Es sábado por la mañana y Francesc de Carreras Serra (Barcelona, 1943) cumple con su ritual diario de ir a buscar la prensa al quiosco de la plaza, con la marca de las sábanas todavía muy visible en la mejilla. Nos abre la puerta de una casa más llena de recuerdos que de vida. A un lado, el caos de un despacho sin un solo centímetro libre que amenaza con sepultarnos entre columnas de libros y periódicos viejos. Al otro, el orden y la pulcritud extremos hacen más evidente todo lo que añora. Su trayectoria se ha mantenido en equilibrio sobre tres grandes pilares inseparables, y su vocación si no de servicio, sí de influencia pública. De inaugurar la Facultad de Derecho en Lleida a catedrático de Derecho Constitucional, ahora jubilado. De la Editorial Blume y el semanario Destino —donde coincidió con Néstor Luján o un tal Josep Pla— a las columnas de El País y La Vanguardia. Del antifranquismo del PSUC a la órbita del PSC, para acabar contribuyendo a fundar Ciutadans. Universidad, prensa y política, a partes iguales, a pesar de que con las urgencias del presente, la última ha cogido un protagonismo desmesurado que pone en peligro un conjunto construido durante más de cincuenta años de dedicación y esfuerzo. Por suerte, desde las alturas de su apartamento, el ruido del día a día se amortigua y nos concede un par de horas de calma para mirar al pasado. Al suyo y al de su familia. Al de la izquierda y al del nacionalismo. Quién sabe si todo ello ayuda a entender por qué el uno y los otros han llegado hasta aquí.
¿Fumáis?
No, no. Gracias.
Dejé de fumar porque me provocaba anginas, mi enfermedad habitual. Pero cada agosto, cuando se está más relajado, volvía a fumar un poco hasta que me llegaba otra vez el dolor de garganta. Hasta que hace unos veinticinco años, en uno de estos meses de agosto, no me volvió el dolor. Y hasta hoy.
Antes fumar tenía un cierto prestigio.
De joven siempre fumaba en pipa, pero solo en casa. Era muy incómodo ir por la vida con la pipa, el tabaco y los aparatos correspondientes. En general, me gusta fumar cuando trabajo, es decir, cuando leo y escribo. Cuando volví a fumar dejé la pipa y ahora fumo puritos.
No sé si hay muchos nacidos después de los setenta que fumen puritos.
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Lo voy a leer y luego quizá diga algo.
Pero a bote pronto, de la lectura del titular: ¡joder, vaya monstruito habéis parido con el experimento!
Inútiles varios que no tienen casa en ningún otro sitio, emprendedores de lo propio, derechistas que no quieren decir que lo son a boca llena,…
Eso sí, chaquetita, aire «juventoso», discurso supuestamente regenerador, palabras de moda…
Unos pijines, unos nuevos ricos con ganas de subir; ni más ni menos, al otro lado del tendido, que los jipis de Podemos.
Para este viaje, prefiero al PP y al PSOE, que no son los míos desde luego. Sin embargo es preferible siempre lo clásico.
Salud.
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El señor Montilla nació en Iznájar, nada de Iznájar de Sierra, de hecho, nació en una pedanía llamada El Remolino y que desapareció bajo las aguas del pantano.
…Si son tres contra uno, lo que percibe la audiencia es que la sociedad catalana está en un 75 % a favor de la independencia y en un 25 % en contra…
Cuando se habla de la independencia de Cataluña en las televisiones estatales, públicas o privadas, ¿cuál es la proporción de independentistas, el 50% o el 0%?.
Alguien que cree en que la pluralidad es imprescindible al periodismo debería denunciar ese 0% tan habitual. Evidentemente esas tertulias, la mayoría por no decir todas, se transforman de periodismo en propaganda.
totalmente de acuerdo.
preocupante esa tendencia del señor carreras a pensar que la gente es tonta y tan fácilmente manipulable.
El porcentaje de independentistas catalanes en España no llega al 5%. Por lo tanto cualquier tertulia con menos de 20 tertulianos en la que no haya independentistas es perfectamente proporcionada.
En cambio en Catalunya el porcentaje de no indepes es del 52%. Por tanto, cualquier medio catalán (si quiere ser honesto y no manipular) debería incluir al menos la mitad de tertulianos no independentistas.
Un poquito de honestidad intelectual, para variar, no viene mal de vez en cuando. En un medio estatal, público o privado, si se debate racionalmente (no si se hace pura propaganda o pura casquería política), ¿no cabría plantear la diversidad de posiciones ideológicas y políticas sin una romana para pesar supuestas proporciones con la única intención de excluir lo que no nos gusta escuchar?
Y eso no supone ser complaciente con lo contrario ni dialéctica ni prácticamente. Caña al independentismo y al jueguecito de los mellizos Rajoy y Mas.
Es bueno y sano escuchar a todo el mundo. Y me parece bien escuchar a los independentistas, que como casi cualquier opción política tienen su parte de razón.
Pero…tampoco viene mal recordar de vez en cuando que son solo 2 millones de personas las que tienen en vilo a 44 millones. Y que ellos también recuerden la importancia que tienen. Que es menos de la que creen que tienen.
Y hablando de un medio que emite para toda España…creo que no es comparable en absoluto con la televisión pública catalana. Bastante se habla ya en los medios españoles de Catalunya en comparación con por ejemplo Galicia o la Comunitat Valenciana.
Conozco un único estudio serio del tema y sus datos contradicen el análisis del Sr. De Carreras y la tuya propia. Está en Media.cat; Informes, «L’espiral del silenci a anàlisi».
En su momento causó cierto revuelo y fue esgrimido por sindicatos de medios públicos como prueba del control político al que a su entender se encuentran sometidos.
Huelga decir que TV3 sale mucho mejor parada que RTVE, y que A3 y que todas las demás.
Por cierto, impagable el comentario del propio Sr. De Carreras incluido en el estudio. Sostenella y no enmendalla.
totalmente de acuerdo.
De Carreras dice que «En Estados Unidos también hay igualdad entre las competencias de los estados miembros de la Federación.» Esto lo debería de conocer bien nuestro entrevistado puesto que era catedrático de derecho político. Sin embargo a poco que uno profundice en el sistema federal americano, enseguida se descubre que hay Estados como Vermont bastante socialdemócratas con elevados impuestos, redistribución desde el Estado y mayores competencias en políticas del bienestar mientras que otros Estados como Nebraska o Alaska son bastante más liberales (o libertarios), su sistema impositivo es más modesto y el Estado ejerce menores competencias. Hay pues un ámbito muy desigual de las competencias desde los estados. Sí es cierto que la Federación ejerce las mismas competencias en todo el territorio por igual, pero los estados tienen cada uno de ellos su propio sistema institucional y no se irrogan las mismas competencias si los comparamos entre sí. Esto dimana del ejercicio de su propia soberania limitada. De hecho los estados de Estados Unidos son co-soberanos junto a la federación. Existe pues lo que se llama la soberanía dual o compartida entre cada estado y la federación.
En fin, que lo del café para todos en los Estados Unidos será que no, nen.
Veo que no entiendes que el hecho de tener competencias significa que precisamente diversos estados la ejerzan de manera diferente. Si no las hubiese es cuando se podría hablar de centralismo.
En fin, 0 en comprensión lectora y 4 en intoxicación ineficaz
Una cosa son las competencias y otra el uso que se hace de ellas. Ejemplo: El expolio del presidente de Cataluña con un sueldo enorme totalmente injustificado por su mínima preparación y valía personal.
En los EEUUA los estados tienen las mismas competencias, todos.
Dos cosas.
Este pasaje es espléndido.
«No hay nada que entender, cada cual que haga lo que quiera. No me gustan las modas, ni los hombres entendidos que forman parte de un rebaño de ovejas. No me preocupa ni lo que hacen los otros ni si entienden o no lo que hago yo.»
Y es que las modas llegan cuando te olvidas de buscar la verdad, haciendo un uso vacuo y perentorio de la libertad de elección en lugar de un uso coherente de la libertad de conciencia. Pero claro, para esto, antes, hay que pensar y eso cuesta.
Otra. Con independencia de estar de acuerdo en más o en menos, el perfil de este señor no es el del dirigente típico de Ciudadanos y aún menos me temo que el de su votante medio.
Quien no entiende un cuerno desgraciadamente es Ud. No sólo tienen competencias diversas, desiguales en intensidad y en cualidad, sino que proceden de una esfera de soberania propia a cada uno de esos Estados.
A pesar del esmero en el lenguaje y en la edición hay perlas que podrían ser producto de la influencia del catalán. El mínimo común múltiple recuerda a la trinidad, de la que Borges dice que es superior a cualquier creación de la literatura fantástica. También llama la atención «la mayoría de los votantes de la cual» por «la mayoría de cuyos votantes».
Pero lo interesante es que no se plantee que el corporativismo universitario y la política televisiva son puros atavismos: sigue habiendo beneficios clericales y púlpitos desde los cuales guiar a la grey. No es raro que el espectáculo lo protagonicen profesores. El reemplazo de la religión por el horóscopo y el achabacanamiento general no son precisamente progresos.
Más curioso esto: «No entiendo cómo la izquierda se ha dejado engañar por el nacionalismo, una ideología contraria a sus grandes principios, tanto a la libertad como a la igualdad». El nacionalismo es una variante del socialismo, y con frecuencia los regímenes comunistas son ultranacionalistas, como ocurría con Ceausescu y los Kim, pero sobre todo con los JEMERES rojos. Lo que define a la izquierda no es el amor a la libertad y la igualdad sino el socialismo, la hegemonía del Estado. La izquierda es el bando de los funcionarios. El nacionalismo catalán da grandes pretextos para la creación de cargos públicos, y con ese fin se usan los sentimientos identitarios (que no son específicamente catalanes sino españoles: vocación funcionarial y jerárquica de los hidalgos, que en Cataluña se distinguen por hablar genuino catalán tanto como alguna vez se distinguían por hablar en verso). La identidad entre izquierda y nacionalismo es inevitable, lo que los distingue es el público.
Esto señor de Carreras se ha cuenta que de que los comunistas olemos a azufre. Cuando era joven, pues de izquierdas porque era lo guay o lo que le venía bien.
Ahora que le jode el nacionalismo catalán y está mayorcete, pues resulta que todo nacionalismo es socialista.
En realidad casi tiene razón, socialista pude serlo cualquiera, incluso Bill gates como ha dicho Zizek; es decir, también la oligarquía (si no la catalana, la española) a la que en definitiva defiende el catedrático. Comunista (los sulfurosos), ya es otra cosa.
El nacionalismo no es una variante del socialismo. El nacionalismo puede ser de derechas o de izquierdas, tradicionalista o revolucionario, transformador o inmovilista. El nacionalismo puede adoptar múltiples formas y discursos. De hecho el discurso nacionalista más habitual es el antinacionalismo (de las naciones de otros, claro).
No hay nada que defina a la izquierda. Ni la igualdad ni el la consecución de un proyecto como el socialista. La «izquierda» es sólo una metáfora que se ha olvidado que era metáfora. La izquierda nació por la ubicación de los diputados en la primera asamblea republicana francesa. Y en 200 años no hay valores ni principios ni proyectos ni nada que permita establecer un nexo de unión y de continuidad en el tiempo sobre lo que sea la izquierda.
Los comunistas no echan azufre, sólo son una banda criminal, la peor de la historia. El nazismo es una variante alemana heterodoxa.
Totalmente cierto. Yo por ejemplo. Un criminal,y mi mujer y mis tres hijos. Todos criminales.
Unos asesinos todos, sobre todo los muchos que han pasado cárcel y penuria por la lucha por la justicia y la libertad. En España, sin ir más lejos, miles y miles.
igualito, igualito que los nazis, sí.
Joder. Qué tío más tonto.
La identidad entre izquierda y nacionalismo es inevitable, dice la lumbrera.
Lo he dicho más abajo. Hay que ser tonto.
Coincido con Carreras en que en el principio de Ciutadans, antes de ser partido, mi impresión era que aquello podía funcionar como un PSC no nacionalista. Pero enseguida me pareció un gallinero en el que personas muy de derechas y muy nacionalistas españolas tenían mucha voz y mucho eco. Sin el background y mucho menos las relaciones personales de Carreras, me sentí como un pulpo en un garage, y dejé de pagar las cuotas. Un fracaso mío absoluto. A su favor decir que Ciutadans y yo nos despedimos amablemente deseándonos suerte, y no como cuando te quieres salir de Telefónica.
Cómo se nota un podemita camuflado…..la guerra a Ciudadanos ahora es más sutil, ahora que las encuestas no acompañan, porque antes eran de amenazas e insultos…….¡cuídate campeona pero que sepas que no engañas a nadie!
En la versión catalana de esta entrevista no opina ni dios…
La culpa es de Castilla, Madrid y Franco, por este orden.
Oye, debes tener razón porque nadie ha dicho ni mú…
¿Y? ¿cual es la teoria que nos aguarda tras tu observación
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He llegado hasta «…la información política de El País, también la sección de opinión, es más independiente, en la línea de sus primeros tiempos, a pesar de que El País es, y ha sido siempre, el diario de referencia del centro-izquierda español…», a partir de eso, lo que diga cualquier persona no puede ser tomado seriamente
efectivamente, afirmar que la sección de opinión de El País es independiente, indica claramente que no lo ha leído desde hace mucho tiempo.
Persona inteligente y trayectoria respetable. Pero leer a gente así simplemente me recuerda qué significa el concepto de lucha de clases.
Los privilegiados, cultivados o no, vienen de arriba y acaban arriba. Los inteligentes y trabajadores de abajo con suerte suben pero a costa de hacerse con la mentalidad de los privilegiados. Y la mayoría, lo que puede.
«Nosotros queríamos que el PSC cambiara», por eso creasteis un partido de derechas, nacionalista español. Dí que sí campeon.
Andreu es de izquierda, manso con el nacionalismo étnico catalán, vasco o gallego y por eso ha creado podemos
Podeis es el derechista nacionalista español de todoa la vida, que llevo a este pais a una dictadura de 40 años, pero como la matriz esta mal vista nos inventamos Cs para ofrecer lo mismo.
Uy lo que me ha disho! De derechas! Dictadura! oiii! Qué grave! A La izquierda cuando alguno le echa en cara ser la chacha del nacionalismo, saca a relucir un dictador del siglo XX. Nivelazo! Nostálgicos.
Tienes toda la razón, Andreu. Hitler tenía como objetivo principal al Partido Comunista. Por ello, para despistar al personal, creó un partido nuevo a partir del derechista Partido del Trabajo añadiéndole lo de nacional socialista (que en realidad no significa nada … aunque hay mucho listo que lo ignora). Esto parece que va todo de despistar. Y, aunque releeré todo lo anterior en un futuro próximo, este señor de Carreras parece a simple vista un maestro del despiste. Aunque he pasado un buen rato leyendo, lo reconozco. El hecho de que estés en desacuerdo con algo no significa que no te interese el tema. Y, ciertamente, el tema del socialismo, la competencia, la productividad … y todo el rollo éste, a mí me apasiona. Ah! yo estaba en el PSUC también en la Autónoma. Ahora ando despistado y como que me siento de centro jajaja Ah, señor Francesc!, dele recuerdos al sr. Marhuenda. ¡Ese sí que tiene delito! … y presumiendo de historiador (yo me mondo, esto es mucho cachondeo para una persona humana)
Ya te has olvidado de aquello que decías del referéndum??
http://www.lavanguardia.com/encatala/20120920/54350788838/un-referendum-francesc-de-carreras.html
El problema es que el 27 de septiembre lo hicimos y lo ganamos de calle…
¿Y ahora qué…?
quién ganó qué?
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