Lo vi hace muchos años, en un reportaje en la televisión. Trataba el tema de la esquizofrenia, y mostraba a pacientes en instituciones mentales cuyas actitudes iban —dependiendo de la gravedad de su estado— de un ensimismamiento autista repleto de movimientos extraños a la capacidad de mantener una conversación bastante normal. Los esquizofrénicos que aparecían en pantalla no eran algo que yo hubiese visto en la vida real, y causaban una mezcla de curiosidad y cierto miedo. De todos modos, todo aquello no era algo que un televidente impúber pudiese entender muy bien.
Pero entonces comenzaron a mostrar algo que, creo, cualquier niño puede captar rápidamente: dibujos. Eran las pinturas de algunos de aquellos pacientes; no recuerdo ya prácticamente ninguna, pero hubo una que por alguna razón se me quedó grabada: la figura de un hombre con traje y corbata, perfectamente normal, pero cuya cabeza era una bombilla eléctrica. Después mostraron otros dibujos del mismo paciente: siempre aparecían aquellos hombres con traje, corbata y cabeza de bombilla. El arte pictórico de aquellas mentes enfermas podía contener una extraña fuerza; más tarde, al hacerme mayor, descubrí que —lógicamente— no había sido el primero en notarlo y que incluso se habían fundado corrientes artísticas enteras bajo la influencia del arte esquizofrénico.
Freud o el exorcismo de la locura

Las teorías psicológicas de Sigmund Freud lo cambiaron todo. Incluso el arte. La locura había sido durante siglos una condición maldita: incluso cuando no era considerada una posesión diabólica —postura desgraciadamente muy común— provocaba incomprensión y rechazo. La gente podía asustarse incluso de sus propios sueños, cuando estos eran demasiado extraños, porque no entendían los mecanismos mentales que había detrás. El loco, en la literatura o el arte, era siempre una figura trágica; el bufón de Dios, cuyas ideas aberrantes eran objeto de burla, de ocultamiento o de piedad, pero nunca de imitación. A nadie se le hubiese ocurrido que las ideas nacidas en la locura podrían servir de inspiración —al menos directa— para el arte.
Freud mostró al mundo que las ideas aberrantes no eran necesariamente producto de una maldición: explicó los sueños, por ejemplo, y lo de menos es que su explicación fuese certera o no. Lo importante era la idea de que el consciente no es el único dueño de la mente, y que existe un subconsciente irracional dentro de todos nosotros. Algo que produce los sueños y, en aquellas personas cuyas barreras entre realidad y fantasía se rompen, también las alucinaciones y delirios. Una explicación científica que permitía aceptar la locura.
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Muy buen articulo, si señor.
Muy bueno el artículo, no veo claro lo del «salto evolutivo», pero el resto ha sido interesantísimo. Muchas gracias.
Sería interesante que te hubieras referido también al deviant art
Muy interesante, algunos de los artistas no muy conocidos para el publico no especializado (es decir, gente como yo)
Enhorabuena.
Un gran artículo, aunque con pocos gatos. Me gustan los gatos.
Siempre he querido ir al Palacio Ideal de Cheval, ¿es fácil visitarlo, está abierto al público normalmente o hay que pedir cita?
Mientras no consigo organizar el viaje me entretengo con las Escultecturas margivagantes, yendo de vez en cuando a ver alguna.
Luis Mart
He puesto un enlace a tu artículo en mi blog.
Me ha gustao mucho
realmente muy interesante .
¿Alguien sabría decirme el nombre del documental del que habla al principio?
Me ha resultado muy interesante y me gustaría muchísimo verlo.
Gracias!
“Esbozo de listas de libros u obras literarias con mayor cantidad de palabras/words de un solo autor y de un único título, no obras completas del autor, en alfabetos occidentales”.
Outline of lists of books or literary works with most words / words of one author and one title, not complete works of the author, in western alphabets. »
1º J.M.M. Caminero, Soliloquios o Cuadernos o Ensayos o Enciclopedia Filosofía (44 volúmenes o tomos, 43.400 páginas/pages, contiene aproximadamente/approximately 22.000.000 palabras/words) . Español o castellano.
2º Adolf Wölfli, Sin Título. 25.000 páginas. 1600 ilustraciones en 45 tomos.
3º Mark Leach, Marienbad My Love (contiene aproximadamente/approximately 17.000.000 palabras/words). Inglés.
4º Henry Darger, The Story of The Vivian Girls, in […]. (Contiene aproximadamente/approximately 23.000 páginas, 16.000.000 de palabras/words). Inglés.
5º Nigel Tomm, The Blah Story (contiene aproximadamente/approximately 11.300.000 palabras/words). Inglés.
6º Amiel, Diario íntimo. (Contiene 15.000 páginas).
7º Mohiuddin Nawab, Devta (contiene aproximadamente/approximately 11.200.000 palabras/words escrita en urdu).
8º H. Balzac, La comedia humana (contiene 95 partes más 48 partes inacabadas, contiene aproximadamente/approximately 11.000.000 palabras/words). Francés.
«Las teorías psicológicas de Sigmund Freud» jaaaaaaaaaa!!
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Me ha encantado, gracias.