La primera decisión que hay que tomar antes de un Madrid-Barça es obvia: ¿hay que verlo o es mejor encerrarse en un cine e intentar olvidarse del partido? Esta vez la tentación de meterse en el cine era muy grande, sobre todo después del desastre de Getafe. Pero hacer eso hubiera sido injusto con el equipo y no habría representado correctamente mis sentimientos de absoluta confianza en él: a pesar de Getafe y a pesar de perder una ventaja de dos goles en Anoeta, mi fe en este Barça no había disminuido un milímetro. La plantilla es más larga que el año pasado y la llegada de Cesc y de Alexis le daban el puntito de metralla que pude haber echado de menos alguna vez el año pasado. Los empates con el Valencia y el Athletic fuera y el Sevilla en el Camp Nou entran en los parámetros de lo aceptable.
En resumen: mis dudas ante el partido del Bernabéu no me las alimentaba el Barça. Mis dudas me las generaba la mejora del Real Madrid. Y, sobre todo, el pánico a acabar la noche a nueve puntos potenciales, una distancia muy grande en las actuales circunstancias.
Un paréntesis. Aunque mi odio hacia el Real Madrid parece no tener límites y sigue creciendo con la edad, en el fondo ha sido siempre más una muestra de envidia y temor que otra cosa. Envidia por su palmarés y temor por su capacidad de competir en las condiciones más adversas, hasta el último instante. Hecha esa confesión, hay que aclarar que mi odio se asienta también en factores menos admirables, como la protección que tuvo bajo el régimen de Franco desde que el dictador se dio cuenta de lo útil que le era el fútbol desde el punto de vista de la propaganda de cara al exterior o el nauseabundo predominio y parcialidad a favor del Madrid en RTVE, un medio que se financia con los impuestos de todos y no solo con los de los madridistas. Cierro paréntesis.
Como quizá ya habrá adivinado el lector que haya sido capaz de llegar hasta esta línea, la decisión que tomé fue la de ver el partido. Decidí también que lo vería en un ambiente de sosiego y recogimiento: en casa, con poca gente y, a ser posible, todos culés. Descarté, por lo tanto, la estrambótica sugerencia de un colega londinense de juntar a un gran grupo para ver el partido —“el Clásico”, dijo él, pero yo me resisto a utilizar esa relamida expresión que se ha puesto de moda hace muy poquito tiempo y no tiene ninguna tradición histórica— en un pub. Era, claro está, un colega más interesado en montar una fiesta que en ver fútbol. Y un Madrid-Barça no es algo que yo pueda ver en un pub como si fuera un atractivo pero intrascendente Arsenal-Chelsea, por poner un ejemplo.
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Me sorprende bastante negativamente este artículo. Creo que un post con estas connotaciones sobra en una publicación tan excelsa como JotDown.
Por favor, no caigan ustedes en estos barrizales, ni en forofismos de un color u otro.
Saludos
Es curioso este comentario cuando es el primer artículo culé que se publica en JD. Se han escrito unos cuantos desde el forofismo madridista y nadie se ha sorprendido negativamente.
Para muestra un botón: http://www.jotdown.es/2011/07/manuel-jabois-querido-barca/
Si buscas hay unos cuantos más del mismo palo.
Pues a mi me ha encantado, tanto la forma de contarlo como lo que cuenta. Felicidades!!
A eso le llamo yo subjetividad -como la de todos- lúcida. Gracias. Por otra parte, en pocos lugares como en este país, tan dado al griterío, los silencios son tan ricos en significados.
Yo cuando he llegado a lo de Franco y RTVE he dejado de leer, qué cansancio. Veo que el autor es corresponsal de El País y lo entiendo todo; seguro que cree que la sección de Deportes de su periódico es modélica. ¿Cuándo dejarán los culés de ser tan victimistas?
Por primera vez, muy mal JotDown.
No es de lo mejor que se ha escrito en Jot Down, pero los desaprobadores mensajes son un tanto exagerados. Ya comentan que es el primer texto escrito de tinte culé, sin más pretensiones que contar cómo vive el clásico el autor. El tono de queja continua en estos últimos años provienen de ese mediocre entorno de prensa afín madridísta.
Gracias al autor por la historia.
Sí, puede que sea el primer texto culerdo, eso sí, después de entrevistar a todo antimadridista sibilino que se preste.
Hola! Conozco este sitio (que me encanta!!!) desde hace un par de semanas, y tampoco es que pase el día aquí metido aunque si he leído ya unos cuantos artículos.
Si se fijan al final de mi primer comentario, pido no caer en forofismos de un lado NI DE OTRO.
Gracias, que tengan un buen día
Los alabarderos sacan las picas para defender la posición, etc. Porque en el balompié todas las metáforas son guerreras, el Madrid (que en Madrid no es el equipo del pueblo, una vueltecita por Carabanchel, Usera o Tetuán abajo, donde se estira Cuatro Caminos…) tiene su tropilla armada, ora desopilante y se llama Roncero, ora amainada y dulzona: la de los blogs razonablemente entrados. Como este. La crónica del amigo barcelonista es prudente, no desacertada, técnicamente aceptable. No enfadarse, familia, que ya ganará el Madrid cuando le toque. Aunque pasarán años para que el Real, que no domina el método, sea superior al Barcelona, que sí. Lo bueno es que la amiga blanca pueda ir a la casa del culé en lugar de zamparse las tristezas en el pub, pero sola. Y que viva el Erandio que es de Erandio.
Vaya, por una vez toca culé. Creía que teníamos que estar toda la vida con los merengues. Muy bien.
Tengo que decirte que estuve la semana pasada en Madrid, y viendo la prepotencia de la gente, creo que se merecen esto y más. En cuánto a Roncero y cia, es de escándalo ya que se puede ser forófo incluso fanático, pero nunca, repito nunca puede insultar a los catalanes, esto ya no es deporte, esto es pasarse mucho
En cuánto a tú articulo, te digo como le diría a todos los culés, F E L I C I D A D E S
Sigo esta publicación desde hace tiempo. Me parece de una calidad impresionante. Creo que es interesante.
Sigo a quien escribe este árticulo desde hace mucho tiempo en El País. Me parece un corresponsal bastante bueno. Pero me van a permitir, no estar de acuerdo con el tono de este escrito.
Me parece demasiado forofo y en demasia sectario. Aunque entiendo que escribe lo que siente. El futbol genera este tipo de sentimientos, que por supuesto, no esperaba encontrarme en una columna de esta publicación tan interesnte .
Soy culé, no se me puede tachar, como hacen muchos de mis compañeros de club, por tanto de facha, ni de franquista ni de nada de eso, es un paraguas que tenemos, y que nos hace invulnerables a toda crítica política.
No se como de profundo será su conocimiento de la historia pero en mi opinión todos los clubs, Real Madrid, Barcelona Valencia Atletico o Sevilla, fueron utilizados en España, como medios de propaganda, tachar de eso al Real Madrid, es partidista.
Por cierto, la peor decada de la historia del Barcelona, fue la del inicio de la democracia, nos saco de ella cruyff, y los sesenta y los 50, no fueron paramos, pese a que Franco estaba ahi, cansa un poco de que el Barcelona y por extensión Cataluña, se vendan como victimas del franquismo, cuando Cataluña prospero enormemente bajo su gobierno.
Soy socio del Madrid (no del Real como últimamente pretenden los ultrasur y algún medio) y me ha parecido un articulo estupendo, contado en primera persona como sólo se pueden contar las sensaciones que se tienen como aficionado a un equipo. No deja de ser la visión de un culè frente al complejo congénito que se tiene hacia el eterno rival, algo que si no lo remedia nadie (el auténtico socio del Real Madrid) puede que le empiece a pasar en un futuro próximo a la afición del Bernabeu. No duele que el mejor Barça de la historia le gane al mejor equipo del siglo XX, lo que duele es que el mejor Madrid del siglo XXI no pueda superar al del sigo XX y eso solo se puede conseguir jugando al fútbol, no aspirando solo a ganar al Barça. Con Mourinho, señor Florentino, no vamos bien.
Yo soy del Barcelona. Sigo esta revista por la calidad de los artículos y, francamente, este chico me parece un muy mediocre escritor de artículos.
Lamentable artículo. Se leen cosas buenas por aquí pero esto, lleno de vísceras y complejos me parece una tomadura de pelo al lector. Y a la revista en general que hace que pierda credibilidad con cosas como estas.
Rídiculo y por qué no decirlo, alguna mentira que otra. Objetividad 0. Enhorabuena, con este señor vais camino de ser otro panfleto más del pais de la pandereta
Qué gracia destilan los que claman objetividad. Esto es un escrito de opinión (como una columna), no un artículo de información general. Relata la experiencia personal del autor y sus sensaciones, no sucesos a describir desde la ecuanimidad. Como dice Manel, qué curioso que todos los exaltados manifiesten su desaprobación con el primer artículo de un barcelonista y callen en otros casos..
Gracias W.O. por el artículo y a Jot Down por su publicación.
Subjetivo como proclama ser desde el principio, no se de qué nos asustamos. En JotDown todo tiene cabida sin engañar a nadie.
No es la mejor corriente, pero insisto no engaña a nadie y no deja de ser una excepción.
Lo que es necesaria es una lectura sin forofismos.
Por artículos como este el Barça siempre será un segundón.
Soy madridista y, por tanto, me meten en el saco de los Ronceros y compañía…
Eso mismo es lo que me da derecho a decir que este señor es otro Roncero, aunque más cosmopolita.