
Estimado vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa:
Le escribo a usted porque en su cartera figuran las palabras «comercio» y «empresa» y porque quien debería recibir esta carta, su incompetente compañero Óscar López, solo tiene agenda para pasearse del brazo de los señores de Oracle y Google. A las pymes y a los autónomos nos tiene reservado un pimiento.
En Jot Down llevamos meses trabajando para lanzar una red social contralgorítmica que compita con las que hoy controlan las tecnologarquías que todos conocemos (y usamos). La estrenamos el pasado miércoles y en tres días se han registrado cientos de usuarios. Puede usted visitarla en https://deltha.eu. Si consigue entrar, claro, porque me temo que dentro de unas horas le será imposible hacerlo.
Para desarrollar el proyecto no hemos recibido un euro de ayudas públicas. No basta, al parecer, con que nuestros impuestos financien los proyectos de las multinacionales estadounidenses: además, el ministerio del señor López conoce y consiente que a quienes intentamos competir con ellas nos echen el cierre cada vez que hay fútbol.
Ayer, en nuestro cuarto día, con una comunidad que está empezanso a crecer, los bloqueos de direcciones IP que LaLiga impone a través de las operadoras nos dejaron sin acceso a nuestra propia red social durante toda la tarde. Como imaginará, Deltha no emite fútbol ni lo ha emitido nunca. Su delito es compartir infraestructura con multitud de webs legítimas que cayeron con ella. El Ministerio para la Transformación Digital y la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales de Antonio Hernando, mientras tanto, miran para otro lado. Para el lado del lobby futbolístico.
Con este escrito no le pido que resuelva lo que no es suyo. Le pido que diga en público qué opina de una política industrial que subvenciona a los gigantes tecnológicos y deja indefensas a las pequeñas empresas españolas. Y que pregunte en el Consejo de Ministros cuánto cuesta cada jornada de liga a quienes no tenemos nada que ver con ella, no solo en términos económicos sino también en el ámbito de la competencia.
Sé que habla japonés, así que permítame terminar con una expresión que seguramente conoce: 仕方がない (shikata ga nai), «qué se le va a hacer».
Es lo que su Gobierno nos contesta, con su silencio y su connivencia con los poderosos, cada jornada de liga.
Esperamos, por una vez, que la respuesta que usted nos de sea otra. No queremos subvenciones ni trato de favor, solo que nos dejen trabajar y que alguien en el Consejo de Ministros diga en voz alta que existimos. Entre en Deltha, compruebe lo que hemos construido sin ayuda de nadie y lo cuente. A usted le costaría un minuto. A nosotros nos ahorraría tener que escribir cartas como esta.
Atentamente,
Ángel L. Fernández
Editor de Jot Down y promotor de Deltha






