
Todo empezó el 5 de septiembre de 1998, en Chipre. Apenas habían pasado dos meses y medio de la doble debacle ante Nigeria y Paraguay en el Mundial de Francia y la España de Javier Clemente volvía a perder contra todo pronóstico, esta vez en Larnaca, ante una selección de desconocidos, en su gran mayoría aficionados. Aquel 3-2 disparó todas las alarmas e incluso los últimos apoyos del técnico vasco —José María García, el periódico Marca— entendieron que aquello era una batalla perdida y que mejor era dar un paso a un lado.
También lo entendió así Ángel María Villar, amigo personal de Clemente, y su gran valedor durante los seis años que duró su estancia en el banquillo. Muy a regañadientes, porque en el fondo rendirse era darle la razón a demasiado enemigo suelto, la Federación convocó una rueda de prensa cinco días después de la derrota y Clemente se ahorró un despido presentando su dimisión. «Han sido seis años de la hostia», resumió, «seis años muy difíciles de superar».
La Federación se movió rápido pero mal. Por alguna razón difícil de entender, no habían previsto que el relevo sería tan inmediato y lo único que se les ocurrió fue recurrir a Luis Aragonés con un ultimátum: o te decides en veinticuatro horas o llamamos a otro. Y como Luis era Luis, tuvieron que llamar a otro, que resultó ser José Antonio Camacho, un histórico del Real Madrid y de la selección durante los años setenta y ochenta.
La experiencia de Camacho en los banquillos había sido breve pero intensa: de jugador aguerrido y corajudo pasó a técnico con gusto por el balón y el juego de ataque. Seguía siendo rudo en sus modales, por supuesto, y muy directo, carne de cañón para El día después, pero, a diferencia de Clemente, sentía fascinación por los jugadores de calidad. Después de pasar con éxito por el Rayo Vallecano y el Espanyol, y de fracasar con el Sevilla, Camacho había conseguido su gran sueño de firmar por el Real Madrid apenas unos meses antes de que llegara la oferta de Villar.
En lo que sería la primera de sus dos espantadas del banquillo del Bernabéu, el de Cieza duró exactamente veintidós días como técnico del club blanco. El Madrid venía de ganar su séptima Copa de Europa después de treinta y dos años de sequía y lo celebró echando a su entrenador, Juup Heynckes. Eran los días de Lorenzo Sanz, Juan Onieva y Fernández Trigo y la falta de entendimiento entre directiva y entrenador explotó en una discusión a finales de julio con las condiciones contractuales del equipo técnico como excusa perfecta.
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En el segundo 0:35 del vídeo… ¿Me lo parece a mí o ese tío con la camisa blanca celebrando el gol en tribuna es Roncero?
Es Roncero
Y ya con el peinado que luce hoy en día. Un hombre adelantado a su tiempo…
Esperemos que superar estas elecciones y aprender a pactar sirva para romper la barrera psicológica del bipartidimso igual que lo que supuso la victoria frente a Italia a nivel de juego para la selección
Muy grande…
Dos cosas….
Aranzabal flecha???????
Urzaiz espigado????????????????????
Del texto, me encanta la poca coherencia del autor. Primero se supone que quitan a Fran del 11 para buscar equilibrio en el centro del campo, y luego le vuelven a poner por el mismo motivo. lol
Despues, me encuentro con un lugar comun, que por tan comun que es casi es preferible no encontrarselo: «pero aquello era un «jugamos como nunca y perdimos como siempre» de libro.» SI por jugar como nunca, te refieres a regalar un gol en cada ocasion en contra, enhorabuena chato, se jugo de pm. Otros, como yo, creemos que eso es jugar horriblemente al futbol, y presumiblemente, ese equipo que concedia tanto al rival, se quedo en la nada. Una nada tan mediocre como su tecnico, a quien , al igual que a Alfonso, se le glosa una oda que espanta. Oda a la mediocridad y al cretinismo. El que salio de Osasuna «porque el es muy español», y el que jugo con onces distintos cada partido de la Eurocopa, y el que se dedica a berrear su elemento de hombre de la caverna por las radios y teles patrias para instruirnos en el arte de ser buen español. De Alfonso no merece la pena decir mucho. No hizo gran cosa en Madrid, Tuvo un par de años buenos en Sevilla, y le regalaron un par de años en Barcelona los cuales el muy desagradecido no parece recordar. En todo caso, delantero regular, la gran «esperanza blanca»
Vaya 15 minutos mas mal gastados.
Otro«furgolero» ilustrado…
Búscate un deporte de verdad.
Si hasta a mi el peñazo este del basket con los pies me parece interesante cuando lo leo en la JD.
«Se jugó de pm…» hay que joderse…
Saludos.
Alfonso no era en absoluto un jugador mediocre, era muy bueno, con muchas más facultades que Raúl, pero sin su prensa, sin su suerte y sobre todo, machacado por las lesiones. Gran rematador de cabeza, gran regateador, buen toque con ambas piernas. La rodilla le destrozó su carrera. Cuando el cuerpo le aguantó, plantó cara al mismísimo Ronaldo en la lucha por el Pichichi. Uno de los pocos jugadores al que he visto tirar penaltis en partido oficial con ambas piernas.
Aquel gol es de los que más he gritado en mi vida, se me salía el corazón por la boca. Grande Alfonso.
Totalmente de acuerdo!!!!
Cuando la prensa deportiva del Madrid encumbre a alguien para vender periódicos: Butragueño, Raúl…ya es intocable. Y bueno si el Madrid les quieren … perfecto pero en la Selección les teníamos que tragar también.
«…el que la toca es Urzaiz, acostumbrado a ese tipo de situaciones. No solo la toca sino que la baja con el pecho». Según el vídeo yo diría que solo le da de cabeza. Creo que también merecía la pena recordar cómo Alfonso defendió al árbitro de ser agredido al final del partido. Gracias por el artículo ;-)
yo no se cuando he gritado mas en mi vida, si con este gol de alfonso, con el de mijatovic (la 7a) o con el de iniesta («de mi vida»).
Que grande es el futbol….
Pingback: El gol de Alfonso (así, sin más)
Una alegría leer un artículo consagrado a uno de los momentos más emocionantes que a un servidor en plena pubertad le ofreció el fútbol. Mijatovic y Alfonso se llevan la palma. Y paradójicamente la siguiente generación, la más laureada de la historia, nunca me proporcionó sensaciones parecidas. Los últimos coletazos de la ‘vieja escuela’. O la edad. Qué más da.
O que la base de la siguiente generación era la del Barça y claro, donde estén los Camacho, Raúl, Alfonso, Hierro, Helguera….. que se quiten los Xavi, Piqué, Pujol, Cesc… De todas formas no te preocupes, nos pasa a todos los futboleros lo mismo. Para mí (a diferencia de lo que a ti te ocurre) se llevan la palma Iniesta en Stanford Bridge contra el Chelsea y Puyol en Sudáfrica contra Alemania. Pero ni es la «vieja escuela» ni es la edad, es otra cosa y los dos lo sabemos.
Yo venía de hacer un examen en la universidad. Había oído partes del partido en el bus y al bajarme palmábamos 2-3. Era el minuto 85. Caminaba hacia mi casa pensando en los estudios, pensando que ya estábamos fuera, cuando vi a unos críos pegar voces (3-3) en la puerta del primer bar que me encontré. Me acerqué corriendo y no había casi sitio, miré a la derecha y pegué un sprint hasta el siguiente bar, a unos 50 metros. Corrí yo y varias personas que andaban por la calle. Nada más llegué, me dio tiempo a mirar a la tele como entraba el 4-3. Locura. Avalancha de todos los que andábamos fuera hacia dentro y de los de dentro hacia fuera, cayendo 30 personas por el suelo a la vez entre sillas, platos, vasos: todo rompiendose entre el caos absoluto y la ira del camarero, que empezó a lanzar patadas a todos los que pilló por el suelo. Yo llegué a casa sin apuntes, que quedaron aplastados bajo una mesa, creo. Fue glorioso.
Javier, me ha gustado tanto\más tu comentario que el artículo.
Gran gol, empequeñecido por lo que-afortunadamente- vino después.
Sobre el debut de Molina:
¿Cómo es posible que entrara Molina desde el banquillo si los cambios se habían agotado cuando se lesionó Lopez?
Lo que pasó es que en el banquillo no había jugadores de campo para entrar (Creo que por una lesión) y Clemente sacó a Molina.
Imagino que suena algo menos épico, pero al menos tiene sentido.
No estoy totalmente seguro que sea ésta la razón, pero antes había 4 cambios, tres para jugadores y un cuarto para el portero suplente. Entonces, al haber hecho los tres cambios de jugadores, solo quedaba la opción de sacar al portero suplente.
Que no nos priven de los ultras en las ondas. Pensé que después del éxodo desde el Imperio del Monopolio hacia la estación radiofónica episcopal podría librarme de los parroquianos complacientes que han matado el arte de la locución deportiva. Me equivocaba, millón al bolsillo de cada uno y henchidos por su remontada en el EGM. Camacho, técnico mediocre pero amigo de quién debe serlo, ante la oportunidad que grandes de la banqueta nunca tendrán: Caparrós, Emery, Jémez… casi postularía a Míchel, la novicia descarriada de FloPer y Villar, mendigando un trabajo.
Era un amistoso y había cambiado a todos ya.
Comparar a Alfonso con Raúl es un insulto, y no es debido a la suerte ni la prensa por lo que Raúl ha conseguido lo que ha conseguido, es por sus ganas y su saber hacer. Efectivamente podrá tener menos técnica y emnos recursos, pero sabía jugar mucho mejor y por supuesto se esforzaba mucho más. Raúl es le mejor jugador de la historia, solo comparable a Xavi e Iniesta (de los de 30 años para acá). el resto, a años luz.
Y la generación siguiente nos ha dado grandes momentos, a Italia no se le ganaron los cuartos muy sobrados, y por supuesto la final del mundial.
En mis recuerdos futboleros el final de este partido está al mismo nivel de emoción exuberante que el de la final del mundial de 2010. Cumplió con creces el papel de remontada épica que todo aficionado sueña con vivir en alguna ocasión. Aún recuerdo el careto que se le quedó a un buen amigo de la carrera, noruego él y muy salado, jodido porque su selección quedaba fuera con la victoria de España.
Yo me fui de casa cabreado en el minuto 85. De repente oigo a la gente gritar en un bar entro y me entero que no es el 3-3 sino el 4-3.y para hcer mas mitico el momento en el bar un por aquel entonces semi desconocido gasol y roberto dueñas abrazandose. Era el bar napoles de bcn en la calle napoles
Las comparaciones con Raul son odiosas porque ademas eran jugadores que no se parecian casi, pero si que hay que reconocerle a Alfonso que con el tema de las lesiones fue desafortunado, sobre todo con la de 1993 que fue de seis meses y le pilló en un momento en el que podía haberse asentado en la titularidad del Madrid y acumular jerarquía.
Sobre la selección de esa era, a mi siempre me pareció un equipo indolente en grado sumo y con poca disciplina táctica, de hecho nunca olvidare los gritos que le daba mi padre a Michel Salgado en el 2-3 porque andaba en posiciones de extremo izquierdo y andando. Ese gol llegó por banda derecha.
Yo vi ese partido en un hospital. Acababa de nacer mi hija y mi mujer todavía estaba ingresada (había sido una cesárea). Lo veíamos en la habitación, en la televisión de pago del hospital, acompañados de la familia de otro neonato, y justo cuando Alfonso iba a rematar, se acabó el tiempo que habíamos pagado y el gol de Alfonso lo medio vimos en una pantalla con un cuadrado enorme en la mitad que decía que echáramos más monedas.
Yo viví ese partido de Erasmus en Leuven (Bélgica), recuerdo que me habían ofrecido ir a verlo a Brujas que era donde se jugó y no pude ir porque era época de exámenes. Lo vimos en un Irish Pub todos los españoles y aquello fue la repera. Unos días después en el mismo Irish pub (esta vez también lleno de franceses) a todos se nos quedó cara de tontos con el penalti de Raúl.
Si hubiese que hacer un podio de goles históricos españoles, estaría ahí ahí con el gol de Señor (y por detrás de los de Torres e Iniesta, claro)
Yo me acuerdo perfectamente se ese gol de Alfonso, tenía 13 años y me pasé ese mes de Junio con la pierna escayolada por un esguince en el tobillo que me hice el último día del Instituto (jajaja), lo ví en mi casa con mi amigo Jaime,que me venía a ver algunas tardes para que no me sintiera sólo con la pata chula y mi madre que le dió por planchar esa tarde en el salón para ver el fútbol.
Con la emoción salté del sofá y no me acordaba de la escayola, mi madre casi me pega con la plancha XD.
Ha sido el gol que más he celebradp junto con los de Iniesta en el mundial y la Champions
La carrera de Camacho como seleccionador sí dio para más, principalmente porque de esa Eurocopa nos echa el campeón (y con muchos, muchos apuros), y en el Mundial siguiente (donde Raúl estuvo brutal hasta que se lesionó) nos echa en Cuartos la organizadora (Corea del Sur) con una indignante ayuda arbitral. Pasar rondas en estos campeonatos se decide en muchas ocasiones por detalles clave. Que nadie olvide que el idolatrado Luis Aragonés (que no inventó el fútbol ni mucho menos, ni tampoco fue el primero que puso a «los buenos» porque lo hizo Camacho) se la pegó en Octavos del Mundial 2006 contra prácticamente la misma Francia que nos echó en el 2000 (y con peores sensaciones).
Ya que comenta lo del «gol de Cardeñosa» ¿por qué no escribe sobre los verdaderos motivos por los que «el flaco» dejó de ir a la selección (aunque volvería en Italia ’80)?
Casi todos lo achacan a esa jugada, pero la realidad es que fue el único (o casi) que levantó la voz contra la federación y la concentración tan infame que tuvieron en «La Martona», y este hecho llevó a que antes siquiera de jugarse el mundial ya le dijeran que no volvería a ser llamado jamás para la selección. Recupere, si puede, una entrevista en RTVE con Jose María García, Isabel Tenaille y Mercedes Milá. «Dos x dos», creo recordar que se llamaba el programa.
Partido mitiquisimo.
Por cierto Alfonso, después de chorrocientos meses de lesión, se casca un golazo impresionante en el partido de su vuelta contra el Málaga (y jugando con el 21!!)
https://www.youtube.com/watch?v=zNm5qgW9dGQ
Yo estaba en el hospital, con mi mujer esperando para dar a luz… Se la llevaron instantes después del gol. Siempre hemos dicho que los médicos estaban esperando el final de ese partido. Y nosotros siempre recordaremos ese gol de Alfonso que yo, por razones obvias, disfruté menos que otros que vinieron luego.
Me parece que le falla la memoria al articulista. El estandarte de aquella selecciôn durante la fase de clasificaciôn fue Raùl, que se hartô de meter goles. Contra equipos fâciles, vale, pero fue el mâximo goleador de toda la fase de clasificaciôn. En el 2000 fue campeôn de Europa siendo mâximo goleador de la competiciôn y tras eliminar a tres equipazos. No sé si llegô muy cansado a la eurocopa o qué le pasô, pero estuvo desaparecido. El penalty fallado contra Francia pudo costarle el balôn de oro. Valerôn en la selecciôn tuvo buenos momentos pero nunca fue el estandarte. Siempre lo fue Raùl hasta que se hizo «viejo».