Política y Economía

El dramaturgo contra los monologuistas (Cuba en los ojos de Yunior García Aguilera)

Yunior García Aguilera
Yunior García Aguilera se dirige a la prensa internacional junto a la Asamblea Municipal del Poder Popular en La Habana, 2021. Fotografía: Yamil Lagel / Getty.

Yunior García Aguilera nació en 1982 en Cuba. Un lugar especial. Tan especial, que tenían que recordárselo a la gente con una frase multiplicada por las paredes: «Somos felices aquí». La imagen de infancia la trae él mismo: «Algunas personas se burlaban y decían que incluso en el muro del cementerio serían capaces de poner “Somos felices aquí”».

Mientras lía tabaco, da vueltas a esas aguas con las que riegan a todo cubano que crece en la isla desde 1959: que vive en un lugar singular, con la mejor sanidad del mundo, con la mejor educación, allá donde se obró el milagro. «Nos han hecho creer que somos tan especiales que incluso a las crisis, como la de los años noventa, le ponen el adjetivo: Periodo Especial».

Es una mañana de primavera recién estrenada, pero hace frío. Porque este actor y dramaturgo no está hablando en su Holguín natal o sentado sobre el Malecón de La Habana; a su espalda no están las olas templadas del océano Atlántico, sino la estatua de Lorca de la plaza de Santa Ana, en Madrid. Una característica de aquel lugar especial: los mejores de sus hijos ya se fueron, se irán o se están yendo.

Celia Cruz, Lydia Cabrera, Gastón Baquero, Guillermo Cabrera Infante, Carlos Franqui, Néstor Díaz de Villegas, Reinaldo Arenas, Juan Abreu, Jorge Ferrer, Ernesto Hernández Busto, Eliseo Alberto, Rafael Rojas, Raúl Rivero, Tania Bruguera, Hamlet Lavastida… Miles y miles de nombres unidos al almanaque que marca las sucesivas oleadas de emigración cubana después del triunfo de la revolución comandada por Fidel Castro: 1960, 1980, 1994, 2003, 2021…

En todos los casos, la decisión de salir esconde un falso libre albedrío. ¿Por qué habrían de irse de un lugar feliz? Para Yunior García Aguilera, la opción era el exilio o —se lo advirtieron desde la fiscalía— la cárcel.

¿Cuál fue su delito? Encabezar un movimiento, Archipiélago, que, amparándose en su propia Constitución, pidió permiso para manifestarse por «que se respeten todos los derechos para todos los cubanos, por la liberación de los presos políticos y por la solución de nuestras diferencias a través de vías democráticas y pacíficas».

Los intentos para impedir que esto sucediera fueron varios y burdos, pero exitosos. Primero, el Gobierno declaró la fecha elegida por los activistas, 20 de noviembre, «Día de la Defensa Nacional» (sacarían los tanques a la calle por «maniobras militares»). Después, cuando Archipiélago adelantó la protesta al 15 de noviembre, denegaron los permisos tildándola de «provocación», alegando que ningún artículo constitucional podía estar sobre el cuarto: «El sistema socialista es irrevocable». Finalmente, el domingo 14, un día antes de la cita fijada, cuando Yunior sorprendió a todos y anunció que marcharía en solitario, vestido de blanco y con una flor en la mano, lo sitiaron en su propia casa y le impidieron salir.

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2 comentarios

  1. gran corredor, no debería ni hablar del tema Cuba.

  2. El desgobierno cubano, en sus mas de seis decadas de opresion jamas se dignado a escuchar a ninguna de las quejas o peticiones de los que habitan en la isla. Jamas permitiran dialogar. El unico dialogo a tener con los castristas es su salida de la direccion del pais. Si despues de 63 anos no han resuelto ninguno de los problemas, los asuntos sociales, las grandes faltas estructurales. No han hecho nada para que los que alli viven puedan estar orgullosos. Mientras tanto los hijos de los dirigentes, mantienen negocios que producen millones de dolares exclusivamente para sus bolsillos. En la otra mano los cubanos de a pie; tienen hambre, les falta medicinas, se les caen sus casas, los salarios son de pena algo asi como 10 dolares al mes, y nadie de ese regimen dictatorial les da ni un comino. Algo que ellos asumieron como su responsabilidad al quitarles a los islenos los derechos de propiedades. La tirania comunista aplasta a los cubanos, el mundo observa y nadie ayuda incluso hay muchos que lo encuentran interesante. Patria y Vida!

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