
Lo que conocemos como cultura es un entretejido de relatos que se han contado, con diferentes recursos, a lo largo de la historia de la humanidad. Un hombre emprendió un viaje de regreso a su patria después de la guerra. El viaje le llevó años, encontró islas, tormentas, dioses y sirenas, resolvió problemas, tuvo dudas y temores, ganó batallas, tuvo una revelación, recuperó el coraje y llegó a destino. Su historia se cantó en versos de pueblo en pueblo para hablar del honor, de la valentía, de la transformación. Pasó el tiempo y la misma historia se contó con variaciones en libros, historietas, radionovelas, obras de teatro y pantallas de cine, también fue motivo de pinturas, esculturas, performances e instalaciones en galerías de arte y el hilo narrativo de programas de televisión, series en plataformas bajo demanda y pódcasts.
La idea de que la cultura y la producción artística son una puesta en diálogo o un sistema de citas estaba en práctica mucho antes de ser postulada por las teorías contemporáneas.
*
Lo que hoy llamamos intertextualidad, en la antigüedad se solía llamar imitación de los clásicos. En el Renacimiento este mecanismo se conocía como el principio de imitatio auctoris que también se relacionaba con el ideal de la imitación de los maestros para después poder encontrar el estilo propio.
*
Leonardo da Vinci fue pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista: un artista total, símbolo del hombre del Renacimiento, un genio universal.
El gran aporte de Leonardo a la historia de la pintura es la técnica del sfumato o claroscuro. El artista esfumaba los límites entre cada color y cada capa de pintura, haciendo pasajes graduales entre la luz y la oscuridad. En sus pinturas, ni los objetos ni las personas tienen líneas de contorno: hay continuidades cromáticas que le dan volumen y naturalidad a las representaciones. Para la época, ver una pintura de Leonardo era como ver a través de una ventana, era ver lo real. El gran aporte de Leonardo a la historia del arte es una técnica para copiar.
*
Dicen que Diego Velázquez pintó La familia de Felipe IV a pedido del rey. Dicen que la obra se rebautizó como Las meninas por el lugar protagónico de las damas de honor que rodean a la infanta Margarita. Otros dicen que ese lugar protagónico lo tiene Velázquez.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.





