Ciencias Entrevistas Política y Economía

Carmen Herrero: «Se han rebajado tanto las condiciones laborales que ha aparecido un nuevo tipo de pobres: los pobres con empleo»

Carmen Herrero

Carmen Herrero (Madrid, 1948) es matemática y doctora en Ciencias Matemáticas pero ha dedicado toda su vida profesional a la economía. Catedrática por la Universidad de Alicante durante más de treinta años, también ha sido profesora en el Reino Unido, en Austria o en Italia, entre otros. En todo este tiempo ha trabajado manejando términos como equidad, compromiso o solidaridad, que al lego le parecerían alejados de la disciplina económica. Autora de numerosos libros y cabeza de otros tantos proyectos de investigación sobre la economía del bienestar, su labor fue reconocida con el doctorado honoris causa por la Universidad de Granada en 2014 y con el Premio Rey Jaume I de Economía en 2017. La primera mujer en recibirlo en veintinueve ediciones. «Y me lo dieron cuando ya me había jubilado» confiesa riendo.

¿Qué es la economía del bienestar?

Es la rama de la economía en la que yo trabajo, sí; y se distingue porque, en lugar de mirar a la economía en su conjunto, a los datos macro, pone el foco en el individuo. Para que los individuos estén bien necesitan una serie de requisitos. Sobre todo necesitan la capacidad de desarrollarse como personas. Y esa capacidad depende, entre otras cosas, de tener oportunidades de educación, de tener acceso a servicios de salud si están enfermos, de desarrollar sus ideas. Se trata básicamente de tener oportunidades. Por ejemplo, si tiene una buena idea, si tiene algo que decir al mundo, debe tener acceso a los mercados financieros, al crédito, para poder llevar esa idea a cabo. Todo eso forma parte de la economía del bienestar.

Tú eres matemática. No eres estrictamente economista, ¿verdad?

Mi formación es en matemáticas, estudio la carrera de Matemáticas y, en efecto, no tengo el título de economía, aunque sí que soy economista de facto. Bueno, en realidad sí que tengo un título de economía muy bonito; el de doctor honoris causa por la Universidad de Granada en economía. Me hizo mucha ilusión porque yo nunca había tenido un título oficial en economía, pese a que he trabajado en la materia muchísimos años y he hecho muchos cursos pero no cursé la carrera de Económicas. Claro, cuando me dieron el doctorado honoris causa en 2014 me pareció algo precioso. De hecho, fue en la misma ceremonia en la que se lo dieron a Álvaro Siza [risas].

Es curioso porque Siza es un personaje conocido dentro y fuera del mundo de la arquitectura, en cambio, los economistas sois absolutamente desconocidos para el público general, y eso que trabajáis en la estructura fundamental de la sociedad. ¿A qué crees que se debe este desconocimiento? 

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5 comentarios

  1. cansaodepalabreria

    Tiene buen discurso, pero parece que critica más a las clases bajas y medias por no querer pagar impuestos que a los agentes de poder económico y político (MNEs, banca, FMI…) que aplican indirecta o directamente las políticas económicas que joden a la sociedad con ese dinero que pagamos en impuestos. Es cierto que Carmen es economista aunque no haya estudiado economía, solo ellos dicen algo así «El bienestar, la desigualdad o la pobreza son variables relativas a la sociedad en la que vives. Una persona que aquí es pobre, trasladada a Ghana con su misma renta, deja de ser pobre.». No existe el Grado en Economía, sino el Grado en Capitalismo, sólo se enseñan teorías y modelos y blablas apoyados en las bases sobre la condición humana normalmente no mencionadas del Capitalismo. Hasta el marxismo deriva del capitalismo. No hay personas, hay trabajadores, cotizantes, consumidores… Eso del «equilibrio entre el bienestar individual y el bienestar social» ya muestra cómo enseñan a pensar (y a comportarse en el día a día) en las facultades de capitalismo, egoísmo y avaricia (eh, pero si se pagan impuestos, ta to arreglao).

    Los estudios oficiales de economía están actualmente muertos. Y los que enseñan en bachillerato son deprimentes para el futuro de la humanidad. La matematización que ha sufrido la economía es deprimente. La argumentación teórica se infravalora. Parece que los economistas nos hemos convertido en tontos binarios que solo podemos hablar en dimensiones lineales, sin interrelacionar causas y efectos mediante el lenguaje. Parece que la afirmación que no salga de esos laboratorios de personas (horripilante, inhumano), de esa deshumanizadora econometría, es pensamiento abstracto inútil. La econometría… esa que para afirmar necesita establecer que «si todo se mantiene constante». Anda ya ome, y encima lo llaman ciencia. En las aulas de economía crian robots binarios, que sólo saben hablar de modelos teóricos basados en hipotesis surrealistas e inhumanas y variables que suben o bajan, en lugar de seres humanos con pensamiento crítico y capacidad de identificar causas y efectos interrelacionados. Las matemáticas hacen daño a la economía. La economía necesita humanizarse, no racionalizarse linealmente a números.

    Los mejores economistas son los economistas de campo que no deciden políticas, los que verdaderamente la practican: los que se ven obligados a cobrar el salario mínimo echando 3 horas en el metro y 10 en el curro. Los que saben lo que cuesta unas gafas para los críos, los libros del cole, y el bonobús. Esos sí que saben de economía, y no los economistas, que la mitad hablan de trabajo sin tener ni idea lo que es trabajar en una empresa privada. Por eso odian a la figura del economista, porque hablan sin saber.

    Humanidad es lo que necesitamos. Mientras no haya humanidad, no se verá la felicidad en el camino, sólo el ombligo. Educar en solidaridad (no solidaridad de pagar impuestos, sino solidaridad humana), en entender las situaciones de los demás. Tratar con dignidad a las personas. De mamífero a mamífero. De ser humano a ser humano.

  2. Jose Maria Aznar alias "Mr amasdedestruccion+ivas"

    Uber, Cabfy, Deliveroo, la nevera roja… todo este tipo de empresas de mierda, con inversores, en la mayoria de los casos, «hijos de» y fondos de inversion que vienen de paraisos fiscales, son lapunta de lanza de lo que vendrá. Los trabajadores muertos de hambre, gracias a que el legislador esta vendido y no olvidemos que «el legislador» no dejan de ser personas a las que si les pones una bonita cifra en una cuenta de Delaware, Jersey, islas Caiman o donde sea, pues sencillamente legislan lo que se les ordena desde el capital. Po eso no deja uno de asombrarse como se dan licencias a torche y moche de Uber y Cabify si incumplen toda la normativa laboral de cabo a rabo. Pagan muuuuy por debajo del salario minimo, obligan a al trabajador a poner la ropa, traen el dinero desde las islas caiman con testaferros, al final toda la miseria que reparten se traduce en que un grupo pequeñisimo de personas se hacen multimillonarios a costa de miles y miles de trabajadores que son vilmente traicionados por «el legislador» y los tribunales de competencia.

  3. Eso de «pobres con empleo» no es nuevo, es regla en América Latina; por eso el auge de las migraciones multitudinarias conocidas como caravanas, integradas no solo por desempleados, sino también por trabajadores precarios. Allá fueron estrenados y ensayados los programas económicos de reducción acelerada de costos laborales del tipo que el público la llama «paquetazo» mientras los economistas llaman «ajuste estrucutural», nombre más técnico y menos cínico y burlón que «rescate», como le dicen los economistas europeos.

    En América Latina hoy abunda un tipo de pobre con educación universitaria, conocimiento de dos o mas idiomas y hasta con amplia «cultura general», pobres intelectualizados que reducen el concepto de «elite intelectual», promovido por la prensa, a una parodia del gorila erudito que protagoniza el filme «Jorge de la selva» quien sabemos que ya es una parodia del intelectual.

    Lo ensayado y consolidado en América Latina hoy se aplica sistemáticamente en Europa donde se pueden esperar los mismos resultados sociales.

    Una venganza que deberían gestionar los europeos sería que se automatize o virtualice las operaciones del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y similares. No es necesario que los estados miembros mantengan las carísimas burocracias de las instituciones mencionadas, si el servicio que dan siempre es el mismo, con la misma fórmula y el mismo resultado, con receta conocida mundialmente que basta escribirla en un memorando que se mantenga vigente, sin que se necesite personal calificado, mucho menos inteligencia artificial.

    ¿ Que pasariá con los cienes o miles de pobrecillos economistas que irían al paro ?
    Se les puede invitar a que se unan a las caravanas latinoamericanas para que tengan la oportunidad de consumir el producto de su trabajo y conocer personas con formación intelectual comparable, para un nuevo lumpemproletariado culto y cosmopolita, Tal vez entusiasman al gorila sabio de «Jorge de la Selva» y se les une, por turismo de aventuras, pues el simpático primate no sufre necesidad.

  4. Perdón: Debí escribir «automatice», en vez de «automatize».

  5. A mi me parece un mensaje sensato e inédito ya que es la primera vez que siento a: una matematica primero y luego «semieconomista» premiada como economista criticar las actuales teorías economicas que apuntan siempre a lo macro, olvidándose del individuo. Cualquier estudio científico, para serlo seriamente, debe recurrir a lo macro, al conjunto, a las interactuaciones, a las poblaciones. Es una condición necesaria y diría que intuitiva. Es uno de los rasgos para diferenciarse de las creencias, opiniones, religiones que solo estudian un solo y único objeto. Tal vez a la economía habría que apartarla de las demás ciencias y darle un nuevo estatuto y finalidad: aquel del bienestar de los individuos en tiempo real. Todas las demás ciencias tienden a aquel fín, pero sus tiempos son larguísimos además de teóricos. Dicho esto me gustaria saber si los señores economistas no ven como una aberración la cantidad de circulante que no proviene del esfuerzo del trabajo, sino de las apetencias desmedidas del mercado «libre». Si en cada dólar o euro fuese necesario para su circulación declarar las horas de honesto trabajo requerido, no habría tanta burbuja financiera ya que la reducción de circulante sería estrepitosa. Y yendo aún más lejos diría que si no fuéramos tan patriotas y territorialistas y poniéndonos de acuerdo en cancelar nuestros ejércitos, con todo ese ahorro que implica tendríamos un bienestar mundial al alcance de la mano. Pero humanos somos, y nuestros tiempos son larguisimos. Gracias por la excelente lectura.

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