Deportes

Yates aprende a ganar, Mas empieza a surgir: hechos y olvidos de la Vuelta 2018

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Simon Yates, ganador de La Vuelta 2018. Foto: Óscar González / Cordon.

El 14 de septiembre del año 2003 la Vuelta a España rinde visita al Port de Envalira, el paso de montaña más alto de los Pirineos. José María Aznar es el presidente del Gobierno, el Barcelona acaba de fichar a Ronaldinho y Walter Herrmann ha sido el último MVP de la ACB. Aquel día, hace tanto, ganó Alejandro Valverde. Su primera victoria en la carrera más importante del país. Lo hizo al esprint, como (casi) siempre. Detrás entraron Darío Frigo, Unai Osa, Leonardo Piepoli, Francisco Mancebo, Félix Cárdenas o Isidro Nozal. Escalofriante…

El 14 de julio de 2013 el Tour de Francia hace terminar una etapa, día de fiesta señalado, en la cima del Mont Ventoux. Allí, en el gigante de la Provenza, en ese cachito de luna cuyos bosques surcaron los mares bajo pabellones genoveses, destaca el colombiano Nairo Quintana. Chris Froome lo acaba adelantando, pero su esfuerzo le sirve para escalar posiciones en la general. Terminará la carrera segundo, y con la sensación de que lo mejor está por venir.

El mismo 2013, mientras Quintana se batía el cobre con los mejores del mundo, mientras Valverde celebraba los diez años de su primera victoria en la Vuelta, Simon Yates se proclamaba campeón del mundo. En la pista, óvalo de madera hacia el que dirigía por aquel entonces sus piernas. También  empezaba a destacar en el asfalto. Etapas en el Porvenir, el campeonato de su país. Una buena promesa.

Cuando Valverde ganó en Envalira, Enric Mas tenía ocho añitos. Igual lo vio por la tele, o a lo mejor le pilló en la calle, la cara llena de mocos, la sonrisa puesta en el rostro. Hasta 2016 no pasó a profesionales. Trece años más tarde de aquella tarde mágica en el gigante de Andorra. Tres veranos desde el Mont Ventoux. Un soplo. Apenas nada.

Estos cuatro hombres (generaciones distintas, cuerpos diferentes, caracteres disímiles) cruzaron sus destinos en el monte Oiz. Un momento especial. Allí, en Oiz, uno supo que no iba a ganar la Vuelta a España del año 2018, otro temió que podía perderla y dos soñaron conquistarla.

Tardó en llegar, sí, pero todo tiene un principio.

Primer acto: decepción

La Vuelta a España 2018 empezó con una participación de campanillas. Varios de los mejores vueltómanos del mundo (Nibali, Porte, Quintana, Yates), jóvenes promesas (De PlusTao Goeghegan, Buchmann), todoterrenos y esprinters (Peter Sagan, Viviani, Bouhanni), nacionales dispuestos a todo (Valverde, De la Cruz, Mas) y un grupo de escaladores de diferentes características que garantizaban el espectáculo (Kruijswijk, Miguel Ángel López, Fabio Aru). A priori, un menú envidiable.

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6 comentarios

  1. DAVID Gonzalez RODRÍGUEZ

    Hay un par de erratas gordas.
    Como llamar a Yates Adam cuando en todo momento se habla de Simon.
    Por lo demás muy bueno aunque no comparto la sensación de una vuelta aburrrida, que sin decirlo desprende el artículo y me considero un amante del ciclismo.

  2. Me parece un poco injusto decir que alguien del palmares de Richie Porte (ha ganado o quedado segundo de TODAS las vueltas importantes de una semana menos la Tirreno) solo muestra interés por el Tour de Francia.

    Por no hablar de lo (sorprendentemente) en serio que se toma tanto el campeonato nacional de su país o el Tour Down Under.

  3. Pobres colombianos, aún están bajo el yugo español, cuando trabajan de gregarios para un equipo europeo distinto de un español, por lo menos allí tienen el coraje de decirles cara a cara, que no se hagan ilusiones, no así en el caso de los españoles que se les nota lo mala leches que poco saben disimular.

    • Siendo Movistar el único equipo ProTour español que queda y Quintana el colombiano que en él corre, deduzco (XD) que se refiere usted a él. No entiendo el comentario, francamente, cuando ha tenido a su disposición todo el equipo durante un lustro(algo más). Sería injusto decir que no ha sido una relación fructífera(Giro y Vuelta), pero no decir que dadas las expectativas ha sido algo decepcionante, sobre todo tras verle correr una y otra vez de forma tan incomprensiblemente conservadora. Al Movistar se le puede culpar de correr de forma poco ambiciosa e incluso sin ideas, pero es que Quintana peca exactamente de lo mismo. Me parece un comentario poco realista. Yo lo dejaría en el tradicional aforismo: «Dios los cría, y ellos se juntan»

  4. Si a Nairo no le ha ido bien, no tiene que ver con su nacionalidad o la del equipo, tiene que ver con las decisiones que se han tomado, por parte de su equipo y por supuesto el mismo.
    Que Nairo es sobrehumano es cierto y tiene toda mi admiracion. Pero creo que si se hubiera centrado en sus aptitudes podria haber sido el mejor escalador de la historia e incluso haber ganado la vuelta haciendo «solo» eso. Pero le han vendido una moto que le encaja, al menos en alguna cosas.
    Claramente cuando gano la vuelta no se hablaba de ningun yugo español ni nada por el estilo y en España fue muy bien recibido (lo creas o no, los colombianos son muy apreciados en general).

    En mi opinion el Movistar ha tomado decisiones muy malas este año. A todos nos hubiera gustado ver ganar a Valverde, que es una leyenda viva y podria haber sido una despedida genial, pero por desgracia ni uno ni otro estaban a ese nivel este año.

    Lo de Nairo tirando y «escapandose» en los ultimos puertos gordos para luego «pararse a ayudar» a su jefe Valverde fue o un error estrategico o una mentira y en ambos casos le ha perjudicado a Nairo… O te vas o no te vas, pero eso de irse para luego volver a ayudar, para que? Flaco favor le hizo a Valverde… que hubiera quedado en el mismo puesto con o sin su ayuda. Si de verdad tenia fuerza para tirar mas es lo que deberia haber hecho y nadie se hubiera quejado, yo en concreto me habria alegrado de verle otra vez ahi en el ajo.

    Eso del yugo español es un anacronismo. Lo de las nacionalidades es una autentica chorrada hoy en dia, al menos en este caso. Ten en cuenta que Movistar a pesar de ser una empresa PRIVADA originariamente española tiene mucho mas negocio en america que en españa, asique si hablamos de nacionalidades no se yo que le conviene para vender mas, que al final es de lo que se trata.

    A pesar de todo esto, me alegro que haya ganado Yates porque se lo merecia y mas despues de lo del Giro. Es el tipo de ciclista que le da juego a las carreras, capaz de ganar una etapa en alto o una contrarreloj y palmar 20′ en la siguiente.

    En cuanto a Enric Mas, sin palabras. Ese chaval es un fenomeno.

  5. José Alberto

    Bien por el artículo. No comparto la opinión de que La Vuelta es aburrida y ni mucho menos esa «necesidad» por parte de ciertos forofos del ciclismo español que tienden a denigrarla por evitar etapas de 200km y 4 puertos a 2000m de altitud. Eso pasaba en otros tiempos y eso era, y es, inhumano en carreras de 3 semanas. La Vuelta es televisiva, sí, y bien. Es un disfrute e incluso en etapas más «tranquilas» la organización incluye alguna que otra trampa (recuerden los amagos de abanicos en etapas de «bostezos») en su recorrido. No hay día en la que no pase algo (por pequeño que les parezca a algunos).

    A mi me encanta esta Vuelta y me encanta que sea reconocible, como lo es el Giro con sus etapas níveas repletas de épica o como lo es el Tour con su soporífera primera semana que tan bien nos hace a los necesitados de siesta.

    Un saludo.

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