Travolta lo mola todo, ¡si hasta ha dado lugar a que se llame a la gente «Travolta» cuando bailan muy bien! Y aunque no mole, es que no soporto a Tom Cruise.

  10. alronquintterl

    Es decir… que el point del artículo es que no te gusta Tom Cruise. Así, en general. Y que te choca que sea imagen de una secta que no te dice nada. Pues bien, pues vale. Cosa ligera, desde luego.
    Pero caes en incoherencia; dices que te la suda que Cruise sea gay o no y que el tratamiento que la «prensa» del corazón da a estos temas está anclado en el S.XIX. Sin embargo caes en el mismo error al no distinguir el actor (el profesional) de la celebrity, que es la que maneja el rollo éste de la cienciología y sus apariciones esperpénticas.
    A mi me la pela la vida privada del actor; siempre, si a uno le gusta cierto arte (cine, por ejemplo y en este caso) se debe procurar distinguir la vida personal, que nunca conoceremos y que entra dentro de un conglomerado de contratos millonarios y falsas historias, y el actor haciendo su trabajo, que es lo único que podemos juzgar porque es lo único que de verdad apreciamos. En fin, ahí ya cada uno tendrá su opinión sobre el Cruise actor; mejor, peor o fatal. Pero a mi de siempre me la ha sudado la vida personal de al Pacino, Kubrick, Hitchcook, Allen o el que me nombren… me importan sus trabajos. Todo lo demás es ficción.
    Otra cosa, cienciología, cristianismo, islam… no se por qué uno tiene que ser una secta y el otro una religión o por qué uno u otro me tiene que infundir más respeto… Son lo mismo.

  11. Menudos comentaristas más amargados. Es un texto humorístico. Sacaos el palo del culo, que os está tocando con el cerebro.

  12. Tan educado como el tuyo, Fósforo.

  13. Es el peor artículo que he leido en Jot Down hasta el momento. Flojo, flojo y flojo. Como decían en el cole: «Necesita mejorar»

    • Uno de los mejores artículos que se han escrito el Jot Down hasta el momento. Bueno, bueno y bueno. Como decían en el colé: «progresa adecuadamente +»
      Como dice el autor: para gustos colores

  14. Lo del muesli, glorioso.

  15. Pues a mí me ha divertido.
    En la única película que la gente dice que está bien, es en la que más hace de sí mismo. «Vendedor de seguros», no se podría haber descrito mejor. Y en Magnolia es lo que hace, vender seguridad.
    ¿Quién no preferiría a Travolta? Es un fracasado asumido, con todas las ventajas estéticas que eso conlleva de cara al futuro. Jesucristo también era un fracasado y lo asumió perfectamente. Y ha funcionado.

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