Lecturas que habría lamentado perderme en 2020

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Foto: Glen Bledsoe (CC).

El infinito en un junco, de Irene Vallejo. Empecé su lectura porque todo el mundo hablaba de él. Ahora hablo de él a todo el mundo. La historia de los libros en un libro: sin duda, el ensayo del año.

El hijo del chófer, de Jordi Amat. Conocí la época, conocí el supuesto «oasis» catalán y conocí a Alfons Quintá, el horrendo protagonista de esta historia. Aun así, el libro me ha sorprendido. Una historia real de monstruos reales.

Nuestra parte de noche, de Mariana Enríquez. No me entusiasman las novelas de terror ni las tramas familiares. Esta novela no debería gustarme. Pero ya ven: se trata de un artefacto irresistible, empapado de humor sarcástico.

Los europeos, de Orlando Figes. La ópera, el ferrocarril, la literatura, los hoteles, la luz eléctrica, el cosmopolitismo: Figes cuenta cómo durante el siglo XIX se creó una cultura europea. Se lee como una buena novela.

Como polvo en el viento, de Leonardo Padura. Los novelones de este escritor cubano son una debilidad personal. Aquí aparecen, como casi siempre, un grupo de amigos y una casa. Y el drama del éxodo.

Kaputt, de Curzio Malaparte. Esta obra maestra es ya antigua. Pero este año ha aparecido una nueva traducción del texto revisado y la relectura constituye casi una obligación. Da igual que no le interese qué ocurrió en Europa hace ochenta años. Kaputt le interesa. Mucho.

Las malas, de Camila Sosa Villada. La vida de un grupo de travestis en Córdoba (Argentina) contada por una de ellas, con una impresionante voz literaria. Mucho desgarro, mucha belleza y unas cuantas risas.

M. El hijo del siglo, de Antonio Scurati. Podría ser que ya hubiera recomendado este librazo hace un año o dos. Si es así, da igual. Merece la pena insistir. Ya ha aparecido en Italia el segundo tomo de esta crónica novelada sobre Benito Mussolini y sobre la Italia de su tiempo. El primero lleva tiempo en las librerías españolas y latinoamericanas. No se lo pierda.

El síndrome Woody Allen, de Edu Galán. ¿Por qué nos hemos vuelto mojigatos, inquisidores, sensibleros, puritanos y estúpidos? Este ensayo ofrece unas cuantas respuestas solventes.

No digas nada, de Patrick Radden Keefe. Tantos años después, la gran crónica sobre el conflicto de Irlanda del Norte. Se lee como un thriller. Y, sin embargo, se trata de periodismo de máxima calidad.

Un pirata contra el capital, de Steven Johnson. Probablemente no le atraigan los relatos con piratas, tesoros y salitre, mezclados con una crónica sobre los inicios del capitalismo moderno y los desmanes coloniales en India. Déjelo, este libro no es para usted. A mí me ha procurado uno de los ratos más placenteros de un año fundamentalmente asqueroso.

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21 Comentarios

  1. Me alegra la publicación de artículos como éste, y más porque hay bastantes ensayos, no sólo narratiiva.
    Algunos parecen interesantes.

  2. Si lo dice Enric González, yo me lo leo. Y sí, El hijo del chófer es un libro imprescindible para entender Catalunya.

  3. Gracias por las recomendaciones. Ahora que no se puede ir a las bibliotecas a fisgonear en las estanterías a ver qué se encuentra, ésta lista puede ser muy útil, dado que la manera de sacar libros actualmente es llamar y preguntar por un título en concreto; para mí que no sigo la actualidad literaria me ayuda bastante.

  4. Estoy seguro que de haber leído «Exhalación» de Ted Chiang, Enric lo habría incluido, pero me da la impresión de que no es fan de la ciencia ficción.

    • Pues mira, a los que sí nos gusta la ciencia ficción te agradecemos el consejo. Le echaré un vistazo en librerías.

      • Me atrevo a decir que no te arrepentirás. Ahora bien, es una ciencia ficción filosófica, incluso existencialista, nada que ver con naves espaciales. Su prosa elegante y precisa te hace olvidar que estás en un relato de género. Su brillante relato «La historia de tu vida» sirvió de base a la magnífica Arrival (2016) de Villeneuve. Para que lo pruebes antes de abordarlo, aquí te dejo el enlace de uno de los cuentos que incluye la mencionada recopilación («Exhalación»):

        https://www.santiagoruiz.mx/2018/01/29/ted-chiang-el-gran-silencio-cuento/

        • No me incomoda lo que llamas «ciencia ficción existencialista», es más, es la que me gusta. Lo que no me agrada nada es la «space opera», esto es, un western pero del espacio, batallitas intergalácticas entre buenos y malos ( el equivalente en cine sería La guerra de las galaxias, típica película que no me interesa nada ) ( abro, si es preciso, paraguas )

          • Totalmente de acuerdo, a mí toda la saga de Star Wars me aburre soberanamente, y las últimas (desde 1999) me parecen crímenes por los que sus responsables debieran ser procesados en La Haya.

  5. Estoy de acuerdo con la lista de Enric. He leído El infinito en un junco, grandioso libro. El hijo del chofer muestra la putrefacción del periodismo, otro gran libro. Los europeos es magnífico. El libro No digas nada, de Patrick Radden Keefe, es uno de los mejores libros de periodismo de investigación que he leído en mi vida. Ojalá algún día se escriba algo parecido sobre el conflicto en el País Vasco y ponga a cada uno en el lugar que se merece (terrorismo de grupos, terrorismo de estado, líderes que se salen con la suya). Otros libros: Las 999 mujeres de Auschwitz, de Heather Dune Macadam, Los amnésicos, de Geraldine Schwarz, El chivo expiatorio de Hitler, de Stephem Koch, Horas cruentas, de Casey Cep, Sontag, vida y obra, de Benjamin Moser. Un abrazo, querido Enric desde Zaragoza

  6. De entre los libros citados, sin duda, recomiendo Kapput, de Curzio Malaparte, que comenzó siendo un simpatizante fascista y murió abrazando el comunismo. Kaputt es más que un relato de guerra. Es la guerra hecha literatura. De altura, de esa que te deja apegado a los hielos que congelan la historia. Leer Kaputt es adentrarte en un mundo onirico donde una de las escenás más conmovedoras es la de los caballos negros ahogados en un lago helado y donde sobresalen solo sus cabezas negras en contraste con la blancura virginal de una nieve en guerra. Lean esto, y después nada será igual. ¿Exagero? Tal vez, pero después usted se enganchará al resto de obras de este personaje contradictorio. Entre otras «La Piel»

  7. Jotdown es de los pocos medios en España que incluye buenos artículos, entrevistas y excelentes recomendaciones culturales. Acabo de terminar el libro «Sonámbulos», recomendado por Enric hace ya unos años y es una maravilla. Gracias.

  8. Gracias, Enric, por no faltar a tu cita anual. Los comentarios con las recomendaciones son también interesantes. Añado estos libros leídos en 2020 pero la mayoría publicados otros años: «Espía y traidor» de Ben MacIntyre (Crítica 2019), «Hasta las cenizas» de Caitlin Doughty (Plataforma, 2016), «Días felices en el infierno» de Gyorgy Faludy (Fulgencio Pimentel, 2014), «Contagio» de David Qammen (Debate, 2020), «Los viejos creyentes» de Vasily Peskov (Impedimenta, 2020), y el terrible pero maravilloso «El nadador en el mar secreto» de William Kotzwinkle (Navona, 2014). Por último, aunque este es muy conocido, este año ‘disfruté’ «El mundo de ayer» de Stefan Zweig (Acantilado, 2003).

  9. Espía y traidor de Mc Intyre es uno de los libros más fascinantes que he leído en mi vida. De obligada y apasionante lectura.

  10. Que interesante espacio. Me han faltado más nombres femeninos pero me uno a seguir a gente lectora. Un placer gracias

  11. La mayoría de las novelas, ensayos,… españoles son una pérdida de horas de lectura , entiendo que se quiera promocionar, ayudar premiando un esfuerzo que no niego pero no hay calidad, no hay placer estético son lecturas muy mecanizadas por la costumbre y el trabajo. Se salva algo de Orejudo, Casavella y poco más. Por ejemplo el premio primavera Juan del Val , un caradura y el asombroso viaje de Pomponio Flato de Mendoza el mendaz , como novelista profesional son directamente de prisión permanente con trabajos forzados limpiando vomitos.

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