Cine y TV

Cuarenta y cinco años de la película que marcó los límites del mal gusto

oie 19134049euMOE3Qj
Divine en Pink Flamingos (1972). Imagen: Dreamland / New Line Cinema.

«Matar a todos, perdonar el asesinato en primer grado, apoyar el canibalismo, comer mierda. ¡Esa es mi política y esa es mi vida!». Podría ser la estrofa de algún grupo punk, pero quien emite dicha frase no es otra que la irrepetible Divine en Pink Flamingos, que hacia el final del film se atreve con tan particular declaración de principios, sirviendo a su vez como perfecta sinopsis de la película.  

El 17 de marzo de 1972, dentro del III Festival de Cine de Baltimore se estrena por vez primera Pink Flamingos para un reducido grupo de amigos y seguidores de John Waters, que ya conocían los anteriores trabajos del director. Estos, Mondo Trasho y Multiple Maniacs, habían sido rechazados por la distribuidora independiente New Line Cinema (hoy en día empresa subsidiaria de Time Warner) que por entonces se dedicaban a estrenar películas sobre delincuentes juveniles, propaganda antidroga y algunos viejos films de los años cuarenta. Waters no se rindió y su tercer intento dio resultado. Cuando Robert Shaye, fundador de la distribuidora, vio Pink Flamingos en su oficina, tuvo que detener el proyector y rebobinar algunas escenas, ante su incredulidad. No tardó en afirmar que sería un éxito y el trato estaba firmado. Primero se les ocurrió proyectarla en un cine gay de Boston para paulatinamente ir estrenándola en Washington, Philadelphia, Chicago y, finalmente, en el Elgin Theater de Nueva York, donde el boca a boca hizo que la película fuese un éxito y permaneciese en cartel durante cincuenta semanas. Lo mismo ocurrió en Los Ángeles, donde un cine al oeste de la ciudad estuvo proyectando la película durante diez años consecutivos. A España no llegó hasta 1978, en una efímera proyección de la Filmoteca donde los subtítulos eran en francés. Años más tarde, en 1984, comenzó a proyectarse en los cines Alphaville, que estuvieron programándola en sus madrugadas durante seis meses. Después, en 1989, el mismísimo Luis G. Berlanga la seleccionó para su ciclo personal en la Filmoteca Nacional y no fue hasta 1993 cuando Televisión Española decidió emitirla por primera vez a través de la segunda cadena.

Retomando el germen de todo aquello, podríamos decir que la inspiración divina le llegó a Waters mientras viajaba por California, al descubrir las áreas de caravanas asentadas a ambos lados de las autopistas. Le fascinó ese circuito de hogares destartalados, imaginándose la vida de una de esas familias, y es ahí donde quiso situar el punto de partida de Divine y sus secuaces. Escribió el guion y reunió a aquellos amigos que ya habían trabajado con él anteriormente y que pronto se convertirían en sus habituales, casi a modo de guiño para sus admiradores. El siguiente paso fue comprar un tráiler quemado a un vendedor de coches usados y pintarlo de rosa, labor de la que se encargó Vincent Peranio, director artístico de todas sus películas. El interior se tapizó de leopardo y en el jardín se plantaron un par de flamencos rosas, decoración yanqui por excelencia, que daría título a la película. Filmaban únicamente los fines de semana, para que técnicos y actores pudiesen llevar a cabo sus trabajos habituales, de manera que el rodaje se alargó seis meses. No había cabida para la improvisación, ya que gran parte de las escenas fueron ensayadas semanas antes de comenzar a rodar, y pese a lo que pueda parecer tras su visionado, se prohibió el consumo de drogas y alcohol durante las jornadas laborales. Otra cosa es que luego lo cumpliesen a rajatabla, algo que no ocurrió por parte de muchos y de lo que Waters se acabó enterando poco después.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

15 comentarios

  1. Maestro Ciruela

    En efecto y sin duda alguna, este aborto de metraje era y es una auténtica mierda. Y es que algunos y algunas confunden provocación y capacidad de poner nervioso al público, con calidad. Recuerdo que no dí un paso para ir a verla pero sí, la pesqué en TV y aunque ya sabía que venía «fuerte», nunca sospeché que fuera TAN mala. Me costó dios y ayuda llegar hasta el final aunque lo conseguí con una descomunal fuerza de voluntad; lo que no pude evitar fue un mal sabor de boca hacia el final. Más o menos, como Divine…

    • Usted, querido amigo, no ha entendido nada.

      • Ya están los integristas diciendo quién entiende y quien no entiende… ¿No puede acaso el maestro ciruela decir lo que le salga del ciruelo y exponer libre y abiertamente su opinión sin que un gurú del littering le tenga que decir si es o no un buen catalán? Vamos hombre…

        • disculpe Adelita, el Maestro Ciruela puede dar su opinión, sin que en efecto nadie le reproche nada, o al menos nadie pueda simplemente lanzar una frase y salir corriendo… ahora bien, aquí, quienes han ido repartiendo carnets de patriotas y demócratas no han sido precisamente los catalanes. No traten de ir por ahí, que no cuela.

        • Qué integristas? Tanto Divina como el Sr Ciruelo pueden expresar lo que quieran pero estoy de acuerdo en que el Sr Ciruela no entendió la película pero lo suyo Adelita es aún peor, usted no entiende nada, ni dentro ni fuera del cine. La integrista e intolerante es usted. Y qué tiene que ver lo de ser o no ser catalán. Por favor, tómese la medicación como le dijo su doctor!

      • MacDomhnaigh

        Lo que realmente sería constructivo es que usted le dijese a Maestro Ciruela qué es lo que, en su opinión, tiene que entender. Limitarse a afirmar que él no ha entendido nada deja las cosas tal cual estaban antes de que usted escribiese su comentario.

    • Estoy de acuerdo con usted, tendemos a confundir lo que significa la calidad, o lo que significa abrir nuevos mundos. Y no porque algo haya sido proyectado en el MOMA o en San Sebastian tiene porque tener calidad. PF es simplemente, como la consecuencia de su final, un vómito. Y un vómito no es gastronomía, ni del tipo de cuchara y olla a fuego lento ni del tipo de David Muñoz.

    • Hace Ud honor a su apellido, que no sea de su gusto, no significa que los demás abdiquemos de ella…….

  2. Waters y su mal gusto tuvieron un pase en su momento. Pero que ahora gente como Eduardo Casanova pretenda emularle (por lo de epatar, imagino) da un poco de vergüenza.

  3. La verdad es que hay películas mucho peores que Pink’s Flamingos: Pretty Woman sin ir más lejos o Nueve semanas y media.

  4. Si he sido capaz de ver «The room», creo que podré con ésta

  5. Maestro Ciruela

    ¡La que he líado!

  6. Israel Álamo Carrasco

    Quien vende eso que fumais? Yo quiero.

    Pink Flamingos es la hostia.

    P.d recuerdo con nostalgia aquellos días en que molaba Jotdown.

  7. A mí Pink Flamingos me parece divertidísima: delirante, irreverente y sin cortapisas. Un divertimento muy cachondo. Divine es fantástica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*