Entrevistas Cine y TV

Ana Milán: «El ego solo es confeti, luego hay que barrerlo»

Ana Milan para jd 0

Esta entrevista se encuentra disponible en papel en nuestra trimestral nº31 Especial WTF

La risa de Ana Milán (Alicante, 1973) la condensa bastante bien: atronadora, honesta, explosiva. Ríe y hace reír, veinte años lleva en ello. En Camera Café, en Paquita Salas, en Física o Química… Más de mil horas en pantalla, echen cuentas. Llorar la hemos visto poco, porque lo suyo son las mujeres con carácter de amianto. «Soberanas», dice ella. «Bordes», aún apostillará alguno con malicia, porque aún sobreviven los que añoran la fragilidad como virtud femenina, los que se apabullan con la fortaleza y la confunden con antipatía. 

Pero Ana Milán —que no Millán, no la enciendan— de eso, ni un pelo. Sabe que impone, pero se comporta como si no lo supiera. Se sienta con nosotros igual que muchos la han descubierto en los directos en Instagram con los que ha triunfado durante la pandemia: en pijama, con moño, chispeante, un metro setenta y siete de carisma y batallitas. Es inevitable no sentirse un poco amigo suyo, no querer serlo un ratito más. Posee una cualidad a la par insólita y contraintuitiva: hace sentir especial a todo aquel con el que hable. Siempre, sea quien sea. Sí, ella. Con su carrerón —ni un fracaso de audiencia, atiendan—, su mirada de villana pícara, su lenguaraz réplica. ¿Cómo logra no subrayar nuestra insignificancia, en comparación? Ah, misterio. Y pánico: en cualquier momento, tememos que tome el control y acabe haciendo ellas las preguntas. 

De hecho, así empezó. Dice que lo de actriz no estaba en los planes, pero suena distinto que cuando lo dicen otros. Como si fuera verdad. Como sus personajes, que comparten con ella el aplomo, la bravura y la acidez. Confiesa que le cuestan las mujeres rotas, aunque ella también se ha roto unas cuantas veces. Las mismas que se ha recompuesto. Habla de ello y exuda una plenitud envidiable, pero no derrotada: repite su edad, más que como número, como un maleficio para espantar los fantasmas ajenos. Se rodea de jóvenes, y así se siente, por contagio y por convicción. Lo del divismo, para la pantalla. Ana Milán —la de verdad— es otra. La divisamos, mejor que nunca, cuando suena el timbre y se interrumpe la charla. Una amiga le ha enviado un ramo de hortensias y se le empañan las pupilas. Suelta un taco para desengrasar.

Tus anécdotas y tus historietas durante la cuarentena han sido un éxito viral. «Reina del confinamiento», «musa confinada»…, te llaman de todo. ¿Es este tu pico de fama? 

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

14 comentarios

  1. Qué maravilla de entrevista. Y las fotos espectacualares. ¡Bravo!

  2. Joder pedazo de entrevista, me tienes enamorao desde hace mucho Ana

  3. No tengo tele, ni idea de quién es esta señora pero… vaya vitalidad! Maravilla de ser humano.

  4. Cide Hamete

    Como dice ella en esta entrevista: hay que dar las gracias por haber dedicado tiempo a ser entrevistada.

    Gracias.

    P.D.: Yo, que soy un total antitabaco, he alucinado con las fotos cigarrillo en labio.

    • Llevo 5 meses sin fumar y la visión de esas colillas también me produce cierto asco, pero por otra parte admiro a esta señora por dejarse retratar con ellas y no esconderse como hacen otros famosos.

    • Se llama capnolagnia. Bienvenido al club.

  5. Buff, que aburrimiento de señora.

    • Creo que hay que estar un poquito amargado para encontrar aburrida a una persona como ésta.

      • Hombre, no es necesario estar amargado, tan sólo es una opinión de otro lector más que yo por ejemplo comparto. Habiendo leído entrevistas en esta misma web de gente con increíbles historias y background como Ian Paice (batería de Deep Purple), Fernando Arrabal (artista multidisciplinar), Antonio Arias (frontman de Lagartija Nick) o el futbolista Pedja Mijatovic por citar unos cuantos así de pronto, pues como que me he aburrido un poco. Esta gente ha ayudado a crear el rock duro, se ha codeado con Dalí y otras luminarias del siglo XX, ha hecho obras rompedoras del flamenco con Enrique Morente o han sido figuras futbolísticas en la mejor liga del mundo, que me digan si todo eso es aburrido. Eso sí, todos mis respetos para quien le interesen anécdotas sobre Master Cheff o Paquita Salas, porque para gustos colores.

      • Pues sí, una vida absolutamente normal que se esfuerza en hacernos creer que es excepcional. Aburrida y, para mí, pretenciosa.

  6. Paradójicamente, en este caso, el personaje oscurece a la persona

  7. Vicente Velasco

    El teatro, ese trabajo, abre horizontes de libertad como lo es Ana. Que buena noticia saber que ella es una centinela del devenir . . .

  8. Pues a mí me ha encantado la entrevista, enhorabuena. No necesito leer historias extraordinarias para encontrar algo extraordinario. Y la vida de Ana Milán me parece muy ordinaria, y en su manera de procesarla veo algo extraordinario. Incluso sabio. Maravillosa lectura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*