Halloween ya se encuentra asomando la calabaza a la vuelta de la esquina, y eso significa que vuelven las sanas tradiciones de la farra que antecede al día de Todos los Santos: proclamar airados en redes sociales que participar en dicha fiesta es rendirse al sucio capitalismo norteamericano, replicar altivos que en realidad la celebración tiene su origen en una entrañable fiesta gaélica llamada Samhain, alimentar las caries devorando a paladas los packs de chucherías temáticas del supermercado de confianza, y planear sesiones interminables de películas con mucha tripa suelta para una noche de mantita y brincos. Y de esto último trata la encuesta que planteamos hoy, de miedos y cinefilia, de tratar de responder a una pregunta importantísima: ¿cuál es la saga de terror ideal para una maratón en Halloween?
Las opciones son abundantes, las franquicias eternas, los villanos tienen los cuchillos afilados y la caja para aportar el voto se encuentra instalada al final de todo este extenso repaso a los horrores cinematográficos. Como ocurre siempre que nos enfangamos en estos debates, aprovechamos para recordar a los lectores y lectoras que la sección de comentarios está abierta al público para señalar las ausencias notables, o las sugerencias impensables.
Pesadilla en Elm Street

La residencia de uno de los monstruos incombustibles de Halloween. Freddy Krueger (Robert Englund), psicópata sobrenatural fabulosamente ochentero con jeta a la parrilla, outfit tan invariable como el de un dibujo animado y un guante de cuchillas como herramienta de trabajo para trepanar carne lozana. El villano que destripaba adolescentes en el mejor campo de caza posible, el mundo de los sueños. Wes Craven ideó a Freddy escarbando en sus miedos, evocando las noticias sobre el síndrome de la muerte súbita nocturna que le aterraban, bautizando al personaje con el nombre del chico que lo acosaba en la escuela, y vistiéndolo con un jersey de rayas rojas y verdes porque había leído que aquella combinación era la que más le rechinaba al ojo humano. En 1984, New Line Cinema fue la única compañía que se ofreció a costear una Pesadilla en Elm Street dirigida por Craven. Y el éxito de la marca propició que en Hollywood dicho estudio acabase siendo popularmente conocido como «La casa que construyó Freddy». Una saga de nueve películas, donde la primera de ellas lucía horrores más serios y achuchaba tanto los tropos del género como para convertirse en clásico de videoclub.
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Fantástico artículo, Diego.
De las que nombras, me encantaron Hellraiser, Shaun Of The Dead, las 2 primeras de Rec y por supuesto Tiburón. Las sagas que empiezan a desvariar y bajar el nivel me dan una pereza…………
Podrías haber añadido la saga de Alien (la primera me aterrorizó durante eones), y El Exorcista (https://www.infobae.com/malditos-nerds/2023/10/04/las-olvidables-secuelas-de-el-exorcista/)
Saludos desde el más acá, mantita y sofá.
Primero fue Posesión Infernal y la primera secuela Terrorícamente muertos. La segunda se llamaría El ejército de las tinieblas. Es la que he escogido porque es a la que le tengo más cariño cinéfilo.
He votado por otras; Como no volver a ver El Exorcista o El resplandor. Cristine o Terror en Amitiville. Se entiende que tengamos que actualizar las listas de peliculas de terror, gore o de zombies, pero las originales, las que dieron el paso (Gracias por la reverencia a G. A. Romero) tienen su peso en escalofrios para una noche como la de este dia. Y no olvidar Alien, Sify y terror intercomunicados, la mejor combinación.
Disfrutar de una larga y oscura noche.
¡Me faltó Phantasma!
Hellraiser es una de mis películas de terror de cabecera.
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