Arte y Letras Historia

Bonnie & Clyde (y II): La cacería

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Bonnie y Clyde. Foto: DP.

Viene de la primera parte.

Bonnie y Clyde eran gente guapa,
pero os digo, amigos,
eran los hijos del diablo.

(«The Ballad of Bonnie & Clyde», Georgie Fame & Blue Flames, 1968)

Kansas City es una curiosidad geográfica. Sobre el mapa, las calles y los edificios se extienden a ambos lados de la división política entre dos estados, Kansas y Missouri, porque la frontera discurre justo por el corazón de la ciudad. Que no es una ciudad. Desde el punto de vista administrativo e histórico hay dos ciudades, y las dos se llaman Kansas City. Como dos mellizas de distintos padres, han crecido espalda con espalda, pero cada cual con su propio ayuntamiento, sus propios servicios y su propia idiosincrasia. En su mitad norte, como las antiguas Buda y Pest, están separadas por las aguas del río Missouri. En la parte sur, la frontera abandona la corriente y atraviesa una calle de dos carriles en la que, según la acera, el transeúnte camina por el estado de Missouri o por el estado de Kansas.

La ciudad más antigua es la que hoy pertenece a Missouri. Los colonos la bautizaron con el nombre de una tribu india local, los Kanza, y obtuvieron su estatus administrativo en 1853. Ocho años más tarde, en 1861, fue establecido el vecino estado de Kansas. Cierto número de pequeños pueblos que estaban al otro lado del río quedaron de repente bajo el gobierno del nuevo estado. Se unieron en 1872 para crear un nuevo municipio, la segunda Kansas City. A vista de pájaro, son un único núcleo urbano. Pero, aún hoy, los lugareños de ambas mitades suelen apresurarse en aclarar la diferencia cuando preguntados por forastero. La Kansas City antigua, la de Missouri, es tres veces más grande, más rica, y atesora los estadios, los museos y los grandes edificios. Se escora más a la izquierda en lo político y su voto acostumbra a decantarse por el Partido Demócrata. La Kansas City «nueva» es más dispersa y más pobre, salvo en suburbios acomodados como Overland Park. Suele votar al Partido Republicano.

La Kansas City de Missouri es también la de las atracciones históricas. Una de las más famosas, que hoy ya no existe, era el motel Red Crown Tavern. Situado cerca de Platte City, un modesto suburbio de las afueras, estaba compuesto por pequeñas casitas con garaje propio que podían ser alquiladas de manera individual. Fue demolido a finales de los sesenta, cuando los terrenos fueron expropiados para la construcción de una autopista. Antes, el Red Tavern había sido un bar de mala reputación —un prostíbulo, según las malas lenguas— regentado por Holt Coffey, antiguo sheriff de la localidad. Décadas antes, en aquel mismo motel, el propio Coffey se había batido a tiros con la banda de Clyde Barrow y Bonnie Parker. Y había vivido para contarlo, cosa que no podían decir todos los agentes de la ley que intentaron detener a la peligrosa pareja durante sus últimos meses de fuga. Unos meses marcados por tiroteos, accidentes de tráfico, desesperación, agonía física, agotamiento psicológico y muerte.

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5 comentarios

  1. Qué historiaza, señor! Felicitaciones. La percepción que tengo del ciudadano medio de los EEUU, y como yo tantos otros, es siempre el tópico del texano, algo cerril, con el eterno sombrero de cowboy y armado hasta los dientes. Es un estado anómalo, donde mataron a JFK, con la pena de muerte, la legalidad de las armas y las matanzas en los colegios en primera pagina y que dio los natales a un presidente nefasto. Gracias por la lectura.

  2. Excelente historia muy bien narrada, con tantos detalles humanos y sociales que hacen reflexionar sobre ese gran país. La imagen fisionomica y remanida que tengo del ciudadano medio de los EEUU, y que creo tantos otros compartirán, es la del texano, algo cerril, con su eterno sombrero de ala ancha y armado hasta los dientes. Es un estado anómalo, donde mataron a JFK, con la legalidad del uso de las armas proporcional a las condenas a muerte y con las matanzas en los colegios donde los culpables no son los fabricantes de armas sino el ciudadano tentado por el diablo, según los fánaticos relilgiosos, y que dio los natales a un nefasto presidente. Gracias por la lectura.

  3. Gran relato. Muchas gracias. La película se toma muchas libertades al relatar la historia, pero es muy, muy buena

  4. menta verde

    Una gran historia, gracias.

    Viene bien aterrizar mitos como estos con detalles cotidianos que tuvieron tanto impacto en la vida de sus protagonistas

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