Cine y TV

In memoriam: James Gandolfini

RIP James Gandolfini
No puede ser. Entenderán que estas apresuradas líneas de última hora no sean (todavía) el homenaje que merece, pero cuando anoche me llegó al teléfono el mensaje de una amiga que simplemente decía “James Gandolfini ha muerto”, pensé que me estaba tomando el pelo. Porque James Gandolfini no puede morirse. Pero ahora que sabemos que es cierto, teníamos que dedicarle un adiós.

Sí, sé que un actor es una persona como cualquier otra y que está sujeto a los mismos tristes incordios de la mortalidad que nosotros, pero cuando te comunican una noticia así no dejas de quedarte boquiabierto. Es como cuando te revelan que los Reyes Magos son los padres; cuesta asimilarlo. Si algo tiene la ficción es que alude a la faceta más infantil de nuestro interior y, francamente, creo que nadie que haya visto The Sopranos puede negar haber sentido esa adoración infantil hacia él, hasta el punto de identificar al actor con su personaje. Incluso sabiendo que no eran la misma cosa. Y aunque no ayudasen a deshacer esta confusión la actitud incómoda de James Gandolfini —cabeza gacha y mirada torva incluidas— en los grandes eventos o sus ocasionales arranques de furia cuando alguien lo filmaba sin su permiso en plena calle mientras estaba tranquilamente de compras. Sí, probablemente la postura más madura sería la de decir “todo esto es ficción, todos son actores, a este hombre ni siquiera lo conozco y nada de esto me afecta”. Pero qué quieren que les diga: dudo que algún admirador de lo que para muchos es el producto más apabullante que ha parido la televisión, The Sopranos, no vaya a sentirse hoy como que ha perdido a un conocido de toda la vida. Cuando uno veía a James Gandolfini creía estar viendo a alguien indestructible. No inmortal, pero en todo caso lo imaginaba uno muriendo de viejo en su mansión de Beverly Hills, con un habano entre los dedos y esa —desde hoy legendaria—mirada perdida en el infinito. Y no de un infarto a los 51 años. Aunque, tal vez como un guiño poético del destino, ha muerto mientras estaba de vacaciones en Italia.

Con todo, uno no deja de pensar “sí, bien, pero ¿cuándo rodará su próxima película?”. Porque la verdad es que en un star system donde abundan las máscaras descafeinadas, James Gandolfini era como un doberman en mitad de una manada de caniches: alguien a quien tenías que mirar forzosamente porque traía consigo el poso de toda una vida y no precisamente una fácil vida de estrellato consumado. Quizá el hecho de haber alcanzado la fama y la fortuna a una edad relativamente tardía —aunque ya lo hubiésemos visto antes en algunas películas y, por así decir, nos sonase de algo— nos permitió contemplar el producto acabado. El James Gandolfini bien curtido, como los vinos. Y el producto era magnífico: un hombre que sabía cómo mirar, cómo expresarse con lo mínimo, cómo imponer su estampa en el habitualmente melifluo éter de las pantallas. Él parecía real. Y probablemente era mucho más real que muchos de sus famosos compañeros de profesión.

Es imposible olvidar su primera aparición en el primer episodio de The Sopranos: únicamente un hombre y su mirada; eso fue todo lo que hacía falta para conseguir que prestáramos atención a lo que estaba ocurriendo en la televisión… y ya no nos dejó ir hasta seis años después. Hizo lo que nunca pensé que haría nadie: equipararse al todopoderoso Marlon Brando y su inmortal Vito Corleone. Sí, es cierto que Gandolfini ha ofrecido actuaciones brillantes en otros vehículos, pero si le vamos a recordar por algo es por su encarnación de Tony Soprano, casi con toda probabilidad el más grande personaje que ha dado la televisión en las últimas dos décadas y uno de los caracteres más complejos que hayan aparecido en el medio. El propio Gandolfini no podía entender por qué lo habían elegido a él (“¿podéis creer que me han elegido para el papel protagonista con esta cara?”), ya que no concebía que la HBO quisiera cederle semejante caramelo de serie a un tipo calvo, entrado en kilos y con una voz nasal de saxofón. Pero alguien había visto en él más de lo que habíamos visto los demás en Amor a quemarropa, o donde fuera. Habían visto en él lo bastante como para cargar toda una gran producción televisiva sobre sus espaldas. Y él respondió a esa responsabilidad, y de qué manera. En parte con su talento; y en parte con su aparentemente inmensa fachada. Aquello lo convirtió en un icono internacional, en un rostro que muchos de nosotros hemos contemplado durante años, completamente fascinados por su capacidad para traspasar el vidrio de la pantalla o con lo que quiera que fabriquen las pantallas ahora. Un hombre que tenía Presencia, con mayúsculas. Ahora, sin embargo, ya no está. Era uno de los grandes.

Adiós al sádico Virgil de Amor a quemarropa; adiós al teniente Dougherty de Marea Roja; adiós al carismático alcalde (cómo no, lo mejor de todo el film y casi lo único salvable) del remake de Pelham 1,2,3; adiós al teniente general Miller de In the loop; adiós al Doug Riley de Welcome to the Rileys. En fin, adiós a todos ellos. Y sobre todo, adiós a Tony Soprano. Si los personajes acompañan a los actores al cielo, más le vale a San Pedro tener una buena excusa para explicar por qué se lo han llevado, porque no me extrañaría que alguien lo agarrase del cuello gruñendo entre dientes are you fucking kidding me?

Allá arriba les conviene tener unos cuantos patos.

Un día triste para el cine y para ese nuevo cine en que se ha convertido la televisión gracias, entre otras cosas pero sobre todo y muy especialmente, a The Sopranos. Un día triste para todos los que hemos disfrutado durante años con su trabajo, su carisma y su personalidad. Solamente hay una manera de decirlo: James Gandofini era El Hombre. Descanse en paz.

Y ahora… fundido en negro.

RIP James Gandolfini 2

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45 Comentarios

  1. Pablo Urcelay

    Oh… man.

  2. Comparto contigo totalmente lo que has escrito. Tan solo apuntar que, junto a The Sopranos, la serie The Wire para mí han sido las dos mejores series que he visto en mi vida…y he visto muchas. Estoy seguro que Galdofini también habría encajado a la perfección en esta última.

    Un saludo a todos los sopraneros.

    • Yo añado «A dos metros bajo tierra» y «Deadwood».Aunque el western no me va demasiado, hayq ue rendirse a la evidencia de que esa serie tenía calidad a raudales.

  3. Pingback: In memoriam: James Gandolfini

  4. También se ha ido la voz de Carol, en la peli «Donde viven los monstruos» de Spike Jonze. Hasta ese muñeco-monstruo le copió la mirada de soslayo…

  5. Descanse paz. Gracias al Sr Gandolfini por impagables y grandísimos momentos de disfrute, viendo The Sopranos.

    Adiós, Tony.

  6. Glorioso epitafio para un actor tan grande. Somos muchos los que estamos en shock hoy. Simplemente no me lo puedo creer, como dices, Gandolfini parecía indestructible.

    Lo del cielo agarrando a San Pedro ha sido sublime…

    Se nos ha ido un amigo, tio…

  7. Muy bueno el fundido a negro, gran homenaje.

    Me he quedado flipado: ayer mismo estaba viendo a Gandolfini en «Velocidad terminal», que emitía La Sexta3.

  8. No creo que se me quite el nudo de la garganta que tengo desde que me he enterado de la muerte de James. Enamorarse de un personaje solo es posible si es capaz de removerte el alma con todos los sentidos, y con Tony fue así. Os puedo jurar que le olía, y su olor me hacía ponerme cardiaca.
    Le echaré de menos, como se echa de menos a alguien allegado, con las entrañas.

  9. Algunos actores tienen la fortuna de cruzar su línea vital con un papel determinado, que les marca, condiciona y -a veces- incluso estabula.

    Gandolfini fue uno de esos actores, a pesar de que muchos nos quedásemos ya con su cara en la brutal secuencia de tortura a las carnales redondeces de Patricia Arquette (Chéz Tarantino guionista) en «Amor A Quemarropa». En el cine, se encontró con ecos de ese papel, el de matón impío, que debió ser el trampolín para «Los Soprano». Sin embargo, pudimos disfrutarle también en esa alucinada comedia recomendable para cualquier interesado en el mundo de la alta política y los gabinetes de comunicación, titulada «In The Loop»…

    A modo de anecdotarioinventario, parece que vuelve la leyenda negra de los actores, convertidos en megaestrellas por algún importante serial televisivo y que encuentran pronto deceso… A vuelapluma, mi admirado David Janssen (El Fugitivo, Harry-O 49), Bill Bixby (El Increíble Hulk, El Mago, 59 ), Michael Landon (Bonanza, La Casa de la Pradera, 54), su grueso hermano en el rancho, Dan Blocker a los 43… James Franciscus (Longstreet, Mr. Novak, 57), Bob Crane (Los Héroes de Hogan, 49… en la buena película «Autofocus» se cuenta su historia, digna de El Caso), George Reeves (el Superman televisivo de los años cincuenta, 45) o Christopher George (El Inmortal, The Rat Patrol 52)…

    En fin, leyendas urbanas…

    O no… que diría Mariano…

  10. Ayer estaba con una amiga tomando una copa cuando, tras haber dado un repaso a Twitter soltó la bomba sin saber a qué nivel algo así podía afectarme: «Ha muerto James Gandolfini».

    Una avalancha de sensaciones envuelta en un aturdimiento enorme, ese instante de negación de que hablabas, Emilio, para descubrir en un estado totalmente alterado que efectivamente no era broma. Dolor, bajonazo, y ojos húmedos.

    Se ha ido uno de mis héroes/villanos favoritos, y ahora cada vez que revisione The Sopranos, o True Romance, se me hará un nudo en el estómago.

  11. Javi Marcos

    Sin James no hubiera habido Los Sopranos.

    Y sin Los Soprano no hubiera habido The Wire, Boardwalk Empire o Game of Thrones.

    • Miguel Àngel

      Twin PEaks fue la primera serie que demostró que se puede hacer una serie de autor y ser exitosa, abrió tantas puertas que es dificil calcular su influencia, la que habrió el camino es esa serie. Los Soprano sin duda ha sido uno de los 3 ó 4 hitos dificilmente superables que ha dado la televisión en estos últimos 20 años. Y respecto a JAmes Gandolfini cualquier comentario sobra. A ver si Emilio se anima con Twin Peaks.

  12. James Gandolfini es inmortal.

  13. Juan Luis

    En realidad Gandolfini ya estaba «muerto», lo hizo el 10 de Junio de 2007 :(
    Mejor que «fundido a negro», «corte a negro y silencio», como el final de «Los Sopranos».

  14. Not The Bees

    Jodidos patos

  15. Protagonista de una de las mejores series de television jamas producida. En cierto modo su muerte me ha vuelto ha hacer sentirme huérfano, al igual que el día en el que visione ese amargo ultimo capitulo. Un día triste. Al menos murió de vacaciones.

  16. Si en la serie era impensable que pudiera morir, en la realidad es…. simplemente demasiado… Descansa en paz. Se va uno de los grandes.

  17. Me sumo a los que esta noticia les ha sentado como un inesperado corte a negro. No hace mucho decidí hacer una humilde ilustración del enorme Gandolfini para mi blog y ni siquiera tuve que mirar imágenes de referencia. Los trazos me salieron de dentro…y tengo comprobado que eso solo pasa cuando alguien te ha dejado una marca dentro. Él lo hizo.
    Venga, termino aportando dos papelones del amigo Gandolfini que creo que nadie ha mencionado: el de «The Mexican» y su dolorido Woody Dumas en «Perdita Durango».

  18. Larry Bird

    Se nos fue con los patos…

  19. Funestini

    Cuando todos ustedes maduren, se darán cuenta de que lo más triste de esta muerte, es el vacío y la angustia que deben estar sintiendo su esposa e hijos junto con los que de verdad le conocieron y le quisieron. Y me refiero al ser humano James Gandolfini, no a ese ente ficticio llamado Tony Soprano.

    • HermanoBrown

      Damos por hecho el vacio y la angustia de su familia, al menos yo. No quiere decir, sin embargo, que no podamos sentir cierta congoja ante la perdida de un actor que nos ha brindado, a traves de sus personajes, y de su presencia, momentos inolvidables. No podemos negar que su presencia es apabullante.

    • Este mismo año yo también he perdido a un familiar muy, muy cercano, que por desgracia no ha sido el primero, así que puedo entender perfectamente cómo se sienten sus allegados. Pero no puedo hacer nada por ellos, así como ellos no pueden hacer nada por mí.

      Lo que sí puedo hacer es rendirle un homenaje como espectador a una persona cuyo trabajo me proporcionó muy buenos momentos. La ficción, cine o literatura, la música, etc. no son asuntos triviales. Son cosas que nos ayudan a vivir y a intentar ser felices, lo cual no resulta nada fácil en este mundo nuestro. Los defectos y virtudes de James Gandolfini quedan para quienes lo conocieron directamente. A nosotros nos queda su trabajo, y perdóname, pero creo que lo más «maduro» es reconocer que uno puede sentirse afectado por la muerte de un extraño porque es alguien que —sin saberlo él— nos ha acompañado en muchos momentos.

      Podías tener un mal día y acabarlo bien viendo a Tony Soprano en pantalla. James Gandolfini me ha hecho sonreír o disfrutar en malos días, sin importarme que en realidad fuese una buena persona o que su familia le quisiera mucho. Y eso es más de lo que puedo decir de mucha gente a la que sí conozco personalmente.

      Si estuviera en mi mano hacer algo que reconfortase a su familia lo haría, pero no es el caso.

      Creo que la madurez consiste precisamente en reconocer el efecto que el arte y la ficción tienen en nuestras vidas, en nuestra felicidad. Y en admitir esa faceta infantil a la que yo, desde luego, no pienso renunciar jamás.

      • Ahí la has dado, Emilio. No sé qué sería de mí en este mundo de mierda sin mi música, mis novelas, las películas con las que crecí y mis series . Hay una discográfica que se llama «Soulfood». «Alimento para el alma», un nombre muy acertado.

  20. ¿Ahora quién le pedirá a Silvio que imite a El Padrino? James Gandolfini, o simplemente, Tony, gracias.

  21. Pingback: Anónimo

  22. La psiquiatria y el cunilingus nos han llevado a esto

  23. Se me han saltado las lágrimas al leerte, Emilio. Cuesta creerlo y aceptar que se ha ido un grande, inmenso en realidad. Vi su entrevista para el Inside the actors studio y creo que jamás un actor me llegó tanto. Saludos desde Venezuela.

  24. Gran actor, carismático y con eso que dice el artículo, presencia, de los que atraviesan la pantalla. Y además, nos ha dejado una interpretación, un personaje a la altura de los mejores del género con la dificultad de hacerlo en una película de 6 temporadas y sin que nos cansara. Sólo dejándonos con ganas de más. Descanse en paz.

  25. Elena Castro

    Qué maravilla que alguien a quien uno no conoce, pueda expresar como has hecho tú, Emilio de Gorgot, todo lo que siento con respecto a ese monumento (en el mejor sentido) de actor que fue (y seguirá siendo) James Gandolfini. ¡Claro que era, igual que Marlon, de esos actores que te daban completa felicidad cada vez que aparecían!
    Lo vamos a extrañar…y mucho.
    Descansa en paz, querido James

  26. Sorprendido, triste, vacio y profundamente agradecido a toda su obra me deja la perdida de este gran actor y ser humano llamado James Gandolfini.

  27. RIP, Tony Soprano. Extorsionarás a los ángeles en el cielo.

  28. Pakopunk

    Una llamada a las 0800h presagiaba malas noticias y así ha sido. Mañana homenaje póstumo a Gandolfini con visionado del primer capítulo de Los Soprano, unos cannoli de crema y un gran vacío.

  29. En Roma…no podía ser en otro sitio..Sit tibi terra levis Tony

  30. Anthony LaPaglia fue la primera opción para interpretar a Tony. Seguro que habría hecho un gran trabajo, pero Gandolfini hizo suyo al personaje. Cuando pueda me reviso la serie completa, que era grandiosa. Descanse en paz.

  31. El antiheroe que abrió la puerta a House´s y etcéteras…
    Me encanta el post, el respeto con que se trata al igual que los comments.

    Homérico James Gandolfini.

    Spinosa

  32. alronquintterl

    Vean ustedes «Todos los hombres del rey», un Gandolfini soberbio nos regala de nueva su talento.

    Hasta siempre, James. Gracias.

  33. Moltisanti

    Gran artículo, pero hay un fallo en el homenaje final: no es un fundido a negro , es un corte a negro

    • Juan Luis

      Efectivamente Moltisanti, es un «corte a negro y silencio» como comentaba un poco más arriba y no «fundido a negro». Me hace dudar si gente como C. Boyero han entendido el final de la serie confundiendo ambos términos, que significan cosas diametralmente opuestas.
      Saludos.

  34. Un texto que, aunque a priori muy emotivo y muy secundado en los comentarios, personalmente no me provoca ningún desconsuelo ni llanto. Y ello es debido a que no he visto la serie The Sopranos. De hecho, solo conozco a Gandolfini por la película que hizo con Robert Redford y en la que interpreta al alcaide de la prisión militar. Y lo hizo bastante bien; esa mezcla entre la admiración que sentía por el teniente general Irwin y cómo no cede -a pesar de su evidente debilidad- en la defensa de su puesto al mando de la prisión.

    Tenía magia el hombre, sí, se le notaba un tipo de mirada con la que podía evocar e interpretar muchas cosas.

    Descanse en paz.

  35. Otro bonito homenaje de esos que Tony (James) seguramente despreciara al escucharlos al tiempo que sonreía por dentro.

  36. Buen texto de homenaje. Aquí va otro en forma de las canciones que acompañaron a Tony Soprano…

  37. Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Búsquese otro nombre

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