Este artículo está originalmente publicado en inglés, bajo licencia CC BY en la revista Journal of controversial ideas, la primera revista interdisciplinaria de acceso abierto, revisada por pares, creada específicamente para promover la libre indagación sobre temas controvertidos y que desde Jot Down recomendamos a nuestros lectores. Puedes apoyar la revista Journal of controversial ideas aquí.
Introducción
En su ensayo En defensa del transracialismo, Rebecca Tuvel argumenta lo siguiente (aunque el título y la construcción precisa del argumento aquí son míos):
Inclusividad transracial
- Si debemos aceptar plenamente la autoidentificación trans*, entonces debemos aceptar plenamente la autoidentificación transracial.
- Deberíamos aceptar plenamente la autoidentificación trans*.
Por lo tanto, deberíamos aceptar plenamente la autoidentificación transracial.
El ensayo de Tuvel fue en parte una respuesta a la polémica sobre Rachel Dolezal, que saltó a los titulares en 2015. Dolezal, que dirigía la sección de Spokane (Washington) de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP), dimitió en medio de acusaciones de que era una impostora racial. Dolezal nació blanca pero dijo que se identificaba como negra. Esto generó una considerable atención mediática, en gran parte poco comprensiva. Tuvel veía a Dolezal con más simpatía. Argumentó que las personas que se identifican como razas distintas de aquellas con las que nacieron, tal vez incluida Dolezal, merecen ser reconocidas como miembros de los grupos raciales a los que afirman pertenecer. Es probable que los lectores estén familiarizados con el llamado «asunto Hypatia» que se produjo tras la publicación de ese ensayo en la edición de primavera de 2017 de la revista de filosofía feminista, Hypatia; pero merece la pena relatar los detalles.
Poco después de que apareciera el artículo, circuló por Internet una petición en la que se tergiversaba el artículo de Tuvel y se exigía su retractación. Recogió más de 800 firmas de diversos académicos. En un post de Facebook ampliamente difundido, la filósofa Nora Berenstain afirmó que «Tuvel promulga la violencia y perpetúa el daño de numerosas formas a lo largo de su ensayo» y la acusó de promover una «dañina ideología transmisógina». En respuesta a ésta y otras expresiones de indignación en línea, un grupo de editores asociados de Hypatia emitió una disculpa en Facebook por publicar el artículo y dio a entender que su retractación sería inminente. Sin embargo, la redactora jefe Sally Scholz se distanció de la disculpa y el artículo nunca se retractó. Tuvel también fue objeto de mensajes de odio y de llamamientos para que fuera despedida del Rhodes College, donde era profesora adjunta.
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Es un tema muy complicado, pero si bien he entendido, «lo cortés no quita lo valiente». Yo puedo dirigirme a una persona trans tal y como ella me lo solicite, pero lo puramente biológico debe mandar. Si comete un delito, por muy mujer que se pueda sentir, si biológicamente es un hombre, no debería estar en una cárcel de mujeres. Se entiende perfectamente cuando se reduce al absurdo. Yo me puedo sentir pájaro, pero biológicamente no lo soy. Otra cosa sería que las leyes o ciertas normas relacionadas con el género biológico cambien, por ejemplo que un día todo sea mixto y no haya diferenciación por géneros, pero eso ya es otro tema, porque biológicamente también debemos aceptar que ambos géneros tenemos diferencias. Es muy fácil decir que «somos todos iguales» y sentirnos políticamente correctos y aceptados, pero para la mayoría, sería aceptar interiormente ser un hipócrita. Me ha parecido muy buen artículo para debatir un tema tan polémico «sanamente» y con criterio.